Las épocas de cuarentena y de reapertura han traído consigo cambios importantes en las rutinas laborales y de ocio de los consumidores. En el pasado, era razonable pensar que mucho del trabajo realizado en oficinas se llevaba a cabo en computadores y equipos de las compañías. 

Sin embargo, la gran migración hacia el trabajo remoto ha movido también esta dinámica. Ahora no solo se realiza el trabajo en equipos personales (propios de los trabajadores), sino que incluso temas como el acceso a Internet y la energía consumida también son ‘responsabilidad’ de los empleados.

Como consecuencia de esto, muchas personas también están pasando más tiempo en sus computadores. Y en muchos casos, estos computadores personales se están quedando cortos para realizar las tareas laborales, lo que lleva a las personas a buscar un nuevo computador. De hecho, durante la pandemia, el mercado de los computadores personales ha tenido el crecimiento más grande de toda la economía estadounidense.

Dentro de este crecimiento es también importante saber elegir un equipo (o varios) que se adapten a sus necesidades y cargas de trabajo de usted y de su familia. Aunque comprar un portátil o computador prearmado es lo más común, vale la pena recordar que es posible que los usuarios más avanzados adquieran y construyan computadores parte por partes y a la medida de sus necesidades. Lo que los de la vieja guardia llamábamos ‘los clones’…

Tamaños y dimensiones

Uno de los primeros aspectos que se deben mirar es el tamaño y las dimensiones del equipo que va a comprar. Por lo general, los tamaños más comunes para portátiles son de 13, 15 e incluso 17 pulgadas para los modelos más grandes. Aunque muchos pueden buscar pantallas más grandes, lo cierto es que un computador portátil se torna considerablemente más pesado a medida que aumenta su tamaño. 

En cuanto a portátiles, 13 pulgadas parece ser el punto perfecto entre lo suficientemente grande para trabajar confortablemente, pero no tan grande que se vuelva difícil de manejar. Pero también se debe tener en cuenta el uso que se le va a dar: una pantalla más grande será mejor para diseñadores y editores de video, mientras que una más pequeñas puede estar bien para procesamiento de textos.

Y en cuanto a monitores de escritorio, aunque en el pasado era común encontrarlos en tamaños menores a 19 pulgadas, hoy por hoy no hay razón verdadera para utilizar un monitor menor a ese tamaño. 22 pulgadas es uno de los más comunes, con 27 en el tope en confort para la mayoría de los usuarios.

Tenga en cuenta que los monitores tradicionales tienen una relación de aspecto de 16:9 (esto se refiere a la proporcion entre el ancho y el alto, que en este caso es de 16 unidades de ancho por 9 de alto). Pero el mercado también ofrece monitores ultraanchos (ya no son solo wide-screen, sino ulta-wide), que precisamente son más anchos que los convencionales; están diseñados para usuarios que realizan tareas en las que tener más información en la pantalla es fundamental, como programadores, productores de video, jugadores y hasta contadores (imagínese una hoja de cálculo de lado a lado en un monitor más ancho).    

Entendiendo los procesadores

Pasamos ahora a un apartado un poco más técnico, pero tal vez uno de los más importante: la CPU o procesador. En pocas palabras, el procesador es lo que permitirá que el computador corra más rápido y no se quede tanto tiempo ‘pensando’ cuando hacemos clic en distintos programas.

En términos de CPU, existen 2 marcas principales: Intel y AMD. Históricamente, son más comunes los procesadores Intel que los de AMD en portátiles y computadores prearmados. “Hoy en día, alrededor del 80 % de los dispositivos que hay en el mundo de todo tipo tienen Intel”, afirma Juan Carlos Garcés, gerente de Intel para Colombia. 

Marca Menos potente Más potente
Intel Core i3 Core i5 Core i7 Core i9
AMD Ryzen 3 Ryzen 5 Ryzen 7 Ryzen 9

Hasta hace poco más de un mes, toda la línea de computadores Mac de Apple usaba procesadores Intel, que empezaron a ser reemplazados recientemente por los M1, fabricados también por Apple. Por ahora solo hay tres equipos que los tienen (un modelo de MacBook Air, otro de MacBook Pro y uno más de Mac Mini). Aunque el proceso de transición total tomará un tiempo, es importante decir que en el futuro estas guías tendrán que incluir un capítulo adicional dedicado a los procesadores de Apple. Por ahora, los comentarios generales sobre los procesadores Intel funcionan para la mayoría de equipos Mac que todavía están disponibles en el mercado.

