En las oficinas de Lenovo en Bogotá,los directivos de la compañía convocaron a la prensa, pero no para hablar de tecnología, sino de fútbol. Y es que esta firma es el socio tecnológico oficial del próximo mundial de fútbol Fifa 2026. Pero ¿eso qué significa? Significa una proeza tecnológica en todas sus dimensiones.
Para la muestra, se estima que el torneo generaría más de 90 petabytes de datos (unas 45 veces la cantidad generada durante el Mundial de 2022 en Catar), 6.000 millones de espectadores, 48 selecciones nacionales, 104 partidos y 1.248 jugadores. Por cierto,cada jugador tendría un avatar 3D con sus dimensiones físicas exactas gracias a la plataforma Football AI Pro de FIFA y Lenovo.
Se trata deuna plataforma de Inteligencia Artificial que procesa millones de horas de video de la FIFA. El sistema analiza los partidos de eliminatorias y amistosos de las 48 selecciones participantes e integra estas imágenes con estadísticas detalladas. Fernando Jiménez, head commercial and mid market business de Lenovo, explica el impacto de esta herramienta:
“Cuando el técnico de Uzbekistán se enfrente a Colombia en el Estadio Azteca, ambos entrenadores tendrán acceso a la misma información. Sabrán exactamente cómo juega su rival gracias al software, pero antes y después del evento, no en medio del partido”.
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Balón y centro de comando
El centro de la revolución digital del próximo mundial comienza desde el mismo balón oficial (Trionda), un componente que ha dejado de ser un simple objeto de cuero para transformarse en un emisor de datos de alta precisión. Cada segundo de juego, este esférico inteligente envía información al sistema 500 veces, reportando con exactitud matemática su posición, la velocidad de su trayectoria y la identidad del jugador que realizó el último toque.
Este flujo constante de señales elimina de raíz polémicas históricas como los goles fantasma, al determinar si el balón cruzó completamente la línea de meta y enviar alertas en tiempo real al cuerpo arbitral, recuerda Jiménez.
Para sostener una arquitectura que demanda respuestas en milisegundos, Lenovo ha optado por implementar un modelo de computación en el borde (edge computing) que se entrelaza con centenares de dispositivos y servidores de alta eficiencia. Estos se ubican en cada uno de los estadios para capturar, procesar y distribuir las señales del balón, los sistemas de rastreo y las cámaras de televisión locales.
Seguridad en medio del mundial
La ciberseguridad es otra de las prioridades en un ecosistema donde la filtración de datos tácticos o médicos podría alterar el rumbo de la competencia. A través de la plataforma de seguridad comercial ThinkShield de Lenovo, la compañía cifra todo el flujo de datos desde la capa inferior del sistema operativo hasta las aplicaciones de boletería y las tabletas de los entrenadores. Esto garantiza que las métricas físicas personalizadas de los atletas no caigan en manos equivocadas.
Con respecto al resguardo de esta información sensible, Jiménez aclara: “La Inteligencia Artificial que está analizando las métricas privadas no es pública. Es privada y está solamente en el centro de datos de la FIFA, que no es público. Está totalmente protegido”.
Adicionalmente, la Inteligencia Artificial de la firma se aplica al mantenimiento predictivo de todo el hardware desplegado, anticipando posibles fallos en memorias o discos antes de que ocurran para evitar interrupciones en las transmisiones globales. Sin embargo, el valor a largo plazo de este despliegue no se limitará a las canchas de fútbol, sino que servirá como un laboratorio a escala global para el sector corporativo.






