«Cerramos este año con una gran noticia: vamos a tener 3.658 localidades en zonas rurales de los 32 departamentos del país con conectividad de 4G en los próximos 5 años. ?? #Subasta #EspectroRadioeléctrico». Con tuits como este, el Ministerio TIC y la ministra Sylvia Constaín celebraron el cierre de la subasta de espectro realizada el pasado viernes 20 de diciembre, la primera que el país celebraba en 6 años, y que la entidad y el presidente Iván Duque calificaron como un verdadero éxito.

Por el lado de los 3 operadores móviles que obtuvieron espectro radioeléctrico, las reacciones fueron de satisfacción. La jornada de la subasta duró más de 12 horas para que se dieran a conocer los ganadores, que recibieron en total 80 MHz en la banda de 700 MHz y 60 MHZ en la banda de 2.500 MHz. Por la banda de los 1.900 MHz no hubo ofertas (conozca cuál es la importancia de la banda de 700 MHz al final de este texto).

Los intentos anteriores por asignar las nuevas bandas habían fallado por errores de procedimiento, algunos de los cuales no cabían en la cabeza de los competidores. Por ejemplo, el hecho de que no se hubiera mencionado explícitamente el precio base entre las condiciones para participar en la puja, algo que, decían, no se había visto en ninguna otra subasta en ninguna parte del mundo. Esta información se publicó, finalmente, a finales de noviembre, y de haber llegado ofertas por todos los bloques en las 3 bandas, se habrían recaudado $6,1 billones (millones de millones de pesos, unos 1.900 millones de dólares).

Por el lado positivo, resultaba atractivo el hecho de que la adjudicación se hubiera ampliado a un período de 20 años –el doble de los 10 de procesos previos–, como consecuencia de la aprobación de la Ley de Modernización de las TIC, o Ley TIC. Esta medida daba a los proponentes más seguridad para invertir en el país.

En materia de compromisos, los operadores tendrán que conectar 3.658 nuevas localidades en los 32 departamentos, en el transcurso de los próximos 5 años. Está previsto que 60% de la inversión se destine al mejoramiento de infraestructura y a la cobertura en zonas rurales, lo cual se suma al listado de buenas noticias.

Cabe recordar que la ‘repartición de bienes’ y los compromisos de los operadores quedaron de la siguiente manera:

  • Claro: 20 MHz en la banda de 700 MHz; 30 MHz rn la banda de 2.500 MHz. Deberá cubrir 1.348 localidades con esta nueva asignación.
  • Tigo: 40 MHz en la banda de 700 MHz. Deberá cubrir 1.636 localidades.
  • Partners (WOM): 20 MHz en la banda de 700 MHz; 30 MHz en la banda de 2.500 MHz. No se conoce con claridad el dato de las localidades que deberá cubrir, como operador entrante.
  • Movistar: no le fue adjudicada ninguna banda. (La empresa, que actualmente tiene 85 MHz en distintas bandas, decidió no optar por más espectro debido a que consideró que los ‘elevados precios’ no justificaban la inversión, y explorará otras alternativas y anunció que invertirá en nuevas tecnologías para satisfacer las necesidades del mercado).

 

Espectro a muy buen precio, ¿positivo?

El total de dicha inversión estará alrededor de los $5 billones (unos 1.500 millones de dólares). Cabe señalar que la suma mínima esperada para toda la subasta del espectro, incluyendo las que no fueron adjudicadas (5 MHz en la banda de 1.900 MHz, 10 MHz en la de 700 MHz, y las de 1.900 MHz), era de $4,8 billones, así que el recaudo fue un poco mayor y ‘sobró espectro’ para futuros procesos.

El entusiasmo del presidente Duque con respecto a las cifras, sin embargo, no debería hacer perder de vista el hecho de que el objetivo fundamental de este proceso, consignado en la Ley TIC, no era «maximizar el ingreso financiero, sino el bienestar social». Al menos, así lo aseguró en reiteradas ocasiones la ministra TIC de Colombia Sylvia Constaín.

