La Transformación Digital en las instituciones del Estado enfrenta desafíos de magnitud única: coordinar procesos burocráticos complejas, operar con restricciones presupuestales y garantizar que la tecnología se traduzca en soluciones reales para millones de ciudadanos. En el marco del especial editorial 100 líderes TIC de Latinoamérica 2026, conversamos con Diana Celis, Consejera Distrital de TIC de Bogotá y la primera representante del sector público en este ciclo de entrevistas regionales.
Politóloga de la Universidad de los Andes y magíster en Project Management, Celis acumula cerca de dos décadas de trayectoria articulando la tecnología con el desarrollo social. En su recorrido profesional destacan roles estratégicos como cónsul de Colombia en Barcelona, gerente general de RTVC –donde lideró la masificación de la Televisión Digital Terrestre (TDT) y la consolidación de Señal Memoria– y jefe de gabinete del Ministerio TIC. Su estilo de liderazgo, fundamentado en la persistencia y en la construcción de equipos técnicos de confianza, parte de una premisa clara: la tecnología pública solo es efectiva si sale del escritorio y se prueba en la calle.
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¿Cómo ayuda la tecnología pública a cerrar la brecha social en Bogotá?
Desde que ingresó al sector de las telecomunicaciones en 2013 a través de la ETB, Celis ha enfocado su gestión en garantizar que la digitalización no amplíe las inequidades sociales, sino que funcione como un catalizador de equidad. Para la consejera, la efectividad del sector público no se mide por métricas comerciales de rentabilidad o ventas, sino por el nivel de cobertura, la usabilidad y el bienestar medible que se le entrega a la ciudadanía.
“Mi estilo de liderazgo es sobre todo salir del escritorio, caminar las calles y escuchar cómo son los impactos de los proyectos que estamos llevando adelante. Si no hay esa conexión, pues tampoco hay resultados“, compartió Celis con Impacto TIC.
Bajo esta perspectiva, iniciativas como Chatico –el agente virtual de Bogotá–han evolucionado para permitir que los ciudadanos voten sobre los presupuestos participativos de sus localidades mediante tableros de control en tiempo real. Asimismo, la plataforma Bogotá Capital Digital busca impactar la empleabilidad mediante la oferta de formación gratuita certificada en habilidades de alta demanda laboral, en articulación con el Observatorio de Talento Digital.
¿Cómo garantizar la sostenibilidad de los proyectos digitales más allá de los gobiernos?
Uno de los principales cuellos de botella de la Transformación Digital pública radica en la sostenibilidad de los proyectos; estimaciones del sector indican que una porción significativa de las iniciativas gubernamentales se estanca en etapas piloto. Celis señala que para superar esta traba se requiere una visión sistemática de largo plazo que trascienda los períodos de gobierno de turno.
A partir de aprendizajes clave como la estructuración del histórico plan Vive Digital, la actual estrategia Bogotá Capital Digital busca consolidarse como un activo permanente de la ciudad. El objetivo es construir apropiación en la ciudadanía para que los proyectos mantengan su vigencia, cuenten con respaldo institucional y no se pierdan recursos públicos en cada transición política.
¿Por qué la alianza público-privada es clave para las ciudades inteligentes?
Para desplegar iniciativas de gran escala –como el modelo de urbanismo inteligente basado en Internet de las Cosas (IoT), los centros de datos unificados o la consolidación de la Super App de la ciudad–, la Consejería TIC trabaja de la mano con la industria y la academia. La alianza con actores privados permite integrar contenidos de formación gratuitos y estructurar soluciones tecnológicas eficientes, sumando los recursos de inversión del Estado con la agilidad del sector privado.
Frente al perfil que demandan los nuevos liderazgos de la región, Celis enfatiza la importancia de dominar la gestión integral de proyectos (Project Management) con una visión sistémica: “Es muy importante la gestión de proyectos de manera integral, tener un 360… Todo es un proyecto sistémico: las personas, los objetivos, las actividades, los resultados, la evolución. Es muy importante no solo tener una idea, sino mirar todo el 360 de la problemática para hacer que la tecnología llegue a ser una solución ciudadana“.
¿Cómo inspirar la transformación social mediante el servicio público?
A pesar de los retos propios de la contratación pública, los límites presupuestales y las exigencias de ciberseguridad, Diana Celis invita a los profesionales de la región a perder el miedo a vincularse al servicio público. Su brújula personal, resumida en la frase “no parar de soñar”, sostiene que la mayor satisfacción profesional consiste en poner la tecnología al servicio de la transformación real de la vida de las personas.
La digitalización de las ciudades, concluye Celis, no debe orientarse únicamente al entretenimiento o al uso pasivo de dispositivos, sino a la productividad, el comercio electrónico y el desarrollo académico. Garantizar una transición incluyente –donde los adultos mayores y las poblaciones vulnerables adopten herramientas accesibles– es la clave para que la innovación tecnológica cumpla su verdadero propósito social.





