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Movistar, WOM y Tigo-UNE sacudieron en una semana el tablero de las telecomunicaciones

Los anuncios de Telefónica Movistar sobre la adquisición del negocio de Internet de DirecTV en Colombia, incluyendo la red y el espectro; la previsible absorción de Avantel por parte del WOM, y la aprobación de la junta de EPM a la eventual venta de su participación en Tigo-UNE, inauguran un período de consolidaciones en las telecomunicaciones de Colombia (y varios novelones para alquilar balcón).

En cuestión de una semana se produjeron las 3 noticias, con características muy distintas, que sacuden al sector desde adentro, comenzando así una redistribución del mercado local, justo durante la coyuntura social y económica más compleja que ha atravesado el país en décadas, pero que se venía anunciando hace tiempo de cara a la viabilidad futura de las operaciones. 

Movistar anota un gol de mitad de cancha

La publicación de un comunicado conjunto entre Telefónica y DirecTV, subsidiaria de AT&T, sorprendió al sector. Y ahora solo depende de la aprobación del Ministerio TIC y la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), aunque no debería tener inconvenientes, pues la cesión de espectro se contempla en la Ley 1978 de 2019 y no se afecta la competencia.

Movistar sumará 70 MHz en las bandas altas, sobrepasando el tope de 90 MHz al llegar a 130 MHz. Sin embargo, esto no representa inconveniente alguno para llevar adelante la negociación, pues ya hay un antecedente en la fusión Tigo-UNE, que lo sobrepasaron y se comprometieron con el Ministerio TIC a devolver una parte de este.

Con el negocio, Movistar, segunda operadora del país, incrementará en 195.141 sus clientes de Internet fijo, los cuales representan al año alrededor de $167.000 millones en ingresos.

Pero más importante aún, con este acuerdo la firma española se hace a un valiosísimo espectro en la banda de 2,5 GHz ,por el que DirecTV pagó casi $150.000 millones en 2013 y sobre el que ofrece en la actualidad servicio 4G de banda ancha al hogar mediante el estándar FWA (Fixed Wireless Access).

Movistar no fue adjudicataria de espectro en la subasta del ‘dividendo digital’ de 2019, lo que la dejó con una menor cantidad que sus competidores Claro y Tigo, que sí resultaron ganadoras en ella.

Por eso, necesitaba más espectro para equiparar la cancha en Internet móvil. Ahora, con el espectro de DirecTV, la empresa señaló que beneficiará a los clientes, los 4 Operadores Móviles Virtuales (OMV) que aloja en su red y «los competidores que hacen uso de la misma (su red) mediante el Roaming Automático Nacional». Por su parte, DirecTV quería liberarse de este espectro, en particular ahora que se acerca la renovación de esas licencias en 2023. Así que ambos ganan.

Hace tiempo ha sido público que AT&T quiere salir de DirecTV en América Latina o, por lo menos, desprenderse de activos que no sean estratégicos para la empresa de televisión satelital, como lo es el espectro radioeléctrico y la operación de Internet.

Mientras tanto, Telefónica parece enviar el mensaje de que ha optado por permanecer en Colombia con esta inversión, sumando de paso casi 200.000 clientes.

No se ha hecho público el monto acordado, pero debe ser un buen precio para el comprador, y muy por debajo de lo que pagaron sus competidores en la subasta de espectro de 2019. Pongámoslo de esta manera, algo similar al acuerdo del Everton con el Real Madrid para llevarse a James Rodríguez…

WOM: adiós, ‘operador entrante’

WOM hizo pública su intención de avanzar en la fusión con Avantel, algo que estaba cantado desde hace tiempo y ahora está en manos de la Superintendencia de Sociedades.

Sin embargo, ha generado mucho ruido entre las empresas móviles establecidas (particularmente Claro y Tigo): estas consideran que al hacerlo pierde la condición de ‘entrante’, que le permite el pago de un 45% menos por interconexión a otras redes durante 5 años, período de gracia para el despliegue de su propia infraestructura que se concede a las empresas que inician operación desde cero.

Y acá está el problema para la compañía del fondo de inversión Novator Partners, pues esta diferencia en el precio de la interconexión es la que, en gran medida, le permite llevar a cabo su estrategia comercial cimentada sobre precios bajos, que estimuló la guerra de precios en la industria móvil, mientras que destina recursos al despliegue de su propia red.