El cierre de la brecha digital, o en otras palabras, conectar hasta a 20 millones de colombianos que 25 años después de la llegada de Internet y la telefonía móvil aún están desconectados de la red, es el gran objetivo. Para el exministro TIC y consultor en telecomunicaciones Daniel Medina, «esta subasta es un inicio en el cierre de esta brecha, pero no va a resolver el problema completo y siempre será un desafío. El Ministerio TIC tiene otros proyectos y las Obligaciones de Hacer en estudio y por abrir en 2020″.

De hecho, más que una muy buena noticia, el asunto de los $5 billones no deja de ser inquietante para algunas personas que se preguntan de qué manera los operadores van a cubrir dicha inversión:

 

Por su parte, José Felipe Otero, analista y experto en telecomunicaciones para Latinoamérica, se pregunta cuál fue el gran objetivo de la subasta del espectro. “La evaluación de la subasta se debe hacer dependiendo de sus objetivos. Si fue recaudar dinero, es un éxito. Pero si era cobertura a quienes más lo necesitan, tengo muchas preguntas para hacer: si la subasta de 2013 supuestamente buscaba la expansión de LTE (4G) a toda Colombia, qué es lo nuevo? ¿Cuántas de las 3.658 localidades realmente no tienen conexión? Y si no tienen conexión, ¿qué pasó con la subasta de 2013?”.

En contraste, el exministro TIC y consultor de telecomunicaciones Daniel Medina considera que los $5 billones no son exagerados. «Según GSMA,  0,3 US/MHz/pop es un valor medio con precios altos en 0,49, pero en todos los procesos las obligaciones de cobertura son adicionales al pago y en Colombia están incluidas en el pago. Este valor estaría por el orden de los 0,3 US/MHz/pop, con lo cual no es caro. Y esto explica la entrada de un operador ‘greenfield’ (una forma de inversión extranjera directa)».

Según GSMA, altos precios de reserva en subastas de espectro están relacionados con tarifas altas. Fuente: Spectrum pricing in developing countries. GSMA, 2018.

Cabe resaltar que el tema de los precios no es de poca monta: según la GSMA, en su reporte de febrero de 2017 sobre precios efectivos de espectro, señala: «Precios artificialmente altos de espectro en un país pueden llevar a las oficinas centrales (de las multinacionales que participan en las subastas) a asignar menos recursos a un mercado de alto precio en el futuro. Este fenómeno se conoce como ‘desescalada’ o ‘efecto inverso de costo hundido’, debido a limitaciones financieras».

Aunque aquí se habla de precios ‘artificialmente’ altos, los efectos negativos se ven en todos los casos, según GSMA: «Para países de ingreso alto y medio, observamos una relación estadística significativa entre los altos precios del espectro e inferiores experiencias de 4G para los usuarios, lo cual se atribuye a bajas tasas de inversión en las redes de nueva generación». El valor estimado de esta subasta es de 0,28 a 0,3 US/MHz/pop, mientras que en otros países en desarrollo, según este gráfico de GSMA, los precios fueron inferiores.

El viceministro de Conectividad y Digitalización Iván Mantilla, quien lideró el proceso de subasta junto a la ministra TIC Sylvia Constaín, explica por qué para el Ministerio TIC los precios de la subasta no son excesivos y no se generarán esos efectos negativos, teniendo en cuenta primero que todo que cuando un operador entra a pujar en una subasta, lo hace con unos escenarios de negocio hechos y con unas autorizaciones previas del máximo valor que puede pagar. «Los valores no son excesivos. En la banda de 700 MHz –la más costosa–, se entregaron 3 bloques por el valor de reserva más 0,5%, un valor similar a la media de la región. Los operadores apostaron más por las localidades, hubo puja por ofrecer cubrimiento en más localidades. Eso fue maravilloso, el mecanismo de la subasta funcionó para lo que lo habíamos diseñado, y si algún operador decidía no apostar por localidades, tendría que pagar más».

