fbpx

Que nuestras rutinas tal y como las conocíamos van a cambiar es un hecho que no tiene marcha atrás. La incertidumbre que ha traído COVID-19 al mundo puede durar mucho más allá de las medidas de aislamiento preventivo que han impuesto los gobiernos del mundo; la reactivación paulatina ha dado muestras de que tan pronto se levanten por completo, será irreal pensar que todo va a volver a la normalidad tal y como la conocíamos.

Nuestros hábitos han cambiado, y seguramente seguirán cambiando a medida que la humanidad supera el estado de pandemia. Y muchos de estos cambios han estado sustentados en distintas tecnologías que permiten que la vida y el trabajo continúen a pesar de la distancia y de la ausencia de contacto físico.

Hoy más que nunca, y sobre todo en un mundo pospandemia, las aplicaciones digitales y tecnológicas que permiten adaptar nuestros hábitos cobran una mayor relevancia. En este contexto, no sería justo hablar de tecnologías «menos importantes» que otras, pero sí hay unas que se destacan de todas las demás, bien sea porque su utilización masiva ha permitido que diferentes sectores de la economía sigan funcionando, porque ayudan a mantener los vínculos sociales o porque –casi nada– permiten salvar vidas.

Tras conversaciones con líderes de la industria y recorridos por los espacios digitales en los que se destaca el valor de la tecnología en esta pandemia, seleccionamos 5 que han permitido mitigar los impactos del aislamiento preventivo a nivel nacional e incluso global, y que serán incluso más relevantes en un futuro pospandemia. Y seguramente son más, que los invitamos a compartir con nosotros y con nuestras audiencias en las redes sociales de Impacto TIC.

Computación en la nube

En términos generales, la Transformación Digital apenas iba a mitad de camino en muchas empresas, de manera que aquellas que ya habían migrado sus sistemas a la nube han tenido una ventaja durante la pandemia. A pesar de las pérdidas en los mercados mundiales, las compañías que trabajan ofreciendo servicios en la nube han emergido como una necesidad importante para otras compañías y para los gobiernos del mundo.

Fernando Sotelo, director de alianzas estratégicas y experiencia de cliente para Zoho Latinoamérica y España, destaca la importancia de la nube más allá del ámbito empresarial: «En Zoho consideramos que las tecnologías en la nube tienen un propósito mucho mayor que simplemente ser un canal para entregar software por demanda a menor costo. Ante todo, nos permite trabajar o estudiar desde cualquier lugar, al tiempo que nos libera del miedo de perder nuestra información y de las ataduras de los espacios físicos». Cabe anotar que Zoho es una de las suites para empresas más completas y que ha adaptado sus esfuerzos a medida que avanza la crisis.

Aunque en la nube se pueden albergar servicios de cualquier índole —tales como almacenamiento, ofimática e incluso repositorios de software— aquellos relacionados con aplicaciones de videoconferencia y comunicaciones han tenido una figuración especial. Es el caso de Zoom, que se ha usado en ambientes laborales, así como para organizar fiestas de amigos e incluso hasta matrimonios. Su popularidad ha crecido hasta a 300 millones de usuarios diarios, un salto gigantesco si pensamos que hace apenas un par de meses este número era de apenas 10 millones.

Matrimonio realizado por medio de Zoom. Imagen: The Verge

Sotelo confirma esta tendencia por el lado de Zoho: «Remotely han visto un gran crecimiento durante esta crisis. Esta es nuestra suite de aplicaciones para comunicaciones, trabajo colaborativo y productividad. Sin dudas, ha sido impulsada por la necesidad de las organizaciones por llevar sus negocios al trabajo remoto de forma rápida. Tan solo nuestra aplicación Zoho Meeting, para realizar videollamadas, tuvo tasas de crecimiento superiores al 1.000% diario.«

La capacidad computacional que se requiere para servir a tal cantidad de usuarios no es nada modesta. El procesamiento de video no solamente necesita una capacidad decente de recursos en el servidor, sino también un ancho de banda gigantesco. ¿Cómo puede una infraestructura de TI estar preparada para una explosión de tal magnitud?

