EDUCACIÓN

Competencias digitales, ¿por qué son tan importantes?



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A partir de la pandemia, la Transformación Digital se disparó en el planeta. Las empresas desarrollaron canales digitales a toda velocidad y el comercio electrónico se volvió una necesidad. Pero, ¿y los ciudadanos? ¿Cómo se adaptaron a estos cambios en el mundo tecnológico? La respuesta está en las competencias digitales.

Actualizado el 26 de dic de 2023



Competencias digitales

Precisamente en medio del Covid-19, los sistemas educativos se vieron en jaque y tuvieron que enviar a los estudiantes a casa para que pudieran continuar sus estudios. Una solución ideal sobre el papel, pero chocó con una realidad: la desigualdad en el acceso a Internet y equipos de cómputo, entre otras variables. Es decir, un nuevo tipo de brecha podría ampliarse por el desconocimiento sobre el uso de la tecnología.

Pero para entender este fenómeno, debemos comenzar por lo básico y preguntarnos:

¿Qué son las competencias digitales?

Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), “las habilidades o competencias digitales se refieren a la capacidad de una persona para usar la tecnología y los medios digitales de manera efectiva y segura”, pero su definición es algo más compleja.

También conocidas como ICT (Information and Communication Technology) skills, las competencias digitales son definidas por la Unesco como “una serie de diferentes capacidades, muchas de las cuales no son ‘competencias’ en sí, sino una combinación de comportamientos, experiencia, conocimientos, hábitos de trabajo, rasgos de carácter, disposiciones y comprensión crítica. Estas capacidades y competencias están interconectadas y son complementarias”.

Porque las Competencias Digitales tienen un reto adicional y es que la tecnología cambia a lo largo de los años, lo que hace necesario un mapa más amplio para definirlas entre diferentes naciones y entornos. Por esta razón, la Comunidad Europea lanzó la iniciativa ‘Digital Competence Framework’ o DigComp (Digital Competence Framework for Citizens).

Según el DigComp, que va en su versión 2.2, las competencias digitales implican el “uso seguro, crítico y responsable de las tecnologías digitales y el compromiso con ellas para el aprendizaje, el trabajo y la participación en la sociedad. Por ello se define como una combinación de conocimientos, habilidades y actitudes”.

Competencias digitales en el mercado laboral

Las competencias digitales son vastas, lo que implica un número amplio de posibilidades o campos de acción. Según el DigComp, se componen en cinco grandes pilares que, a su vez, se dividen en 21 categorías de la siguiente forma:

Gráfico: Cepal.

  • Alfabetización de datos: Vital para articular las necesidades de información, localizar y recuperar datos y contenidos digitales, y para juzgar la pertinencia de las fuentes y sus contenidos. También es importante para almacenar, gestionar y organizar los datos, información y contenidos digitales.
  • Comunicación y colaboración: Básica para interactuar, comunicarse y colaborar a través de las tecnologías digitales. Indispensable para participar en la sociedad a través de los servicios digitales públicos y privados, así como para gestionar la propia identidad y reputación digital.
  • Creación de contenido digital: Necesaria para crear y editar contenidos digitales, mejorar e integrar la información, comprendiendo al mismo tiempo cómo se deben aplicar los derechos de autor. Son la base para saber cómo dar instrucciones e interactuar con un sistema informático.
  • Seguridad: Requerida para proteger los dispositivos, los contenidos, los datos personales y la intimidad en los entornos digitales, para proteger la salud física y psicológica, y también para ser consciente de las tecnologías que permitan el bienestar social y la inclusión social, así como el impacto medioambiental de las mismas.
  • Resolución de problemas: Básica para identificar necesidades y problemas, y resolver problemas conceptuales y situaciones problemáticas en entornos digitales, para utilizar herramientas digitales en innovación de procesos y productos.

Nuevos profesionales digitales

Dada la evolución de la tecnología y el nacimiento de tendencias, surge una demanda de profesionales que den abasto a estas nuevas necesidades. El ejemplo más reciente viene dado por el auge de la Inteligencia Artificial Generativa (GenAI) en 2023.

