La Primera Cumbre Latinoamericana de Defensoras Digitales, celebrada en México bajo el lema “Código, territorio y resistencia”, marcó un hito en la lucha contra la violencia digital en la región. Voces de mujeres de distintos países se alzaron en contra de la violencia digital a través de un posicionamiento contundente, denunciando la impunidad y exigiendo justicia, regulaciones y acciones concretas por parte de los gobiernos y las empresas tecnológicas.
La cumbre sin precedentes reunió a defensoras, activistas, expertas, legisladoras y representantes de organismos internacionales para alzar la voz, denunciar la impunidad y exigir medidas concretas frente a un flagelo que trasciende fronteras virtuales y se manifiesta con crueldad en entornos físicos, del mal llamado ‘mundo real’.
Desde el primer día, en el que la transmisión virtual fue atacada en un acto de violencia digital, la cumbre se configuró como un espacio de rebeldía, donde el dolor individual se transformó en “amor colectivo”, según el vibrante posicionamiento oficial. Las defensoras compartieron testimonios de ciberacoso, difusión no consentida de contenido íntimo y la revictimización perpetuada por “algoritmos patriarcales” que priorizan la violencia como mercancía.
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Lo virtual es real
Yesica Valverde, Defensora Digital de Bolivia, enfatizó una verdad ineludible: “Lo virtual es real”. Con esta frase, denunció la manera en que la violencia digital impacta de manera tangible las vidas de las mujeres, recordando que “esta lucha no es solamente de mujeres, hay muchos responsables cuando nuestro cuerpo, cuando nuestra intimidad es vulnerada en internet. Hay muchos entes, pero hacemos principalmente el llamado a gobierno y empresas. ¿Dónde están las empresas de tecnología?“.
La falta de acción y compromiso por parte de las grandes plataformas digitales quedó en evidencia con la ausencia de representantes de empresas como Meta y Google en la cumbre. “Así como usan el Internet para vulnerarnos, así lo usamos nosotras para defendernos. Nunca más violencia digital, vivan las defensoras digitales”, proclamó Valverde, en un llamado a la resistencia y la organización de las mujeres en el espacio digital.
Los medios y la ética en la información contra la violencia digital
La Senadora mexicana Andrea Chávez Treviño se dirigió directamente a los medios de comunicación, recordándoles su responsabilidad ética en la difusión de información y la construcción de narrativas que no perpetúen la violencia de género. “La Carta ética mundial para periodistas de la Federación Internacional de Periodistas sostiene que el o la periodista velará porque la difusión de información no contribuya al odio o los prejuicios“.
Además, Chávez Treviño subrayó la importancia de la Ley Olimpia en la protección de las mujeres contra la violencia digital, y reiteró que denunciar no es censura, sino defensa de derechos: “Si vulnera nuestros derechos, no es libertad de expresión. Hay que aquí existimos, resistimos, nuestro cuerpo es nuestro, nuestros derechos son nuestros”.
Una llamada a la acción global
Moni Pizani Orsini, representante de ONU Mujeres México, presentó datos sobre la violencia digital en dicho país: “Solo en 2023, más de 10 millones de mujeres mayores de 12 años que usan internet sufrieron ciberacoso en México”. Destacó que la violencia digital afecta de manera desproporcionada a mujeres y niñas, limitando su acceso a derechos fundamentales como la libertad de expresión, la salud, la participación política y la educación.
Pizani Orsini llamó a la acción colectiva para transformar el entorno digital en un espacio seguro, libre de violencia y propicio para el empoderamiento de las mujeres: “Necesitamos unir nuestros esfuerzos para impulsar marcos jurídicos y de políticas públicas innovadoras e integrales que respondan eficazmente a la violencia digital y facilitada por la tecnología. No podemos permitir que la violencia digital siga limitando las vidas, las voces y las oportunidades de mujeres y niñas. Es urgente garantizar no solo la prevención, atención y reparación del daño, sino también transformar el entorno digital en un espacio seguro y libre de violencia“.
Exigencias desde el sur global
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En la clausura de la cumbre, que se realizó en el Senado de la República, se compartió el posicionamiento oficial, que concluyó el trabajo de 4 días y en el cual se denunció el “algoritmo patriarcal que auspicia la violencia” y exigió medidas concretas que resonaron en un grito unísono con fuerza y claridad, delineando exigencias precisas y urgentes:
- Aprobación e Implementación de la Ley Olimpia: La demanda central fue la adopción generalizada de la Ley Olimpia en toda América Latina, un marco legal que tipifica y sanciona la violencia digital. “Exigimos la aprobación de la Ley Olimpia para reconocer, erradicar y castigar la violencia digital, porque la seguridad de las mujeres no es negociable, es nuestro derecho y es nuestra lucha, porque la Ley Olimpia la hicimos nosotras y se ha construido con las voces de todas“, manifestaron con determinación.
- Prevención en sistemas educativos: Se solicitó integrar la prevención de la violencia digital en los sistemas educativos, sensibilizando a estudiantes, docentes y familias.
- Creación de entidades especializadas: Demandaron la creación de entidades gubernamentales especializadas con perspectiva de género y derechos humanos para atender la violencia digital.
- Protección a activistas y comunicadoras: Rechazaron enfáticamente el aumento de la violencia digital contra mujeres activistas y comunicadoras, exigiendo garantías para su labor.
- Acceso a la justicia y persecución de delitos: Urgieron a los Estados a garantizar el acceso a la justicia para las víctimas, persiguiendo de manera efectiva la violencia sexual digital y combatiendo la impunidad de los“proxenetas digitales”.
