Hidroituango: ¿Qué Implica el Retraso en su Puesta en Marcha?

Publicado el 29 Nov 2022

Hidroituango

Se esperaba poner en funcionamiento la hidroeléctrica más grande de Colombia a finales del 2018. Sin embargo, ese mismo año uno de los túneles de desviación del rio se bloqueó debido a un deslizamiento, lo cual evitó el inicio de su operación. Desde entonces, Hidroituango ha estado en el foco del debate nacional.

Ahora, se vive una carrera contra el tiempo, pues el plazo final para dar inicio a la operación de las turbinas 1 y 2, según la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), es el 30 de noviembre del presente año, o de lo contrario se deberá pagar una sanción que asciende a los 3 billones de pesos.

Tal como lo dio a conocer a Impacto ECO Santiago Ortega, director de Innovación en emergencias de la empresa Emergente Energía Sostenible, “en este momento el gerente de Empresas Públicas de Medellín (EPM) está muy preocupado porque le va a tocar pagar una garantía si no entra a funcionar la hidroeléctrica antes del 30 de noviembre”.

Este acontecimiento implicaría que los proyectos que ya están en marcha o que están planeados para Medellín, tuvieran un retraso.

En diferentes oportunidades Daniel Quintero, alcalde de Medellín, el gerente de Empresas Públicas de Medellín (EPM) e Irene Vélez, ministra de Minas y Energía, aseguraron que se cumplirá con las fechas establecidas, ha habido señales positivas, pero es algo que hasta el momento sigue siendo incierto.

En las últimas horas se logró la sincronización de la segunda turbina de Hidroituango, lo que supone que aumentan las posibilidades de cumplir con la meta lograr el completo funcionamiento, a falta de unas horas del plazo.

¿Por qué Hidroituango es tan importante?

Este hito es de gran importancia debido a que Hidroituango es la represa más grande del país. Santiago Ortega, quien es ingeniero civil con master en Ingeniería de Recursos Hidráulicos, Energías Renovables y Oceanografía Física, da 3 datos clave de Hidroituango:

Es la hidroeléctrica más grande de toda Colombia, va a brindar el 17 % de la energía de todo el país y cuenta con 11 turbinas en total”.

Además, Ortega señala que si no se lleva a cabo el inicio de su operación, la crisis energética no sería solo para esa región, sino para todo el país:

“Si no se abre, se podría hablar de una crisis energética en todo Colombia. Estamos viendo que la demanda de energía viene creciendo mes tras mes, pero la oferta de energía no. Tenemos un déficit de oferta de energía, porque no es solo Ituango, hay más líneas de transmisión que están atrasadas”.

El panorama es alentador en cuanto al funcionamiento de esta hidroeléctrica, aunque no se deben dejar de lado las afectaciones ambientales y sociales que su construcción generó y que conlleva su operación. Sin embargo, Santiago Ortega deja claro que la empresa ya ha pagado por estos impactos: “Ya se están pagando todos los impactos ambientales y sociales del proyecto, ahora se necesita presionar para empezar a tener los beneficios. Hasta que Ituango no esté funcionando completamente, no se va a mitigar el riesgo aguas abajo”.

¿Las hidroeléctricas hacen parte de la transición energética?

La construcción de una megaobra, y más si esta se enmarca en el campo energético, siempre generará preocupaciones sobre sus afectaciones a los ecosistemas hídricos y ambientales. Estas se han expresado desde antes del inicio de la construcción y hasta el último día, como lo muestran las declaraciones de la ministra de Ambiente Susana Muhamad, como la estabilidad del macizo rocoso y filtraciones de agua en el túnel.

Ahora bien, más allá de estas preocupaciones válidas, el debate de si un país como Colombia debe invertir y apostar por la generación de energía hidroeléctrica parece superado. Es importante entender que este tipo de generación de energía sí hace parte de la transición energética. “Las hidroeléctricas son fuentes de energía que no tienen CO2 asociado. Los grandes embalses sí tienen que ver con algo de emisiones, pero en general las hidroeléctricas son una fuente renovable, una fuente limpia de energía”, explica Ortega.

El experto agrega que “Colombia, a 2050 en todos los escenarios que miramos, va ser un país que va a sacar por lo menos la mitad de su energía de los grandes embalses que tiene hoy. Entonces, es fundamental poder tener los embalses y otras energías renovables para sacar los combustibles fósiles de la ecuación”.

Más allá del debate político que se ha generado alrededor del proyecto, del cumplimiento en la fecha límite y de los asuntos ambientales que son prioritarios pero que podrán y deberán trabajar permanentemente, lo más importante en el inicio de la operación será la seguridad. “Lo más importante es que Hidroituango empiece a operar lo más pronto posible de forma segura”, concluye Ortega.

Contexto de Hidroituango

El Proyecto Hidroeléctrico Ituango es uno de los proyectos en su tipo más importantes de Colombia. Está situado sobre el río Cauca, entre el corregimiento de Puerto Valdivia y el municipio de Ituango, en Antioquia. Su construcción y la ejecución de la obra comenzó en 2010, por parte de Empresas Públicas de Medellín (EPM).


Foto principal: Alejandro Mesa Malagón.

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Daniela Jaramillo Castillo
Daniela Jaramillo Castillo

Soy ecóloga de la Universidad Javeriana, con experiencia en educación ambiental. Cofundadora de EcoChuspa, un proyecto de divulgación y educación ambiental por medio de redes sociales. Además, soy amante de la entomología. En Impacto TIC hago la coordinación de Impacto ECO, el proyecto de sostenibilidad y medio ambiente del medio de comunicación.

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