Respuesta: la computación en la nube. Oracle, uno de los proveedores de servicios en la nube más grandes del mercado, fue elegido por Zoom como proveedor de servicios de infraestructura de servidores. Y entre los puntos clave para el sostenimiento de estas infraestructuras, la flexibilidad y la capacidad de crecimiento tienen un lugar destacado, pues la cantidad de datos transferidos llega hasta los 7 petabytes (aproximadamente 7.000.000 de gigabytes). Así, la escabilidad de la nube permitirá que Oracle dedique tantos recursos como sean necesarios a los usuarios de Zoom, sin que se incurra en inversiones exageradas.

En total, los servicios en la nube tienen proyectado aumentar, en promedio, un 12,5%, equivalente a unos 291 millones de dolares en 2021. Uno de los jugadores más grandes en este espacio, Microsoft, experimentó un aumento de 775% en servicios de comunicaciones alojados en la nube, específicamente Microsoft Teams. Otro jugador importante, Red Hat, también anunció un aumento la demanda de servicios híbridos en la nube y ha facilitado los procesos de migración a sus servidores durante la pandemia; y lo seguirá haciendo cuando esta termine. Algunos de los servicios en la nube más usados los encontramos a continuación, según información de Hostingtribunal.

Servicio en la nube % de ganancias
Copias de seguridad 15%
Alojamiento de email 11%
Productividad y ofimática 9%
Alojamiento de sitios web 9%

Por si fuera poco, la nube también ha ayudado a los sistemas de salud. Según un reporte de WestMonroe, el sector de la salud ha sido uno de los primeros en adoptar tecnologías en la nube. Historia médica digital, optimización y mejor servicio a sus pacientes son algunos de las ventajas que ha traído esta digitalización. Esto sin duda alguna ha permitido una mejor escalabilidad y minimiza riesgos para el personal de salud.

Sitios de comercios digitales también han tenido un incremento importante en tráfico y los mejor preparados son los que cuentan con servicios en la nube. Acá mismo en Colombia, la aplicación CoronApp-Colombia utiliza la infraestructura de AWS para almacenar y procesar datos. La migración hacia la nube ofrece no sólo flexibilidad, sino también seguridad y respaldo para usuarios y empresas. Tal vez la enseñanza más importante de esta pandemia será la relevancia de la computación en la nube en la flexibilidad del ambiente laboral del futuro. 

Edge Computing

Pese a que la computación en la nube se ha convertido en la columna vertebral de los sistemas digitales, también es necesario tener herramientas que complementen, amplifiquen y mejoren la calidad del servicio. Tener solamente una base de datos o un centro de datos completamente centralizado puede traer consigo problemas relacionados con latencia (debido a diferencias geográficas, por ejemplo), así como el riesgo de perder efectos de redundancia y seguridad en los sistemas.

Edge Computing busca esencialmente que la experiencia del servicio o del cliente sea más cercana geográficamente, lo que reduce la latencia y permite acceder a elementos prácticamente en tiempo real. Por ejemplo, Smart Mobile Labs ha integrado sistemas de Edge computing ubicados precisamente en los hospitales. En conjunto con cámaras y sensores en ambulancias, drones y también equipados en paramédicos, un hospital puede monitorear estadísticas en tiempo real y con un tiempo de respuesta muy bajo. Esto, a su vez, también está conectado a los servidores en la nube para integrar todo el conjunto de hospitales e historiales médicos.

Solamente el Colombia, el tráfico de Internet aumentó un 11,5% en mayo con respecto al mes de abril, que de por sí había registrado un aumento de 38,8%. Mucho de este consumo está enfocado a aplicaciones de videoconferencia y de streaming, de manera que si toda la carga fuera soportada solamente en servidores en la nube, incluso ni los sistemas más robustos podrían aguantar. Edge computing ayuda a relevar esta carga a servidores locales y mejorar así la experiencia de ambos, el proveedor y el usuario.