En términos generales, entre más grande sea el número de serie de la CPU (i3 vs i5, por ejemplo, en el caso de Intel), más alto será el rendimiento. Y entre procesadores del mismo modelo o número de serie, la diferencia estará marcada por su velocidad, medida hoy día en gigahertz (GHz).

Hace algunos años, Intel solía tener el mejor rendimiento, pero en el último par de años AMD ha logrado remontar esa desventaja. Todo esto para decir que hoy en día ambas marcas ofrecen muy buen desempeño, con AMD llevando un poco la delantera gracias a su arquitectura. 

Hablando en términos generales, es mejor tener más núcleos que tener menos. Nuestra recomendación general es tener por lo menos 4 núcleos, que son más que suficientes para tener un buen desempeño en la mayoría de tareas básicas, como navegar en la web, ver videos y asistir a videoconferencias. Monica Casas, gerente de desarrollo para AMD, explica: «Realmente los núcleos lo que permiten es que haya un mejor performance del procesamiento de todos los datos que hay dentro de una máquina. Al final para el usuario lo que se traduce es un mejor rendimiento; que veas que la máquina trabaja muy rápido, que hay multitareas y que no se va a atascar el equipo».

El uso que usted le de a su computador también impacta directamente la decisión de CPU. Si su foco de trabajo es diseño, edición de videos y fotos o creación de elementos en 3D (Blender, AutoCAD, Autodesk, etc.) tener más nucleos de CPU serán una ayuda inmensa y recomendamos no tener menos de 6, tal y como ofrecen los Intel i5 y los Ryzen 5 de AMD. De la misma forma, si el uso principal de su computador serán los videojuegos, tener 6 núcleos con velocidades superiores a los 4,0 GHz significan un mejor desempeño en el juego.

Para tener en cuenta

Si bien Intel y AMD son las marcas más comunes de procesadores, lo cierto es que no son las únicas. Qualcomm y MediaTek –ambos conocidos por sus chips para teléfonos– también tienen chips que funcionan en equipos ligeros llamados Chromebook.

De la misma forma, Apple ha anunciado que a partir de finales de 2020 todos sus chips van a ser propietarios y diseñados por ellos mismos. El primer chip propio de Apple se llama M1, y hasta el momento ha probado ser bastante competitivo.

La memoria RAM es importante

La memoria RAM es el componente que en el que se almacenan los datos mientras los programas están abiertos. Entre más memoria RAM, se podrán ejecutar más programas o programas que sean mucho más intensivos en cuanto a recursos. 

Aplicaciones como la edición de video, el dibujo, videojuegos, codificación de videos, diseño gráficos y de renders en 3D son por lo general las más demandantes, y las que más memoria RAM necesitan para correr fluidamente. Menos memoria RAM implica que el sistema tendrá que ir con más frecuencia al disco duro en busca de información, lo que volverá todo más lento. Pero aplicaciones más básicas como Google Chrome, Firefox o la suite de Microsoft Office por lo general pueden trabajar con menos recursos. 

Hoy en día, el estándar son 8 GB. Para usuarios avanzados, lo recomendado es tener por lo menos 16 GB, aunque 32 GB también es una opción, en especial para el mundo del video. Para quienes no necesiten mucho procesamiento y trabajen mucho en la nube, 4 GB es lo mínimo. En términos generales, no es recomendable tener menos de 4 GB y en la medida de lo posible dar el salto a 8 GB. Si su foco es el diseño o creación de videos e imágenes o jugar los últimos videojuegos, recomendamos fuertemente tener por lo menos (ojo: por lo menos) 16 GB. Los programas que utilice suelen decir cuánta memoria requiren como mínimo y en su configuración óptima; esta es una buena guía, en especial si siempre puede apuntarle a un poco más.  