Ese fue el caso de Tigo, que en un bloque de 700 MHz apostó por localidades y en el otro prefirió apostar con una oferta económica. Este segundo bloque de 700 MHz fue el que, al final, subió el promedio del valor por MHz en la subasta.

Iván Mantilla aclara, además, que el 60% del dinero se reinvertirá en la red de los operadores, y que el 40% restante se pagará en cuotas diferidas a 17 años. «En las subastas de los otros países de la región y en subastas previas en Colombia, 100% del dinero se fue para la Nación, mientras que en esta subasta 60% se invertirá en modernizar sus redes actuales y en desplegar infraestructura para conectar a las 3.658 localidades que nunca tuvieron conectividad».

¿Qué sigue en el proceso tras la subasta del espectro?

En realidad, en medio del entusiasmo que generó entre el Gobierno y los operadores la asignación del espectro y de los beneficios que esto puede traer para el país, quedan algunos interrogantes que, en general, están resueltos de manera teórica en las resoluciones que dieron vía libre al proceso, pero sobre cuyo cumplimiento en la prática habrá que ejercer una veeduría cercana. No se trata de quitar valor a los aspectos positivos, sino de velar por el buen desarrollo de lo que viene.

De entrada, hay que decir que, al menos en teoría, todo el blindaje técnico y económico de la subasta está consignado en la resolución 3078, publicada el 25 de noviembre de 2019. Allí se enumeran las condiciones, los compromisos y los mecanismos para garantizar que los operadores cumplan las negociaciones derivadas de la subasta, incluyendo que esta vez las verificaciones de cumplimiento de los operadores no se harán al quinto año, sino que serán anuales.

Sin embargo, no sobra hacer hincapié en algunos aspectos que generan inquietudes.Subasta del espectro Una de ellas es cuáles serán las zonas en las que se desplegarán las redes que darán cubrimiento a las 3.658 localidades beneficiadas por la subasta.

Durante el proceso de licitación, el Ministerio TIC publicó el listado de 5.766  localidades que podrían ser beneficiadas con la subasta, pero aclaró que este documento se actualizaría después de declarar un ganador para un bloque de la banda de 700 MHz. Es decir, pueden pasar todavía unos días antes de que se conozca el listado definitivo, a partir de las condiciones que se establezcan para cada operador.

¿Qué pasará con 5G?

Otra inquietud recurrente es el hecho de que se otorgue un plazo de 5 años a los operadores para que instalen y pongan en funcionamiento la infraestructura necesaria para sacar provecho de las nuevas bandas asignadas, que permitirán una migración de las tecnologías 2G y 3G hacia 4G. Si bien se especula que 5G no llegará a muchos países de América Latina antes de 3 años, que se otorguen 5 años para que Colombia se mueva hacia 4G genera dudas frente a la pronta llegada de 5G a Colombia. Al respecto, José Felipe Otero se pregunta: “Si se les dará 5 años a los operadores que obtuvieron espectro en esta subasta para completar su cobertura LTE (4G), ¿para cuándo podríamos esperar que todos los municipios del país logren tener cobertura 5G?

Y, tras una inversión total superior a los $5 billones, no sobra preguntar: ¿Los operadores van a volver a hacer una inversión tan grande en un plazo tan corto para participar en el despliegue de la nueva generación móvil?

Daniel Medina, por su parte, ve razonables los 5 años de plazo para actualizar todas las redes a 4G. En cuanto a 5G, no ve aún un modelo de negocio claro para esta nueva generación móvil. «Va a ir lento, y tampoco veo cuál es el afán en un país en el que la mitad de la población no tiene Internet».

 

¿En qué queda la dominancia?

