Controlar las emociones (sobre todo, la felicidad) es fundamental para la seguridad de nuestras finanzas y para no ser víctimas del phishing.
¿Cuál es el fundamento científico?
Para explicar todos esos fenómenos relacionados con la felicidad, el riesgo ante las estafas y otros ataques cibernéticos se han realizado diferentes estudios. Uno de ellos fue adelantado por Google, en alianza con un grupo de investigadores de la Universidad de la Florida liderados por la profesora Daniela Oliveira. La conclusión fue clara: las personas felices son más propensas a ser víctimas de fraude en línea. El estudio resaltó, entre otras cosas, que los adultos mayores son más vulnerables y que las emociones juegan un papel fundamental. [su_note note_color=»#AED6F1″ text_color=»#333333″ radius=»3″ class=»»]Consulte aquí el estudio ‘Disección de correos electrónicos de phishing para mayores vs. jóvenes adultos: sobre la interacción de las armas de influencia y el dominio de la vida en la predicción de la susceptibilidad al phishing’.[/su_note] Esto se debe a que el cortisol –la hormona relacionada con el estrés– aumenta la vigilancia y hace que sea más probable detectar un engaño. Por su parte, la serotonina y la dopamina –hormonas asociadas con sentimientos positivos– pueden conducir a comportamientos riesgosos e impredecibles que hacen que las personas sean más vulnerables. A esto pueden sumar la inteligencia de los delincuentes, quienes se especializan en jugar con las emociones. Según Oliveira, hay tres tácticas de persuasión, que son las más comunes en los correos de phishing (mensajes con los que se busca engañar al destinatario para que entregue información personal, financiera o de cualquier tipo que finalmente derive en un ataque): el uso de una autoridad respetada por la víctima, la promesa de un beneficio económico si el individuo interactúa con el correo (o la pérdida económica si decide ignorarlo) y la apelación al factor emocional. Un ejemplo de esto último son las causas benéficas. Google identificó que luego de los incendios forestales de California en 2018 hubo una ola de phishing pidiendo dinero para ayudar a las víctimas. Durante tres semanas se enviaron mensajes a 158 personas para analizar su comportamiento en línea y se identificó bajo qué circunstancias los participantes hacían clic en enlaces engañosos. Estos correos tenían vínculos maliciosos basados en técnicas de phishing identificadas por Google. Oliveira describe en la siguiente Charla TED cómo la susceptibilidad de las personas al phishing varía según la edad, el sexo y los niveles de emoción y cognición.El que no entiende es como el que no sabe
Según datos presentados en la conferencia BlackHat de 2019, solo Gmail bloquea más de 100 millones de correos electrónicos de phishing. Uno de los mayores problemas, por lo cual este mecanismo de engaño sigue siendo una técnica efectiva, radica en que el 45% de los internautas aún no comprende bien qué es el phishing. Entonces, ¿qué es el phishing? Es un tipo de ataque cibernético que llega mediante mensajes maliciosos distribuidos por todo tipo de medios en línea (por ejemplo, correo electrónico, SMS, redes sociales, WhatsApp). Con ellos se intenta influir en los usuarios para que realicen acciones como ingresar a un enlace malicioso y dejar allí datos como su número de cuenta y clave de acceso. Para hacerlo, los mensajes simulan provenir de un servicio legítimo (un establecimiento comercial, un banco, una entidad del estado) que le genere confianza a la víctima. Aunque los sistemas de seguridad mejoren –como el bloqueo de correos– el riesgo depende mucho del factor humano. Por eso las campañas de seguridad involucran diferentes capas y actores. Entre las acciones que se recomiendan para no ser víctimas del phishing se encuentran:- Educar a los usuarios: todos los días las campañas evolucionan, pero también se siguen usando técnicas ‘ancestrales’ como la del príncipe de Nigeria que quiere compartir su fortuna. Es necesario que los usuarios comprendan qué es el phishing, cómo detectarlo y cómo protegerse. No en vano empresas de seguridad (como Kaspersky y Eset, entre otras) así como los mismos bancos están alertado constantemente sobre este tipo de ataques.
- Es necesario tomarse un tiempo para revisar la información de los mensajes, identificar la dirección del remitente, los errores gramaticales, la redacción (hay mensajes en los que tutean y tratan de usted al mismo tiempo), analizar las URL que incluyen, entre otras recomendaciones.
- El uso de una autenticación de dos pasos hace que sea más difícil para los phishers acceder a las cuentas de sus víctimas.
- Aprovechar los avances en inteligencia artificial para detectar técnicas de phishing. En esto trabajan varias empresas, desde los proveedores de correo electrónico, los bancos y actores especializados en estos temas.
- Crear advertencias de phishing fáciles de entender para los usuarios.