La GenAI generó un nuevo tipo de especialización, que es la de expertos en dar las peticiones a las plataformas de IA. Esta profesión, denominada ‘Prompt engineer’, se convirtió en una de las grandes demandas del 2023. Pero al mismo tiempo, los avances de los grandes modelos del lenguaje (LLM) han sido tantos que algunos creen que los ‘Prompt engineer’ serán una profesión pasajera porque para programar a la IA solo hará falta hablar en lenguaje natural.

Pero aunque la ingeniería de peticiones puede estar condenada a una corta existencia, existen otras profesiones de tipo más abstracto que requieren el toque humano, como es el de los expertos en Ética para plataformas de Inteligencia Artificial.

Las IA no son perfectas y con frecuencia heredan los sesgos de sus creadores. Por ello, es importante establecer principios éticos desde su mismo diseño que eviten prejuicios de género, raza, nacionalidad o religión, que permitan una operación transparente y que respondan a una economía sostenible y responsable con el planeta.

El crecimiento y las diferentes ofertas de la computación en la nube han motivado la creación de un nuevo tipo de profesionales, los arquitectos de las nubes, profesionales encargados de diseñar y soportar la integración de múltiples nubes de manera eficiente y segura.

Gráfico: Open Innova.

Y, por supuesto, están los científicos de datos, expertos en analítica que trabajan con grandes volúmenes de información para encontrar tendencias y predicciones, entre otras funciones, usando herramientas de Inteligencia Artificial, creando algoritmos y modelos analíticos.

Competencias digitales más demandadas

El crecimiento de la Transformación Digital ha llevado consigo una mayor exigencia en las competencias digitales. Como muestra, según el estudio ‘Closing the Digital Skills Divide: The Payoff for Workers, Business and the Economy’ de 2021, elaborado a partir de datos de 43 millones de ofertas de empleo en línea, encontró que el 92% de los puestos de trabajo requieren competencias digitales o probablemente digitales.

Gráfico: Govtech y la National Skills Coalition.

Según esta investigación, existen dos grandes tipos de competencias digitales: las básicas y las propias de cada nicho de mercado. Donde una mayor especialización representa mejores ingresos. De hecho, un estudio de McKinsey trazó un mapa de competencias identificando unas 4.000 tecnológicas, separándolas en siete grupos clave como son:

  • DevOps
  • Experiencia del cliente
  • Nube
  • Automatización
  • Plataformas y productos
  • Gestión de datos
  • Ciberseguridad y privacidad

Cada uno de estos nichos genera su propia demanda de profesionales aunque todas comparten el uso de herramientas digitales, de colaboración y comunicación, entre otras.

Importancia y función de las competencias digitales

“Si cree que lo más importante que necesita una startup es capital, se equivoca. Es la riqueza en la tutoría y ayuda que tendrá para poner en marcha su negocio”. Esta frase de Lahiru Pathmalal, escrita para el Banco Mundial, refleja la importancia de las competencias digitales como impulsor de innovación y generador de riqueza.

Porque las competencias digitales permiten a las empresas ser más efectivas en el manejo de su información, eficientes en el manejo de recursos y más resilientes frente a las adversidades y cambios del mercado. Una muestra reciente la dio la pandemia originada por el Covid-19 que obligó a las empresas a desarrollar canales digitales para llegar a sus clientes.

Y si estas razones de mayor productividad, innovación y seguridad no fueran suficientes, también existen objetivos generales. De hecho, las competencias digitales son fundamentales para alcanzar el cuarto objetivo de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas que busca: “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover las oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”.

Las competencias digitales además no son solo importantes en las empresas, también en la formación de ciudadanos digitales que puedan aprovechar las herramientas tecnológicas provistas por sus propios gobiernos y en las que deben capacitarse desde la escuela.

Optimización en el ámbito laboral

Gracias a los avances en tecnologías como la Inteligencia Artificial, la computación en la nube y las plataformas de comunicación, el trabajo ha sufrido una transformación constante en las últimas décadas, todo en aras de una mayor productividad, un proceso en el cual han sido indispensables las competencias digitales de la fuerza laboral .

Una muestra de esto son las herramientas colaborativas nativas en la nube que permiten a los trabajadores, sin importar el sitio donde estén, trabajar de forma coordinada en proyectos. O la automatización de labores repetitivas que eliminan el error humano y permiten a los trabajadores aportar en labores más estratégicas.