Jaime Bejarano, country lead de Colombia para Red Hat, habló con Impacto TIC para explicar el impacto de Edge Computing en el contexto actual: «A medida que alrededor del mundo aumenta la cantidad de fuerza laboral que trabaja desde su hogar, las redes están alcanzando nuevos límites. Hoy las organizaciones dependen de métodos como la videoconferencia y el streaming como piezas esenciales para continuar operando. De allí que crezcan las expectativas de que el Edge Computing apoye nuestras necesidades altamente distribuidas«.

Según el último reporte de usuarios que publicó Red Hat, el 25% de sus clientes está planeando implementar servicios de Edge Computing para complementar su infraestructura en la nube. Recordemos que Red Hat es la empresa encargada de manejar los servicios edge de Vodafone en India, un país de 1.300 millones de personas. El nivel de tráfico diario es gigantesco, y solamente Edge Computing puede proveer la estabilidad de infraestructura necesaria para un proyecto de ese tamaño.

Por su parte, Roberto Chávez, gerente de Desarrollo de Negocios Transaccionales SAM para Secure Power de Schneider Electric, explicó: “La infraestructura en el Edge Computing integra muchos factores. Nuestra solución de Edge Computing, la cual está basada en la arquitectura de EcoStruxure para el IoT, involucra una infraestructura física y una solución de software, brindando soporte a servidores, equipos de red y toda la comunicación que tiene que existir en el ecosistema de TI”.

Dentro de la siguiente década, se espera que el mercado de Edge Computing crezca hasta 14 veces de lo que es actualmente, es decir de 3,2 billones de dólares actuales a 44 billones en 2030. Las aplicaciones potenciales son demasiadas, y de hecho analistas han afirmado que la crisis sanitaria ha acelerado la adopción de sistemas como la nube y Edge Computing en por lo menos una década.

Big Data

¿A dónde van a parar los datos ingresados en plataformas? Muy seguramente a una base de datos conectada a la nube. Una vez recopilados los datos, es incluso más importante saber exactamente qué hacer con ellos, cómo analizarlos y qué algoritmos se van a utilizar para poder extraer contenidos verdaderamente valiosos para los usuarios. Este es precisamente el reto que tiene Big Data, y con la avalancha de información y el aumento de tráfico registrados, se vuelve mucho más valioso el análisis acertado de los datos.

El pasado 29 de abril se presentó un modelo para predecir la expansión de COVID-19 y poder estar siempre un paso adelante de la enfermedad. Los efectos son potencialmente muy profundos, ya que pueden agilizar las operaciones preventivas de personal médico así como también servir de guía en la toma de decisiones y legislar de acuerdo con la información recopilada. La implementación correcta de algoritmos de Inteligencia Artificial a grandes bases de datos puede incluso ayudar a encontrar más fácilmente una cura.

El efecto de Big Data es incluso mayor cuando tenemos en cuenta que también existen plataformas en donde los mismos ciudadanos son los que suben datos en tiempo real. Google ha lanzado COVID-19 Community Mobility Reports, que precisamente usa los datos GPS para medir qué tanto se ha visto afectada la movilidad en países y regiones. Estos datos son interpretados por IA y luego publicados en un lenguaje mucho más sencillo en la página de Google.

La rápida difusión del virus ha provocado un aumento en la demanda de los servicios de Big Data, aunque todavía no se tienen cifras concretas. Sus efectos, sin embargo, llegan hasta acá a Colombia. CoronApp-Colombia es la aplicación oficial lanzada por el MinTIC en la cual los usuarios pueden informar si tienen síntomas de la enfermedad, qué síntomas y con qué intensidad. Por medio de la analítica, estos datos ayudan a generar mapas de calor y así el personal del Instituto Nacional de Salud puede tener una mejor imagen del seguimiento del virus.

Desde mucho antes de la crisis del COVID-19, Big Data era utilizada por los bancos para prevenir ataques de phishing. La cuarentena ha provocado un repunte de este tipo de ataques, y tener una base de datos de los comportamientos financieros del usuario ayuda a prevenir robos y detectar movimientos sospechosos. En una época pospandemia, la recuperación financiera vendrá también por el lado de la seguridad del dinero y las inversiones.

