La nueva oferta de Elon Musk para comprar Twitter no es el fin del negocio

Publicado el 05 Oct 2022

Musk

Sí, Elon Musk ofreció, de nuevo, comprar Twitter al precio que propuso hace meses en un acuerdo del que luego intentó salirse.

Según un documento legal que se dio a conocer esta semana, el multimillonario fundador de Tesla, uno de los hombres más ricos del mundo, indicó su voluntad de cumplir lo pactado con Twitter a solo días de las dos partes se enfrentaran, como estaba programado, en un juicio.

Tal y como lo explicaron medios como The Washington Post, representantes de Musk enviaron a Twitter una carta en la que este ofrecía seguir adelante con el trato al precio original, unos 44.000 millones de dólares, si el Tribunal de Delaware, que tenía previsto celebrar el juicio el 17 de octubre, acepta la suspensión inmediata del caso. Twitter mostró una copia de la carta a sus accionistas en una reunión, el martes 4 de octubre.

Es, qué duda cabe, un reversazo en la actitud desafiante del billonario, que parecería dar a entender que no confía en sus perspectivas de salir victorioso en la corte.

Pero si bien el anuncio ofrece una salida a una de las adquisiciones más hostiles de tiempos recientes en la industria tecnológica, el trato solo estará cerrado cuando Musk, independientemente de lo que diga, pague los 54,20 dólares por acción del acuerdo original.

Eso podría probar ser un problema para las partes, porque a pesar de su título y fortuna, Musk no tiene el dinero en efectivo para concretar su oferta y depende de la financiación de un sistema bancario que pasa por un mal momento y que, de hecho, necesita deshacerse de miles de millones de dólares en acciones de compañías a las que financiaron en tiempos mejores.

Musk dijo anteriormente que tenía listo un paquete de financiación de 46.500 millones de dólares, aproximadamente la mitad en deuda bancaria. La parte restante sería asumida por el propio Musk.

Se estima que el comprador asumirá una deuda de 25.000 millones de dólares con un grupo de bancos encabezado por Morgan Stanley, Bank of America y Barclays.

¿Ahora sí?

Twitter dijo que su intención ha sido y sigue siendo la misma desde que sus accionistas aprobaron la venta a Musk durante una junta especial en septiembre: cerrar la transacción al precio original de las acciones ofrecido por el equipo de Musk, que es sustancialmente superior a su valor en el mercado.

Qué tan sustancialmente varía, porque las acciones, de hecho, subieron un 12 por ciento tras darse a conocer la oferta, en abierta disonancia con las de rivales como Meta y Snap, que reportan considerables pérdidas en sus cotizaciones.

Entonces, nadie duda de que la compañía planea aceptar la oferta, pero el caso depende todavía de la confirmación de que el juez puede supervisar el proceso. Tras los cambios de parecer de Musk, Twitter no desea dejar nada al azar. Con toda seguridad, un acuerdo estaría condicionado a un depósito por parte de Musk de una parte sustancial del dinero de la transacción.

Es por eso que el titular de esta noticia debe ser ‘Musk ofrece comprar Twitter’, porque solo la habrá comprado cuando el dinero, montones de él, haya cambiado de manos.

La ‘everything app’

Pero, suponiendo que el trato llegue a buen término, y la compra se concrete, la duda vuelve a ser: ¿cuáles son los planes de Musk para Twitter?

A diferencia de una compañía que cotiza en bolsa y que debe reportar sus ganancias y pérdidas y someter sus decisiones al escrutinio de sus accionistas, una firma privada, como la que pasaría a ser Twitter, se mueve al vaivén de los designios de su propietario, que en últimas es quien asume los riesgos.

Así, se da por descontado que Musk tiene planes concretos en cuanto a libertad de expresión, control de gastos que considera desbordados y lucha contra los bots y las cuentas falsas. Pero tras conocerse su retorno a la oferta inicial sorprendiendo a todos al poner el foco en sus planes de usar Twitter como plataforma para crear una ‘everything app’.

Musk tuiteó a sus más de 100 millones de seguidores que comprar Twitter fue “un acelerador para crear X, la ‘aplicación de todo’ “.

Sin entrar en detalles, algo que ha llegado a caracterizarlo cuando suelta sus ideas en la twittersfera, el billonario indicó que la adquisición de Twitter aceleraría el desarrollo de X hasta cinco años.

¿Qué es X? Es válido decir que nadie, excepto quizás el propio Musk, lo sabe. Valga decir que el empresario es dueño del dominio X.com y que en algún momento llegó a especularse que lo usara, si fallaba la compra de Twitter, para montar allí su propia plataforma.

Lo que sí se sabe es que X tiene que ver con dinero, porque antes de caer en desuso, X.com fue la dirección de un banco en línea fundado en 1999 por Musk, Harris Fricker, Christopher Payne y Ed Ho en Palo Alto, California.

Tras fusionarse con una empresa competidora, la firma cambió su nombre a PayPal en el año 2000.

En 2002, Musk y sus socios le vendieron PayPal a eBay por 1.500 millones de dólares.

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Wilson Vega
Wilson Vega

Comunicador Social- Periodista de la Tadeo, con maestría en Relaciones Internacionales de la UNAM de México. Toda la vida trabajando en medios como Colprensa, Caracol Radio y Grupo Reforma. Amante del deporte, los viajes y los perros. Hablo en términos sencillos de Tecnología y cultura geek. Colaborador y aliado de Impacto TIC.

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