- Participación de mujeres en tecnología: Se enfatizó la necesidad de generar oportunidades para la participación de mujeres en áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) para construir un entorno digital más equitativo.
- Reparación integral del daño: Se demandó la reparación integral para las víctimas de violencia digital, reconociendo las múltiples dimensiones del daño causado.
- Responsabilidad de plataformas digitales: Se hizo un llamado directo a empresas como Meta y Google, lamentando su ausencia en la cumbre y exigiendo un diálogo real con la sociedad civil. Se instó a plataformas como Twitch, Discord, TikTok, Telegram, entre otras, a establecer normas comunitarias claras contra la violencia digital y a restablecer mecanismos de Fact-Checking para combatir la desinformación y la violencia.
- Algoritmos equitativos y antipatriarcales: Se promovió activamente la participación de las mujeres en la creación de algoritmos que contribuyan a un entorno digital más seguro y libre de sesgos de género.
- Eliminación de plataformas de explotación Sexual: Se exigió la eliminación de plataformas de explotación sexual y una disculpa pública de los dueños de estas plataformas por la violación masiva de la intimidad de las mujeres.
- Llamado a la comunidad: Se exhortó a la comunidad en general a no ser cómplices de la violencia digital, a informarse, asumir responsabilidad y a solidarizarse con las sobrevivientes.
El comunicado también criticó la omisión de las empresas tecnológicas, que estaban invitadas y habían confirmado su participación inicialmente: “Lamentamos la falta de representación de Meta y Google en la cumbre, lo que evidencia que la lucha contra la violencia digital no es prioridad en su agenda“.
La voz de Olimpia Coral y el legado en la lucha contra la violencia digital
En el corazón de la Cumbre, resonó con especial fuerza el discurso de Olimpia Coral, la activista mexicana cuyo nombre hoy simboliza la lucha contra la violencia digital gracias a la Ley Olimpia, legislación pionera que comenzó en México y se expande por Latinoamérica. Olimpia visualizó el futuro y el legado de esta histórica jornada
Su mensaje, cargado de fuerza y determinación, señaló cómo la violencia digital ha sido históricamente minimizada y cómo las mujeres han tenido que alzar la voz para exigir justicia. Coral enfatizó que la lucha no solo es contra la impunidad en los espacios digitales, sino también contra las grandes corporaciones tecnológicas que permiten la difusión de contenido íntimo sin consentimiento.
“Y desde aquí mando un mensaje para los que no quisieron sentarse con nosotras. No nos tengan miedo, ténganles miedo a los agresores, ténganle miedo al algoritmo… y que hoy la Internet es nuestra y que hoy la Internet la podemos transformar… 1 día nos levantaremos compañeras, 1 día amaneceremos sin ninguna necesidad de seguir luchando, porque entenderemos que lo lograremos, entenderemos que nuestros cuerpos no serán más para la diversión en las redes sociales“.
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Asimismo, resaltó la expansión de la Ley Olimpia en América Latina, mencionando países como Guatemala, Honduras, Chile, Argentina, Ecuador y Bolivia, donde las mujeres han tomado la bandera de la lucha contra la violencia digital.
Colombia también hizo parte de esta Cumbre con la presentación de la representante Ana Rogelia Monsalve, promotora local del proyecto de Ley Olimpia –que ya está radicado–, el cual busca modificar la Ley 1257 de 2008 y el Código Penal para penalizar la difusión no consentida de contenido íntimo. Actualmente en trámite, la ley busca proteger a las víctimas y prevenir nuevas formas de violencia digital, una problemática que afecta al 60 % de las mujeres entre 18 y 40 años, según el Ministerio TIC. (Conozca qué hacer y dónde denunciar la violencia digital).
El discurso de Olimpia Coral dejó claro que este movimiento no se detendrá hasta que los gobiernos asuman su responsabilidad en la regulación de estos delitos y las plataformas digitales sean obligadas a garantizar la seguridad de las mujeres en la red.proyectó un futuro donde la violencia digital sea erradicada y donde la Ley Olimpia sea un faro de protección para las nuevas generaciones. Las “niñas un día se van a levantar y van a decir por la ley Olimpia, hoy en el mundo no existen contenidos íntimos sexuales sin consentimiento de nosotras. Gracias a todas las mujeres de América Latina que lucharon porque hoy yo como niña sea libre de Internet“.
Con una retórica poderosa y emotiva, Coral reitera que el miedo ha cambiado de bando y que la resistencia ha logrado posicionar el tema de la violencia digital en la agenda mundial. Su llamado es claro: seguir luchando hasta que ninguna mujer tenga que enfrentar el despojo de su privacidad en Internet.
Hacia una resistencia digital feminista
La cumbre cerró con un mensaje de esperanza y resistencia: “Nos intentó sepultar un algoritmo patriarcal, pero no pudo omitirnos ni acabar con nosotras. Nos tenemos a nosotras y nos tenemos en América Latina“. Las defensoras digitales han trazado una hoja de ruta para la acción –incluida la realización de la II Cumbre–, dejando claro que la lucha contra la violencia digital es una lucha por la justicia, la equidad y el derecho a una vida libre de violencia, tanto en el espacio físico como en el digital.
El eco de esta cumbre resuena ahora en la región y más allá, inspirando a la acción y recordando al mundo que la defensa de los derechos humanos en el siglo XXI también se libra en el código (desafiando a los datos mismos y al poder), el territorio y la resistencia digital.