De la misma forma, las compañías de e-commerce han repuntado durante la época de distanciamiento social, y su funcionamiento es un ejemplo estándar de lo que representa el estudio de consumidores usando Big Data. Un gigante como Amazon tiene uno de los algoritmos más inteligentes —denominado A9— en lo que se refiere a e-commerce. Las ventas en línea pasan por uno de sus momentos más importantes, pero la implementación de Big Data puede que convierta estos nuevos compradores en usuarios de largo tiempo.

En el análisis de las grandes cantidades de datos intervienen otras tecnologías. «Red Hat combina su labor con las principales comunidades open source facilitando la colaboración entre usuarios y en equipo, así como desarrollando tecnologías de Inteligencia Artificial y Machine Learning que permitan tomar mejores decisiones en los negocios, analizando y gestionando mucho mejor los datos conectados con nuestras principales plataformas y servicios«, explica Bejarano de Red Hat Colombia.

Impresion 3D

Pasando a la manufactura, la tecnología para imprimir objetos en 3D ha estado con nosotros desde mediados de los años 80, cuando Charles W. Hull creó lo que se conoce como la primera impresora en 3D. Desde ese entonces, varias empresas han implementado exitosamente este tipo de impresión en su líneas de ensamblaje. Casos de éxito son bastantes, y podemos contar a gigantes como Ford (que ha producido más de 500.000 partes para automóviles), Boeing (que ha impreso partes para aviones comerciales en 3D) o incluso a la Nasa, que quiere explorar la posibilidad de imprimir objetos 3D en el espacio. Pese a todos estos avances, su popularidad había permanecido un poco oculta del ojo público.

Pero la rápida explosión de la crisis ha creado una demanda impensable en los procesos de manufactura de todo tipo de material médico. Desde simples caretas hasta respiradores artificiales, las empresas y el sector médico se enfrentan a una crisis con muchos enfermos y pocos equipos.

Así las cosas, la impresión 3D se ha presentado como la mejor solución para esta crisis. Una máquina impresora puede imprimir elementos para caretas en cuestión de horas, aliviando así las necesidades del personal médico. No sorprende, entonces, que las empresas que ya cuentan con estos procesos en su línea de ensamblaje también han sido las que han ayudado a la industria médica. 

Ford, por ejemplo, ha reabierto sus procesos de impresión en 3D para ayudar en la manufactura de elementos destinados a ensamblar respiradores para pacientes. La rápida respuesta de la comunidad de impresión en 3D muestra que, incluso en tiempos de crisis, la flexibilidad en la línea de ensamblaje es una necesidad. 

Incluso acá en Colombia se han creado respiradores con materiales en 3D, que han sido destacados en medios internacionales y se vuelven punta de lanza de la innovación en el país. Dadas las ventajas demostradas que trae la impresión 3D, será importante implementarla en los procesos de manufactura de todo tipo, exista pandemia o no.

En Impacto TIC hicimos un Hangout con algunos de los makers que han ayudado durante la pandemia, dentro de los que incluimos impresión en 3D.

A pesar de todas las cosas positivas que trae esta tecnología, no se puede desconocer que la facilidad en los procesos de manufactura también ha tenido algunas consecuencias negativas. Imprimir un arma de fuego es tan fácil como descargar los planos y oprimir un botón. Estamos hablando de armas que no poseen número de identificación y que son ‘fantasmas’ dentro de la regulación. El reto está en que los gobiernos y la comunidad en línea entiendan los riesgos asociados y se legisle adecuadamente para que la tecnología –que no es culpable del mal uso que le dan algunas personas– sea bien aprovechada.

Comunicaciones por Internet

En medio de la crisis, resalta la forma en la que nos hemos unido de una forma casi nunca vista para combatir un enemigo común. El ser humano es un animal especialmente social, y gran parte de nuestro instinto comunitario es lo que ha permitido que tengamos las tecnologías actuales.