Si bien la Superintendencia de Industria y Comercio señaló que el proceso de subasta no tenía incidencia negativa en la libre competencia y expidió 10 recomendaciones que el Ministerio TIC afirma haber acogido íntegramente, todavía está pendiente por resolver el asunto de la dominancia en el mercado de datos. El proceso quedará en manos del regulador único que remplazará a la CRC, pero que todavía no se ha constituido. Y sin saber cómo se resolvería este conflicto antes de la subasta, tampoco es claro lo que sucederá ahora que se asignaron las nuevas bandas. Por ahora, Tigo no dejó pasar la oportunidad para señalar que  la subasta fue un paso en la dirección correcta, «pero la industria sigue pendiente de otros temas estructurales que aún deben resolverse». Concretamente, la dominancia (ver las reacciones de los participantes en la subasta, en esta misma nota).

Otros puntos de análisis para tener en cuenta

Como era de esperarse, las reacciones en las redes sociales han tenido distintos matices, desde la satisfacción por el resultado del proceso hasta reclamos al Gobierno por «vender los recursos del país» (cabe anotar que una concesión de espectro es, en términos sencillos, un alquiler, no una venta). Nada que no se esperara o que no obedezca a las dinámicas de estos servicios (en este enlace puede ver el hilo de Mauricio Jaramillo Marín, director de Impacto TIC, durante la jornada del viernes). De nuevo, sin embargo, vale la pena llamar la atención sobre algunas opiniones pertinentes que aparecen en la conversación.

Una de ellas tiene que ver con la manera como los operadores van a recuperar la alta inversión realizada, que ya mencionamos antes. ¿El servicio realmente va a tener un precio asequible, acorde con la realidad de las zonas en las que se va a prestar, rurales y de menor poder adquisitivo?

En sus primeras declaraciones a la prensa tras conocerse los resultados de la subasta, el presidente de Claro, Carlos Zenteno, aseguró que las tarifas no se verán afectadas: «Las tarifas siguen su ritmo a nivel de competencia, las tarifas han venido bajando como resultado de la competencia que hay en el mercado (…) y seguramente la tendencia seguirá en ese sentido». El ejecutivo, de hecho, afirmó que las cifras exactas en inversión están terminando de ajustarse y se comunicarán más adelante. Impacto TIC planteó esta misma inquietud a Tigo, y está a la espera de una respuesta.

 

 

Lo que dijeron los operadores tras la subasta

Subasta del espectro“Con la nueva asignación del espectro, los ganadores son los colombianos”, fue la frase positiva con la que Claro encabezó el breve comunicado con el que anunció las bandas que le fueron asignadas. Carlos Zenteno, presidente de Claro Colombia, destacó: “Este fue un proceso transparente, con protocolos de nivel mundial que ha asignado espectro a los operadores que demostramos nuestro compromiso con la inversión y con Colombia”.

Tigo, que también salió beneficiado de este proceso, se refirió al resultado de la subasta como un ‘hecho histórico’ para la compañía y aseguró: “Esta subasta beneficiará también a los más de 20 millones de colombianos que actualmente no tienen Internet, pues nos permitirá a los operadores llegar a lugares a los que no habíamos llegado”.

Marcelo Cataldo, presidente de Tigo, no dejó de lado, sin embargo, uno de los lunares que, a juicio de la compañía, empañan el sector de las comunicaciones en el país: “Después de casi 3 años de proceso en la CRC, la posición dominante de un operador en el mercado colombiano sigue sin definirse. En caso de que no haya una definición en el corto plazo, la posición del dominante continuará consolidándose y el país corre el riesgo de caer en un monopolio”.

Finalmente, Telefónica Movistar decidió no optar por la asignación, debido a los altos precios de la subasta. La compañía aseguró que cuenta con un total de espectro relevante, que equivale a más del 20% del total en uso de las bandas altas y bajas del país, que le permite prestar con eficiencia y calidad los servicios móviles a sus clientes.

“Telefónica Movistar dará un adecuado uso a sus recursos invirtiendo en nuevas tecnologías con el fin de continuar mejorando la calidad del servicio a nuesta base de clientes, así como fortaleciendo su presencia con fibra óptica en todo el país”, dijo la empresa a través de un comunicado.

