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Infraestructura y gobernanza de datos: el futuro digital de la región



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El encuentro de la Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones (ALT+) definió la hoja de ruta para la conectividad y telecomunicaciones en Colombia. Voceras explicaron la nueva política de espectro para ISP locales en zonas rurales, hasta la Transformación Digital en Colombia mediante la aplicación ética de IA para el desarrollo social en Bogotá

Publicado el 1 de jun de 2026

Redacción Impacto TIC

Editores y Analistas Senior de Ecosistema TIC



Conectividad y telecomunicaciones en Colombia e Inteligencia Artificial

América Latina se encuentra en un punto de inflexión caracterizado por una demanda digital que supera la infraestructura disponible, en medio de condiciones económicas exigentes. Durante el encuentro regional organizado por la Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones (ALT+), autoridades del sector público de Colombia coincidieron en que la conectividad y las tecnologías emergentes como la Inteligencia Artificial (IA) no deben ser fines en sí mismos, sino herramientas estratégicas para impulsar la productividad, la educación y la equidad social tanto a nivel nacional como local.

El Futuro de la Conectividad en América Latina, un encuentro internacional organizado por la Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones (ALT+), reunió a referentes del sector de más de 10 países con el fin de analizar las dinámicas de mercado y los marcos regulatorios necesarios para mejorar las condiciones de vida en la región. El evento cobró especial relevancia al abordar soluciones para las zonas rurales y alejadas de los grandes centros urbanos. Durante la instalación del encuentro, José F. Otero, director de ALT+, dio la bienvenida al espacio destacando la participación de líderes, expertos, reguladores, empresarios y académicos de toda la región reunidos para reflexionar sobre el futuro de la industria y su impacto en el desarrollo económico y social.

¿Cómo responder a las barreras económicas con innovación en infraestructura?

El despliegue de redes en la región enfrenta un panorama complejo. Con un crecimiento regional estimado en el 2 % —y una proyección para Colombia del 2,4 %—, la industria de las telecomunicaciones requiere altas inversiones que se ven afectadas por la volatilidad del dólar y la devaluación de las monedas locales. A esto se suma que Colombia registra uno de los ingresos promedio por usuario (ARPU) más bajos frente a países como Brasil, Chile, México y Perú, lo que limita la monetización de las nuevas tecnologías.

Ante esta realidad, la gestión pública plantea modelos sostenibles fundamentados en la arquitectura colaborativa y la diversificación tecnológica. Gloria Patricia Perdomo Rangel, Viceministra de Conectividad de Colombia, señaló: “La conectividad del futuro no va a depender entonces de una sola tecnología, sino la capacidad de integrarla de manera eficiente para que sea sostenible”.

La estrategia nacional combina fibra óptica, redes móviles, soluciones satelitales y las denominadas Comunidades Organizadas de Conectividad para atender la última milla en las zonas rurales más dispersas. Asimismo, la política pública prioriza la optimización de las redes 4G existentes mientras avanza gradualmente en la adopción de 5G, reconociendo que la infraestructura actual sigue siendo el soporte diario de la mayoría de la población.

¿De qué manera el espectro radioeléctrico se transforma en un motor de democratización?

La Política de Espectro 2026-2029 en Colombia aborda este recurso como un activo público estratégico para generar bienestar social, estructurado en 8 objetivos y 31 líneas de acción. Un hito dentro de esta planificación es la asignación de la banda baja de 900 MHz a actores no tradicionales, beneficiando a proveedores de servicios de internet (ISPs) regionales con menos de 30.000 accesos y a comunidades organizadas.

El espectro se convierte en una herramienta de democratización. No sólo se asigna para grandes despliegues nacionales, sino habilita a pequeños actores locales para llevar conectividad a las regiones apartadas”, explicó la viceministra Perdomo Rangel. El cronograma institucional inició en mayo con las convocatorias públicas, proyectando la entrega de los permisos de uso a finales de julio y su posterior implementación en el segundo semestre del año.

A la par de esta iniciativa, el Ministerio TIC ejecuta el programa ‘Conectividad para cambiar vidas’, con una inversión que supera los 210.000 millones de pesos, y una línea de fomento de 67.000 millones de pesos orientada al despliegue de redes de fibra óptica a través de los ISPs locales. En el ámbito educativo, se ha asegurado la conectividad de 17.253 sedes escolares oficiales por un periodo de 10 años, buscando afianzar las habilidades digitales desde la infancia. En el sur del país, destaca el proyecto de conectividad fluvial que atravesará el río Putumayo desde Brasil hasta el Pacífico, el cual prevé beneficiar a más de 70.000 hogares.

¿Cómo avanza la gobernanza de datos y la Inteligencia Artificial en el entorno urbano?

La Transformación Digital encuentra un paralelo en las políticas locales de las grandes ciudades. Bogotá cuenta con una política de largo plazo a través del documento Conpes de Territorio Inteligente con metas hacia 2032, complementada por la estrategia ‘Bogotá Capital Digital‘. Esta iniciativa busca mitigar riesgos de ciberseguridad, unificar la gobernanza tecnológica institucional y posicionar a la ciudad en los rankings regionales de gobierno digital.

Diana Celis Mora, consejera distrital de TIC de Bogotá, afirmó al respecto de la gestión de la administración del alcalde Carlos Fernando Galán: “Buscamos consolidarnos como un territorio inteligente, donde lo más importante es que el aprovechamiento de los datos nos permita que la tecnología y la innovación ayuden a solucionar las problemáticas de las personas en la calle”.

La capital de Colombia ha implementado lineamientos estrictos para el uso ético y responsable de la IA en el sector público, exigiendo auditoría humana en las decisiones y documentación rigurosa en cada fase bajo el modelo de mejora continua. Aunque la penetración de Internet en la ciudad alcanza el 81,5 %, encuestas oficiales indican que solo una de cada cuatro personas utiliza herramientas de IA, y que persisten retos de pedagogía pública debido a que el 40 % de la población desconoce el concepto.

A pesar de las brechas de percepción, la inteligencia artificial ya se aplica en soluciones sociales concretas dentro de la ciudad:

  • Plataforma omnicanal ‘Chatico’: Evoluciona hacia un agente virtual conversacional adaptado para personas con discapacidad.
  • Seguimiento a la primera infancia: Modelos predictivos en articulación con organismos internacionales para prevenir riesgos de malnutrición en 460.000 niños y niñas atendidos por los servicios del distrito.
  • Alertas tempranas de género: Tableros interinstitucionales de datos sensibles orientados a la protección oportuna de mujeres en riesgo de feminicidio.

El desarrollo del ecosistema tecnológico tanto en la infraestructura rural como en la gobernanza analítica urbana demuestra que la sostenibilidad sectorial depende de articular las inversiones técnicas con las necesidades reales de la población.

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