Entrando en términos un poco más técnicos, también es importante la frecuencia de la memoria RAM. Así como solemos hablar de la frecuencia en CPU, las memorias RAM tienen una frecuencia que aumenta de acuerdo al rendimiento. Hoy en día, el estándar de memoria RAM es DDR4 y llega a frecuencias tan altas como 4.000 MHz. En términos generales, siempre es mejor tener memoria RAM con frecuencia alta ya que esto significa mayor velocidad en todo el equipo, pero qué tan alta puede ser la frecuencia depende de otros elementos de la configuración. Si va a amar su computador, asegúrese de no comprar memoria más veloz de la que su equipo puede manejar.

¿Tarjetas gráficas?

Respecto al apartado gráfico, hay muchos aspectos que se deben tener en cuenta. En muchos casos, la misma CPU tiene integrada una unidad gráfica básica (es decir, la unidad encargada de manejar los gráficos). Esto es verdad para ambos AMD e Intel, por lo que no existe diferencia real para el usuario. 

Sin embargo, lo cierto es que muchos programas –tales como reproductores de video, navegadores, mensajería instantánea y videojuegos– se benefician bastante de tener una tarjeta gráfica dedicada. “Las GPU integradas son generalmente usadas por usuarios cuyas tareas son simplemente ver videos, navegar en la web o procesar documentos gráficos –explica Alexandre Ziebert, técnico marketing de Nvidia–. Si se planea tener un PC para obtener una buena experiencia gráfica en videojuegos tanto actuales como populares y/o competitivos a altas tasas de cuadros por segundo, o en aplicaciones creativas como Adobe, Premiere Pro, DaVinci, Vegas, entre otros, es necesario prestar atención a la tarjeta gráfica incorporada”.

Alexandre explica que se puede definir la necesidad de la potencia gráfica acorde a la experiencia que queramos obtener en los videojuegos deseados, o en las aplicaciones creativas que debamos utilizar para nuestro trabajo diario. 

En el apartado de tarjetas gráficas, Nvidia y AMD Radeon son los dos nombres importantes en el mercado. Muchos portátiles ofrecen la opción de tener gráficos integrados y más baratos, o gráficos dedicados por un precio más alto. Si su uso es más que todo navegadores, consumir contenidos (Netflix, YouTube, Disney+, etc.), es probable que no necesite mucho más que los gráficos integrados.

Y para los amantes de los videojuegos, también es fundamental saber a qué resolución está corriendo los videojuegos. El mundo de las tarjetas gráficas no es barato –algunos modelos llegan a costar más de 600 dólares–, pero en muchos casos no es necesario tener la última tarjeta del mercado. Si usted juega a una resolución de 1.920 x 1.080, recomendamos las tarjetas 1650 Super, 2060 o 1660 de Nvidia y las RX 580, RX 5500 XT o 5600 XT de AMD Radeon.

Cuánto almacenamiento necesita realmente

Aunque en años pasados era muy común buscar equipos con gran capacidad de almacenamiento, la movida hacia los servicios en la nube ha hecho de este apartado un poco menos relevante. 

Muchos usuarios, por ejemplo, seguramente puedan realizar todas sus tareas básicas utilizando servicios como Google Docs o Microsoft Office 365. De la misma forma, se puede realizar streaming de música (Spotify, Apple Music, Deezer) y de videos (YouTube, Netflix, Hulu, etc.) sin tener que descargar archivos pesados. 

Imagen: Glen Carrie on Unsplash

De hecho, los portátiles de Google que funcionan totalmente en la nube –los Chromebooks– han subido sus ventas más del 127 % comparado con el primer semestre de 2019. Muchos usuarios que mayoritariamente utilizan su computador para revisar correos, navegar en Internet y ver algunas series en Netflix pueden considerar seriamente adquirir este tipo de equipos conectados.

Sin embargo, si su trabajo requiere el procesamiendo de archivos grandes que debe mantener en su equipo, seguramente ya no piensa tanto en gigas como en terabytes para almacenar su información.

¿Disco de estado sólido o disco duro?