Gráfico: Hiring Thing.

La adopción de estas herramientas tecnológicas solo es posible gracias a las competencias digitales de la fuerza de trabajo. Como muestra, en 2021 un estudio internacional encontró que el 72% de las empresas desplegaron al menos una nueva app de colaboración para apoyar a los empleados remotos.

Incluso más allá de la productividad, los nuevos modelos de trabajo (teletrabajo) han permitido aumentar la retención de los empleados dentro de las organizaciones permitiendo mantener el talento y por ello su capacidad para innovar.

Desarrollo de competencias digitales en Colombia

Las habilidades digitales son un proceso constante de capacitación que puede originarse de diferentes fuentes, desde entidades educativas privadas y, sobre todo, desde entidades gubernamentales que impulsen su masificación. En el caso colombiano, el desarrollo de estas competencias digitales es asumido por entidades como:

  • Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC).
  • Ministerio de Educación.
  • Ministerio del Trabajo.
  • INNpulsa.

Gráfico: Mineducación.

Y no se trata de un proceso reciente, el Ministerio de Educación viene trabajando hace años en la integración de diferentes competencias, entre ellas la TIC, para no solamente mejorar los procesos educativos de los alumnos, sino también para integrar en los procesos de investigación y desarrollo de la misma comunidad académica.

Por su parte, el MinTIC es el máximo órgano responsable de diseñar, adoptar y promover las políticas y proyectos del sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en el país, incluyendo programas para la entrega de equipos informáticos a las escuelas (Computadores para Educar).

El ministerio del trabajo es el encargado de crear los lineamientos para el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, la institución de educación superior más grande de Colombia y que solo en el segundo semestre de 2022 educó a 438.139 personas.

Por su parte, INNpulsa es la agencia de emprendimiento e innovación del Gobierno Nacional que, junto al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ejecuta e integra la estrategia nacional para la reindustrialización.

Desigualdades en competencias digitales

En 2001, el escritor estadounidense Marc Prensky crearía un nuevo término que le daría fama: ‘nativo digital’, una expresión que se usó para referirse a las generaciones que han crecido en medio de la conectividad proporcionada por Internet y la tecnología informática, a las que contrapone otro grupo de ‘inmigrantes digitales’ que tuvieron que adaptarse a este cambio.

Gráfico: Innocamp.

Y, aunque sobre el papel los nativos digitales que vienen desde las generaciones posteriores a los años ochenta: Millennials (1980-1995), Generación Z (1995-2015) y Generación Alfa, debieran gozar de grandes aptitudes digitales, lo cierto es que no todos los jóvenes tienen acceso a las herramientas que deberían conformando la llamada ‘brecha digital’.

Para el MinTIC de Colombia, la brecha digital “hace referencia a la diferencia socioeconómica entre aquellas comunidades que tienen accesibilidad a las TIC y aquellas que no, y también hace referencia a las diferencias que hay entre grupos según su capacidad para utilizar las TIC de forma eficaz, debido a los distintos niveles de alfabetización y capacidad tecnológica”.

Y se trata de un problema global, para 2023, 5.160 millones de personas tenían acceso a Internet en el planeta, una cifra al parecer inmensa, pero que vista en contexto representa apenas el 64,4% de la población mundial.

La brecha digital de género

Y si la brecha digital es grave, esta presenta algunas particularidades que la empeoran aún más, como es el caso de la brecha de género que existe en el mundo de las TIC. Según ONU Mujeres, la organización de las Naciones Unidas para la igualdad de género y el empoderamiento, apenas un 45 % de las mujeres tenían acceso a Internet para 2020.

Gráfico: ONU Mujeres.

El tamaño de la brecha de género es tan grande que, de resolverse, podría aumentar el Producto Interno Bruto (PIB) mundial en hasta un 35 %, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional. Y lo que es peor, la brecha parece aumentar lejos de los grandes centros urbanos.