Nuestra comunicación va mucho más allá de lo netamente laboral. Aunque es válido pensar que la capacidad de comunicarse por medio de Internet influye mayormente en los temas laborales, lo cierto es que las relaciones interpersonales digitales ha tenido resultados positivos en las personas que hablan regularmente por medios en línea como reemplazo a las interacciones física que han sido restringidas. 

Las comunicaciones por medio de Internet existen desde mucho antes que el COVID-19, pero esta pandemia ha traído consigo también un cambio en hábitos laborales y sociales. Estos cambios muy seguramente estarán también proyectados hacia un futuro con mejores forma de comunicarnos. Según la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) de Colombia, el tráfico de Internet en el país aumento en un 38,8%, pasando de 1,5 millones de TB consumidos en febrero a 2 millones en marzo.

«En el futuro, vemos que las tecnologías en la nube pueden revitalizar sectores y áreas especialmente sensibles en América Latina. Para no ir muy lejos, la crisis originada por el COVID seguramente llevará a que muchas personas decidan regresar a zonas rurales tras vivir en grandes ciudades. Gracias a la nube no estarán limitadas a cambiar su estilo de vida o, en muchos casos, sus trabajos. En este caso, esta realidad resultará beneficiada por los proyectos de expandir redes digitales por América Latina, que ya adelantan muchos gobiernos», explica Fernando Sotelo, de Zoho.

Cabe notar que este consumo solamente se refiere a Internet desde conexiones fijas. Incluso así, los operadores móviles han reportado casi todos aumento en el tráfico mensual. Cabe resaltar que desde el mismo mes de marzo, el gobierno nacional decretó la remoción del IVA de todos los planes de datos. Esta medida de contingencia también ha ayudado bastante en facilitar la conectividad del país durante la crisis sanitaria, especialmente zonas en donde son escasas las conexiones fijas de Internet.

Datos de la CRC para Colombia, mes de marzo.

Desde un incremento en la modalidad de teletrabajo, hasta nuevas formas sociales para estar en contacto con amigos o familiares por medio de videollamadas, esta ha sido la primera vez para muchas personas en que la tecnología es intermediaria de las relaciones sociales, y probablemente no será la última.

Así luce el crecimiento global a nivel global. En Colombia hemos ganado 1 millones de conexiones fijas y 1.9 millones de conexiones móviles en el mismo periodo. Fuente: Hootsuite

A la pospandemia… y más allá

Los efectos económicos, sociales y laborales de la pandemia han podido ser mitigados en gran parte gracias a la tecnología y han permitido que el mundo siga funcionando. Por primera vez se puede ver tangiblemente y de forma masiva que la Transformación Digital no es simplemente un paso que se puede dar, sino una necesidad para permanecer a flote durante tiempos de incertidumbre.

La rápida aceleración de los sistemas de análisis y comunicaciones como 5G y Edge Computing traerán consigo también una necesidad importante por incrementar la capacidad de computación. La respuesta a estos sistemas de modelado y algoritmos avanzados no vendrá de sistemas computacionales convencionales, sino que estará ligada al desarrollo de la computación cuántica.

Aunque esta opción está más lejana en el futuro, Jaime Bejarano explica que la computación cuántica es una de las técnicas computacionales emergentes más fascinantes: «Saber aprovechar los misterios de la mecánica cuántica para operar en bits cuánticos plantea la posibilidad de resolver toda una nueva magnitud de desafíos. Esto tiene gran importancia para modelar las complejidades del mundo físico y podría dar lugar a avances en áreas como la ciencia de los materiales o la medicina.«

Las tecnologías mencionadas son apenas un abrebocas a todos los elementos que están por debajo de los sistemas digitales que hoy por hoy inundan nuestra cotidianidad. Más que afrontar el presente, es importante pensar en el futuro después de la pandemia. 

Imagen principal: Thomas Jensen en Unsplash

Sebastián Romero Torres
Filósofo de formación y geek empedernido. Amante de los videojuegos, la tecnología, la música y el espacio.

De otros Especiales 2020