A lo largo de los últimos años se ha popularizado un nuevo tipo de almacenamiento que es más rápido pero también más costoso. Es cierto que en los últimos meses su costo se ha reducido, pero no tanto como para llegar al nivel de los discos duros (HDD) convencionales. Se trata de unidades de almacenamiento conocidas como unidades de estado sólido (SSD, por la sigla en inglés de solid state drives). Algunas personas se refieren a ellos como discos de estado sólido, pero en realidad no son discos. Veamos:

Disco de estado sólido (SSD): Son el tipo de almacenamiento más moderno. En estos discos el almacenamiento no es mecánico como un disco duro convencional, sino que es digital y utiliza memoria flash (la misma que usan las memorias USB). Esto significa que un SSD es más ligero, más pequeño y más resistente a caídas ya que no tiene partes móviles.

Esto también se traduce en velocidades muy altas, que se notan por ejemplo cuando se prende el computador y su sistema carga en cuestión de segundos. Su mayor desventaja es que tienen un precio más alto. Algunas de las marcas más reconocidas son Samsung, Crucial, Kingston, Adata y Western Digital.

Disco duro (HDD): Son discos mecánicos, con placas rotativas que graban la información por medio de partes rígidas. Por décadas han sido la forma de almacenamiento más usada en computadores, y esto hace que sus precios tiendan a ser menores que en los SSD. Sus mayores desventajas son que son mucho más lentos que los SSD y también vulnerables a caídas o interferencias externas. Algunas de las marcas más reconocidas son Western Digital, Seagate y Toshiba.

La decisión entre SSD y HDD no debe ser tomada a la ligera, ya que tiene efectos muy fáciles de sentir para el usuario. Hablando generalmente, siempre será preferible el almacenamiento SSD asumiendo que el costo no sea muy alto. Si sus necesidades de almacenamiento no son muy grandes, la experiencia que le ofrece la relación costo/beneficio será mejor eligiendo un equipo con SSD de 500 GB que con un HDD de 1 TB, por ejemplo. Pero a partir de 1 TB, la diferencia en costos sí puede llegar a ser prohibitiba.

Tip de impacto: incluso en equipos de escritorio y portátiles viejos, el cambio de un HDD viejo por un SSD nuevo es una de las mejores opciones de actualización ya que mejora el rendimiento por mucho a un costo no muy alto. Claro, siempre y cuando el equipo no sea extremadamente viejo.

En términos generales, sin embargo, es recomendable que su nuevo equipo no tenga menos de 500 GB de almacenamiento, y que en lo posible tenga 1 TB. Este almacenamiento será más que suficiente para la mayoría de los usuarios. Pese a esto, si usted quiere ejecutar videojuegos en su equipo es recomendable tener un mínimo de 1 TB o que cuente con una unidad de estado sólido (SSD) para pasar menos tiempo en las pantallas de carga. 

No menos importante: periféricos

Y aunque no se suele pensar mucho en ellos, los periféricos del equipo son esenciales. La elección de un buen periférico tiene el potencial de hacer su tiempo de trabajo en casa no solo más productivo, sino también más ameno. Existen, por ejemplo, monitores ultra-amplios que ofrecen mucho más espacio de trabajo, como lo mencionamos antes. Este tipo de espacio es especialmente útil para programadores, diseñadores y editores de contenidos. De la misma forma, tampoco es descabellado pensar en tener más de un monitor o pantalla.

Así luce un monitor ultra-amplio usando para complementar un poratil. Imagen: Joshua Aragon on Unsplash

Así mismo, en materia de ratones y de teclados hay bastante de dónde escoger. Un ratón inalámbrico puede ayudar bastante a no tener que lidiar con cables en el día a día y mantener un escritorio más organizado. También existen ratones ergonómicos que ayudan a personas con discapacidades o con complicaciones en las articulaciones. No podemos olvidarnos tampoco de los ratones para gamers, que típicamente tienen tiempos de respuesta muy bajos y muchos más botones que de costumbre. Eso sí, hay que decir que los fabricantes tienen una gran deuda pendiente con los zurdos, para quienes no abundan los diseños ergonómicos (y con «no abundan» prácticamente queremos decir que no existen).