Una de las causantes y al mismo tiempo agravante de esta problemática se ve reflejada en la diferencia entre mujeres y hombres estudiando carreras STEM, las relacionadas con Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. Y se trata de un problema no solo de los países en vía de desarrollo, por ejemplo, en Estados Unidos, la participación femenina en áreas STEM es apenas del 25%.

Empoderamiento a través de la educación digital

Definida como la educación, ya sea presencial o a distancia, que hace uso de tecnologías digitales y que tiene como objetivo la adquisición de competencias y habilidades para aprender, la educación digital va más allá de la alfabetización digital e involucra diversos elementos y herramientas pedagógicas.

El objetivo es lograr un empoderamiento para aumentar la fortaleza de los individuos y los grupos sociales en aras de impulsar cambios beneficiosos para el grupo en que viven.

En este escenario, el empoderamiento digital “supone tener unos fundamentos de capacitación avanzada en competencias digitales, que favorezcan que los individuos sean más eficientes y más críticos, y tengan unas habilidades personales y profesionales que vayan más allá del simple uso de la tecnología, para buscar, captar, gestionar y tratar la información, presentar y difundir los contenidos en el formato adecuado, y comunicarse y colaborar en la red”, afirma la escritora y profesora Montse Guitert.

En el caso colombiano, el MinTIC incluso ha articulado una ruta para promover la educación digital a través de iniciativas como:

  • Colombia Programa: Formación integral directa de maestros e indirecta de estudiantes, desde el fomento del pensamiento computacional en instituciones educativas oficiales de Colombia, con un enfoque de género.
  • Inicia con TIC: Programa de formación virtual y presencial que acerca a los ciudadanos a la tecnología, a través de cursos diseñados a su medida para que impulsen la productividad de su región y dinamicen su economía.
  • Mujeres TIC para el cambio: Incentivar el liderazgo femenino, en las mujeres mayores de 13 años, nacionales o extranjeras que vivan en el país, especialmente aquellas de los sectores rurales, a través de procesos de formación gratuita en habilidades TIC para la productividad y la empleabilidad.
  • 1,2,3 por TIC: Brindar estrategias de sensibilización que promuevan el uso seguro y responsable de las TIC para la prevención de riesgos y delitos en entornos digitales, priorizando el cuidado del bienestar emocional de los niños, niñas y adolescentes.
  • Generación TIC: Formación en habilidades y capacidades digitales en modalidades de formación online y offline, a través de cursos cortos gratuitos para niños y niñas, estudiantes de 10º y 11º en grado de escolaridad y jóvenes y adultos.
  • Sociedad Digital: Formación con certificado de la industria, para impulsar el perfil profesional en el mercado laboral. El proyecto se realiza en alianza con las empresas más importantes de tecnología.
  • Talento Tech: Formación especializada y práctica bajo la metodología de educación intensiva conocida como “Bootcamps” en habilidades digitales avanzadas, habilidades blandas, inglés técnico, desarrollo de proyectos y mentorías.
  • Senatec: Proyecto que busca aportar al desarrollo de habilidades digitales en los ciudadanos en articulación con el SENA.

Transformación digital e igualdad social

La Transformación Digital por sí sola no trae la igualdad social e incluso puede aumentar la brecha digital. En medio de la tercera reunión de la Conferencia Regional sobre Desarrollo Social de América Latina y el Caribe organizada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en 2019 se habló de este tema y del cómo generar un desarrollo social inclusivo en la región.

En este escenario se recordó que las nuevas tecnologías son una gran oportunidad para avanzar hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), fomentar la inclusión y ampliar el acceso a la educación, pero al mismo tiempo se hace necesario el establecimiento de políticas públicas y acciones que las orienten.

Un ejemplo en este tema lo da la automatización de labores y su riesgo sobre los empleos o como la desigualdad del mundo tradicional se puede trasladar al escenario digital aumentando la brecha y las desigualdades si no se proporciona una educación digital pública asequible para todos.

En otras palabras, la tecnología por sí misma no basta, es solo una herramienta en la que debe capacitarse de forma permanente y uniforme para lograr beneficiar a la mayoría, y tal conoce viene haciendo con disciplinas tradicionales (lenguaje, ciencias aplicadas, matemáticas, etc) esta debe inculcarse desde jóvenes para lograr sociedades más igualitarias y productivas.

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