Partners, ¿una sorpresa entre los proponentes?

La participación de Partners en la puja por el espectro electromagnético en Colombia dejó desconcertados a muchos. Partners fue el nombre elegido por el Grupo Novator para desplegar su incursión en el mercado de las telecomunicaciones en el país.

El grupo tiene sus oficinas principales en Londres (Reino Unido), aunque su CEO es de origen islandés. Se trata de Björgólfur Thor Björgólfsson, el hombre más rico de Islandia. Y aunque pareciera que el nombre apareció de forma sorpresiva en Colombia, lo cierto es que Novator Partners cuenta con experiencia previa en el sector de telecomunicación celular y ya había intentado llegar a Colombia.

En primer lugar, Novator también es dueño del 50% de uno de los proveedores más grandes en Polonia, Play, que cuenta con más de 15 millones de suscriptores y tiene una cobertura en el 99% de territorio polaco, donde tiene espectro en la banda de 800 MHz.

Más cerca de Colombia, Novator también es el propietario de WOM, en Chile. Después de comprar Nextel, la empresa cambió de nombre a WOM —Word Of Mouth—. Desde su entrada al mercado, se ha caracterizado por sus precios agresivos y por sus comerciales polémicos, en los que se burla de escenas como la del pajarito de Nicolás Maduro o de la demanda de Evo Morales para que Bolivia tuviera mar soberano en territorio chileno.

Según Björgólfur en una entrevista para el diario chileno La Tercera, Partners ha logrado reducir los precios del mercado en un 40% y el costo por GB (gigabyte) bajó en un 95%. Esto, además, solamente usando bandas altas, de 1.700 y 2.100 MHz. La empresa es la de mayor crecimiento en los últimos años, ya cuenta con un poco más de 4 millones de usuarios y está cada vez más cerca de sus competidores. En la entrevista de noviembre de 2018, su CEO no descartaba la idea de expandirse a más países de la región.

Claramente, ya empezó por Colombia. Y lo hace pisando fuerte, con 50 MHZ, de los cuales 20 MHz están en la frecuencia más apetecida, la de 700 MHz.

Esto ocurre 3 años después de que surgieron rumores de que Avantel sería comprada por la propia WOM, aunque no se adelantaron negociaciones concretas. Hace apenas unos días, se reportó que Avantel entró en proceso de reorganización empresarial en un intento por reducir costos. La coyuntura de Partners (WOM) como operador entrante y la de Avantel como uno en dificultades podría hacer –según analistas que prefirieron no revelar su identidad– que esta vez haya mayores posibilidades de un acuerdo de compra, lo que le permitiría a Partners no iniciar de cero y llegar contar con 2 millones de usuarios en el corto plazo.

 

¿Por qué es tan importante la banda de 700 MHz?

Aunque la subasta del espectro incluía bandas en los 1.900 y 2.500 MHz, la más atractiva para los participantes era la de 700 MHz, también conocida como Dividendo Digital. ¿Por qué? En una conversación con Impacto TIC previa a este proceso, el presidente de Tigo, Marcelo Cataldo, lo explicó en palabras simples:

«El espectro funciona de una manera muy sencilla: cuanto más baja es la frecuencia (por ejemplo, 700 MHz vs. 1.900 MHz), más propagación tiene. Por eso, en la radio FM (que funciona en el mismo espectro electromagnético), para distribuir una frecuencia de 80,9 o 99,9 se pone una antena bien alta y te cubre toda la ciudad, e incluso 30 o 40 kilómetros a la redonda. Cuanto más bajo es el espectro, más propagación tiene.

Entonces hoy, en el mundo de las telecomunicaciones, el espectro de 700 MHz es el más bajo que tenemos, por eso tiene mucha importancia. Con menos infraestructura que en las otas bandas de espectro, se puede desplegar mucha más cobertura. Una antena de 700 MHz equivale a poner 3 antenas de 1.900 MHz».