Inteligencia Artificial

Gemini potenciará la oferta de IA de Apple



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Históricamente, Apple y Google han sido frenemies, feroces rivales que no paran de necesitarse como lo demuestra el reciente anuncio de la manzana eligiendo a Gemini como el motor tras su oferta de Inteligencia Artificial. ¿En qué consiste esta alianza y cómo ha sido la relación de estos gigantes a lo largo del tiempo?

Publicado el 14 de ene de 2026

Jorge Hernández

Periodista de tecnología, escritor y libretista. Editor en ImpactoTIC



Apple usará Gemini como su motor principal de IA.

A mediados de enero, Apple dio la sorpresa tras anunciar que finalmente elegiría a Google Gemini como el núcleo que impulsaría sus servicios de Inteligencia Artificial, incluyendo a Siri. Según la declaración conjunta de estas compañías:  “Apple determinó que la tecnología Al de Google proporciona la base más capaz para los modelos Apple Foundation Models”.

La decisión de Apple de utilizar tecnología externa marca un giro en su estrategia histórica de control vertical. Según reportes de la industria, la empresa evaluó diversas opciones, incluyendo modelos de OpenAI, Perplexity  y Anthropic, antes de seleccionar a Gemini como el componente técnico principal. 

Esta elección responde a la necesidad de acelerar el desarrollo de funciones avanzadas como la síntesis de texto, la generación de respuestas contextuales y la comprensión multimodal, áreas donde Apple presentaba un rezago competitivo frente a otros actores del sector tecnológico.

Al mismo tiempo es un espaldarazo y un reconocimiento a la estrategia de Inteligencia Artificial de Google. Por cierto, aunque se trata de un acuerdo de largo aliento y aunque ni Apple ni Google han dado a conocer las cifras concretas, analistas de Bloomberg estimaban que este acuerdo generará casi 1.000 millones de dólares anuales.

¿Qué tiene de diferente Gemini bajo Apple?

A diferencia del servicio estándar de Gemini disponible para el público general, la implementación en los dispositivos Apple funcionará bajo un modelo de marca blanca. Esto significa que Gemini actuará como el motor de entrenamiento y soporte en segundo plano, pero la interacción con el usuario final se mantendrá bajo la marca Siri y la interfaz de Apple Intelligence.

La arquitectura técnica permitirá que Gemini ayude a formar los modelos propios de Apple, los cuales se ejecutarán de manera híbrida entre el hardware del dispositivo y servidores especializados.

Volviendo a la declaración conjunta de estas empresas esta dice: “Apple Intelligence seguirá funcionando en los dispositivos Apple y en Private Cloud Compute, manteniendo los estándares de privacidad líderes en el sector de Apple”.

En otras palabras, la privacidad es el factor diferenciador clave en esta alianza. Apple ha diseñado este sistema para que los datos del usuario no sean gestionados directamente por Google ni sirvan para entrenar modelos públicos. El procesamiento se realizará a través de Private Cloud Compute, un sistema de computación en la nube privada que garantiza estándares de seguridad donde la información personal permanece inaccesible incluso para el proveedor de la infraestructura.

De la competencia a la dependencia

La relación entre Apple y Google ha sido descrita frecuentemente con el término “frenemies” debido a su dualidad como aliados comerciales y rivales directos. En los inicios del iPhone, en 2007, ambas empresas colaboraron estrechamente; incluso, Eric Schmidt, entonces CEO de Google, formaba parte de la junta directiva de Apple. En esa etapa, servicios como Google Maps y YouTube venían preinstalados de fábrica, consolidando a Google como un proveedor esencial de servicios para el hardware de Apple.

Esta cercanía terminó abruptamente con el ascenso de Android. Steve Jobs consideró el desarrollo de este sistema operativo como una traición personal y profesional, llegando a declarar que iniciaría una “guerra termonuclear” contra el producto de Google por considerarlo un plagio de iOS.

A partir de 2012, Apple comenzó a retirar las aplicaciones nativas de Google de su sistema operativo y lanzó sus propios servicios, como Apple Maps, en un intento por reducir su dependencia de un competidor que ya dominaba gran parte del mercado móvil.

Pero a pesar de la rivalidad pública, ambas compañías han mantenido un vínculo financiero masivo a través de la búsqueda. Según los analistas de  Bernstein, Google paga anualmente cifras que oscilan entre los 15.000 y 20.000 millones de dólares para mantenerse como el motor de búsqueda predeterminado en el navegador Safari.

El futuro de la colaboración en el mercado

El impacto de esta alianza se extiende al panorama competitivo de la Inteligencia Artificial Generativa. Al adoptar a Gemini, Google logra incrustar su tecnología en más de mil millones de dispositivos Apple, lo que le otorga una ventaja de distribución masiva frente a Microsoft y OpenAI. Para Google, este contrato es una validación del poder de su modelo de IA, asegurando además que una gran parte del tráfico de consultas futuras pase por sus sistemas de computación.

Para los usuarios, el futuro inmediato promete un asistente de voz significativamente más proactivo. Siri evolucionará de ser un sistema de comandos básicos a un motor de respuestas capaz de ejecutar acciones complejas, como gestionar calendarios, redactar correos electrónicos con diferentes tonos o interactuar con datos personales de manera segura. Esta mejora en la utilidad del dispositivo busca incentivar la renovación de hardware, permitiendo que Apple mantenga su relevancia en una era donde el software de Inteligencia Artificial es uno de los principales motores de ventas.

Sin embargo, esta relación también enfrenta desafíos regulatorios importantes. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos y otros organismos internacionales mantienen bajo escrutinio los pagos de Google a Apple, alegando que estos acuerdos refuerzan monopolios en el sector de las búsquedas. Un cambio en la legislación podría forzar a ambas empresas a reestructurar sus acuerdos económicos, lo que pondría en riesgo miles de millones de dólares en ingresos anuales.

A largo plazo, Apple parece estar adoptando una postura de orquestador de modelos. Aunque Gemini sea el núcleo actual, la empresa también mantiene acuerdos no exclusivos que le permiten integrar a otros actores como ChatGPT para tareas específicas. Esta estrategia de diversificación sugiere que, mientras Google proporciona la infraestructura de base, Apple se concentrará en perfeccionar la experiencia del usuario y la integración profunda con sus sistemas operativos, manteniendo así su autonomía de marca.

¿Qué opina de esta alianza?

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