Una de las preocupaciones en todo el planeta alrededor del cambio climático es la de las afectaciones medioambientales de las fuentes tradicionales de generación de energía. Si bien Colombia no es uno de los países más contaminantes del mundo, y la mayor parte de su generación de energía proviene de plantas hidroeléctricas, el país no está ajeno en la búsqueda de nuevas fuentes de energía, rumbo a una transición energética.

Datos del IDEAM sobre los mayores responsables del efecto invernadero refuerzan la importancia de buscar alternativas al petróleo y el carbón como grandes fuentes de energía, sin que esto signifique acabar con su explotación ni dejar de investigar e innovar en una minería más sostenible.

Frente a este panorama, es importante intensificar la búsqueda de nuevas alternativas basadas en energías limpias que minimicen los impactos del cambio climático y aporten a la sostenibilidad del planeta.

Las energías renovables son, sin duda alguna, la respuesta a esta búsqueda, ya que brindan diferentes beneficios: no emiten gases de efecto invernadero a la atmósfera, el origen de estas energías es inagotable, y reducen la dependencia energética. Este tipo de tecnologías han sido motivo de estudio de gran parte de la comunidad científica global y ha despertado el interés de gobiernos, periodistas, empresarios y de la sociedad en general al menos en los últimos 10 años.

Según el IRENA, los paneles solares (energía solar) y los aerogeneradores (energía eólica) hacen parte de las tecnologías más utilizadas para generar energía limpia. Sin embargo, una nueva forma de generación de energía que ya se ha implementado en Chile se viene estudiando para Colombia.

Se trata de la energía por hidrógeno verde. ¿Hidrogeno? Si, hidrógeno verde, conocido como la energía del futuro. Este elemento es el más abundante del universo, y es una fuente de energía limpia, ya que libera agua (H2O) en forma de vapor, y no produce dióxido de carbono (CO2). Algunos países de Europa, como Alemania, ya llevan la delantera utilizando este elemento hace más de aproximadamente 2 años.

¿Cómo se genera energía a partir de hidrogeno verde?

Juan Manuel Salazar Gómez, consultor del centro de conocimiento de bioeconomía circular EcoDisruption, y experto en transición energética, le explicó a Impacto ECO que

“existen muchos tipos de hidrogeno”:

Por qué el hidrógeno verde podría convertirse en el rey de las energías renovables
Hidrógeno verde producido a partir de energías renovables. Imagen: Akitada (Pixabay).
  • El gris, que es fabricado a partir de un hidrocarburo (energía no renovable) y es el más económico.
  • El azul, que tiene un proceso de producción similar al hidrógeno gris, con la diferencia de que al capturar CO2 lo hace más costoso.
  • El verde, que se produce a partir de un proceso llamado electrólisis, desde un electrolizador, el cual emplea una corriente eléctrica –a base de energías renovables como la solar y la eólica– para descomponer o romper la molécula de agua y separar el hidrógeno del oxígeno. Este tipo de hidrógeno se podría producir a través de la biomasa en el futuro.

El hidrógeno verde es un gran aliado para la ‘descarbonización’ del planeta y la aceleración de la transición energética, y más en zonas donde la electrificación no es posible aún. De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía, alrededor del 0,1 % del hidrógeno usado como combustible se genera a partir de fuentes renovables, y cerca del 99 %, de fuentes no renovables. Esto se debe a que la generación del hidrógeno verde –también conocido como hidrógeno renovable o e-Hydrogen–, es más costosa que la producción del hidrógeno tradicional, pero es 100 % sostenible, por lo que es una solución ambientalmente efectiva.

El informe ‘Hydrogen Roadmap Europe: A sustainable pathway for the European Energy Transition’ de The Fuel Cells and Hydrogen Joint Undertaking, expone que para 2050 es posible llegar a cubrir alrededor del 24 % de la demanda energética total y contribuir a una reducción de 560 millones de toneladas métricas de CO2 utilizando hidrogeno verde para producir energía.

Ruta del hidrógeno verde para Colombia

Hace pocos meses se dio a conocer la hoja de ruta de hidrógeno verde para Colombia, y se muestra un panorama bastante prometedor. El ministro de Minas y Energía Diego Mesa hizo gran énfasis en los 4 ejes principales en los que trabajará el país:

  1. Marco regulatorio y jurídico.
  2. Instrumentos de desarrollo de mercado.
  3. Apoyo al despliegue de infraestructura.
  4. Impulso al desarrollo tecnológico.

Juan Manuel Salazar evidencia que el pasado 18 de marzo de 2022

“se implementaron 2 proyectos piloto de hidrógeno verde en Colombia: la petrolera estatal Ecopetrol, con energía solar, y Promigas, con ‘blending’ (inyección de hidrógeno verde en las redes de gas natural), un proyecto pionero en Latinoamérica”.

Y ya hay otros 13 proyectos piloto que se encuentran en análisis, vinculados a transporte, usos industriales, generación eléctrica y usos mixtos como el blending con gas natural, y que se espera poderlos implementar a corto plazo.

Para los próximos 10 años se estima tener entre 1 y 3 gigavatios (GW) de capacidad para la electrólisis, esto indica que habrá de 1,5 a 4 GW de capacidad instalada de energías renovables dedicadas únicamente a la producción de hidrógeno, lo cual puede ser considerado un gran paso, pero algo lento.

Ahora bien, la meta para 2030 es que se pueda producir hidrógeno en el Caribe norte, en donde los recursos solares y eólicos están por encima de la media mundial, haciéndolo un lugar perfecto para este tipo de proyectos y contribuciones al cuidado del medioambiente.

En cuanto a precios, se estima que para 2030 el kilo de hidrógeno verde va a estar a 1,7 dólares, y para 2050 estará en a 1 dólar, lo cual es un precio internacional muy competitivo.

Juan Manuel Salazar resalta que ya se está hablando de que

“el hidrógeno gris ya es más caro que el hidrogeno verde en Europa lo que permite tener un panorama mucho más alentador”.

Se espera que Colombia se pueda posicionar como uno de los países pioneros en producir energía a partir de hidrógeno verde en Latinoamérica, y así considerar la posibilidad de poder exportarlo a otros países, incluso de Europa y Asia.

Si bien es una meta para muchos inalcanzable, con un poco de ayuda se puede ver más cercana. Y esta ayuda está llegando: GIZ, una empresa alemana dedicada a la cooperación internacional y que actualmente está colaborando con países del mundo interesados en invertir en hidrógeno verde en Colombia.

Es prioritario avanzar en nuevas formas para combatir el cambio climático. La generación y utilización de hidrógeno verde para producir energía es una forma no convencional, eficiente e interesante que sin duda contribuirá a la sostenibilidad del planeta.


Foto Principal: Akitada31 en Pixabay