El mundo de los teclados también goza de bastantes opciones. Para personas que trabajan de noche, seguramente un teclado retroiluminado facilite el trabajo. Por el lado de diseño, también existen teclados ergonómicos –como los fabricados por Microsoft y Logitech– que ayudan a tener una mejor postura y reducir la fatiga física. Por último, los teclados mecánicos son considerados como el tope de gama. Esto se debe en gran parte a que cada tecla tiene mecanismos individuales que resultan en una mejor respuesta táctil y que es de gran uso para personas que tecleen bastante y para gamers.

Así lucen las teclas de un teclado mecánico de gama alta. Imagen: Ducky keyboards

No podemos olvidar, por supuesto, las cámaras web o webcam, cuyos precios se dispararon como consecuencia de la pandemia (más teletrabajo, más reuniones virtuales, más demanda de estos dispositivos), pero ya están normalizándose… o al menos estacionando sus precios en una nueva normalidad. Es cierto que la mayoría de los portátiles incluyen cámara, pero una cámara externa puede mejorar la imagen considerablemente. Acá es recomendable tener una cámara que sea capaz de dar imagen a 720p, aunque 1080p y 4K también son opciones. Algunas cámaras externas vienen con micrófono integrado, pero la calidad de sonido tiende a no ser la mejor y por eso recomendamos en la medida de lo posible un micrófono externo.

Los micrófonos son fundamentales para videoconferencias, y también hay bastantes opciones. Muchos micrófonos de bajo costo cuentan con conexión USB y son bastante fáciles de operar, ofreciendo una mucha mejor calidad de sonido. No podemos dejar de mencionar periféricos como las tabletas de dibujo, usadas ampliamente por artistas y diseñadores.

Que no se le olvide el software

Y por último, también es muy importante tener en cuenta los programas que vamos a necesitar. Muchos portátiles vienen con el sistema operativo Windows 10, a excepción de los Mac de Apple que cuentan con macOS. Sin embargo, algunos equipos de bajo costo vienen de fábrica con el sistema Linux, que aunque es muy capaz, puede ser un salto muy grande para algunas personas. Por esta razón, le recomendamos tener muy claro el sistema operativo con el que vendrá su nuevo equipo.

Si usted usa la suite Office de Microsoft, Microsoft 365 incluye todos los programas por un precio mensual, aunque existen alternativas gratuitas como Google Docs, OpenOffice y LibreOffice. Así mismo, recuerde que toda la suite de Adobe se ofrece como suscripción, y que incluye planes de fotografía (Lightroom y Photoshop) hasta toda la línea de programas.

Ninite es un página web en la que podemos seleccionar algunas aplicaciones gratuitas y descargar un único instalador que automatiza todo el proceso. Esto es tremendamente útil para equipos nuevos y recién armados que necesitan los programas básicos, pero sin tener que descargar varios instaladores.

Tip de impacto: Si usted está armando su propio equipo, tenga en cuenta que la licencia de Windows 10 debe ser adquirida directamente desde Microsoft para que el equipo reciba todas las actualizaciones con mejores funciones y seguridad.

Aunque prácticamente todos los componentes de un computador dependen de las necesidades del usuario, esto puede ser más cierto en el mundo del software. Sin embargo, como base, no olvide agregar un buen paquete de seguridad a las herramientas que su sistema operativo ya debe tener incluidas.

La decisión está las manos de los usuarios

Usuarios básicos, gamers, creadores de contenido, entre muchos otros, tienen hoy en día una gran posibilidad de elección. Muchas veces el mejor computador no es el más potente, sino que el que mejor se adapta a las necesidades de cada persona y de cada carga de trabajo.

Aunque estamos en época de nueva normalidad, lo cierto es que el trabajo remoto ha llegado para quedarse, y es fundamental que su computador también sea adecuado. Portátiles, todo-en-uno, PC personalizados o Chromebooks; todos son buenos por razones distintas y creados para usuarios diferentes.

Lo importante, entonces, es saber cuál es mejor para usted, para obtener así mejor rendimiento y no pagar de más.     

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