Si bien la CRC descartó el año pasado los argumentos de los incumbentes, quienes negaban que WOM fuera ‘entrante’ por haber comprado Avantel, un operador establecido que desde 1996 ofrece servicios de trunking digital y en 2013 ingresó al negocio de 4G, hoy la situación es distinta y requerirá de un nuevo pronunciamiento del regulador.

Fue la misma CRC que al ratificarlo como ‘operador entrante’ en la Resolución 6127 de 2020, indicó entre sus argumentos que la ‘identificación y separación’ de las redes es posible. A lo que WOM respondió que técnicamente trae amplios tiempos de implementación y altos costos.

Es decir, los competidores la tienen servida en bandeja de plata para demandar ante la CRC el retiro de los beneficios como ‘operador entrante’, recibidos por el arriendo del espectro en 2019.

WOM llegó con un aura disruptiva, algo parecido al mantra de Mark Zuckerberg de ‘muévete rápido y rompe cosas’. Se inauguró con la polémica devolución de una porción de espectro avalada escandalosamente por el Ministerio TIC; continuó con la disputa con Claro y Tigo para que le abrieran su red, fallada a su favor en la CRC; promovió una guerra de tarifas con su salida al mercado (que les vino muy bien a los clientes), y ahora viene la fusión con Avantel, que da combustible para que siga la pelea.

Tigo-UNE, ¿Tigo-WOM?

La junta directiva del grupo EPM aprobó que se realicen los trámites necesarios para vender su 50% más una acción en Tigo-UNE, en la que es socio junto a Millicom.

Estamos hablando del segundo mayor proveedor de servicios de Internet fijo (20,8%) y televisión por suscripción (21,5%) del país, así como el tercero en datos y voz móviles (17,6%), según cifras de diciembre de 2020.

La calificadora Fitch Ratings describió a Tigo-UNE en noviembre del año pasado como una compañía con «operaciones totalmente integradas», con «una sólida competitividad de la red, que respaldan su sólida posición de mercado en el competitivo sector de telecomunicaciones colombiano».

Sin embargo, el entorno político piensa distinto, en particular el Alcalde de Medellín, Daniel Quintero, quien durante su campaña dijo que EPM era el ‘socio bobo de UNE’, en referencia a que quien toma las decisiones es Millicom y una probable pérdida de valor de la empresa.

A esto sumemos que la catástrofe de Hidroituango precipitó la desinversión del grupo paisa –en busca de recursos– en negocios que no sean estratégicos y del sector energético.

Pero EPM y el alcalde Quintero no la tendrán nada fácil, porque la solicitud de aprobación debe ser enviada al Concejo de Medellín, y tal vez este no sea el mejor momento para estar proponiendo privatizaciones. 

Ahora bien, si hay luz verde, Millicom sería la candidata obvia a quedarse con todo y afianzar el liderazgo de Colombia en su operación.

Además, hay un detalle clave que menciona el economista Guillermo Maya Muñoz en una columna publicada en La Silla Vacía en octubre de 2018, sobre un documento que se reveló en el Concejo de la capital antioqueña, en el que se acuerda entre las 2 empresas que «cuando EPM muestre interés en vender su participación allí, ellos (Millicom) pueden tomar hasta un año en definir si compran o no compran esas acciones».

Es decir, Millicom tiene la sartén por el mango, y es probable que se tome hasta el último día para definir su posición, porque después de la estrambótica suma que se comprometió a invertir en los bloques de espectro y cobertura en la subasta de 2019 ($2,4 billones, de acuerdo con el Ministerio TIC), debe tener poco resto para quedarse con la mitad de EPM.

Y acá entra WOM, al que se le está presentando una oportunidad inmejorable para cubrir todos los segmentos, generar sinergias y consolidarse en el país. Y tiene la chequera para hacerlo e, incluso, para ir por todo.

Así que las placas tectónicas de las telcos se están acomodando para volverse más grandes y sólidas financieramente. Es algo que pasa en todo el mundo. El Ministerio TIC, el regulador y los entes de control tiene ahora la responsabilidad de levantar trabas para asegurar que ninguno de estos movimientos afecte la masificación de las comunicaciones, la calidad y sus precios en el país.

Felipe Castro Cervantes
Periodista especializado en el sector TIC, con maestría en Gestión de Servicios Tecnológicos y de Telecomunicaciones de la Universidad de San Andrés, en Argentina. Y asesor de prensa y comunicaciones de la Subsecretaría de Economía del Conocimiento, del Ministerio de Desarrollo Productivo de Argentina.

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