El 7 de agosto se posesiona el nuevo gobierno y con él llega al, mal llamado, Ministerio TIC Alexandra Falla, que recibe una cartera con avances reales, pero también con un inventario largo de compromisos financiados que nunca se ejecutaron, y con al menos cuatro riesgos inminentes que no dan espera.
Antes de discutir qué hacer, vale la pena resolver primero una pregunta que ya está sobre la mesa: si el problema de fondo es de diseño institucional o de capacidad de ejecución. Hay cosas que podrán resolverse con un decreto. Para otras se necesitará una ley que pase por el Congreso de la República.
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¿MinTIC o MinComunicaciones?
El ministerio no puede ni debe seguir llamándose de las TIC. Las TIC son una parte del ecosistema digital. De hecho, por colocar un ejemplo, ningún país de la CAN denomina así al ministerio del sector. El ministerio debe llamarse de Comunicaciones. Esa imprecisión semántica incide en la forma de ver al sector y, por ende, es importante arrancar de ahí.
Doce recomendaciones concretas para este cuatrienio
- Todavía hay un fuerte componente de conectividad en el Ministerio de Educación (MEN), el programa Conexión Total. ‘La Patria Milagro’ debe comenzar a ordenar la casa y esa es una primera tarea. Conexión Total debe pasar al MinTIC.
- Computadores para Educar debe convertirse en una empresa de economía mixta, con presencia de una universidad privada y ser el brazo articulador del MinTIC para tres temas impostergables: 1) Una profunda implementación de la Cátedra de Alfabetización Mediática e Informacional (AMI). 2) Un mayor despliegue del programa de reciclaje de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) y 3) La búsqueda de un programa Llave en Mano que permita la manufacturación de equipos de computo en Colombia en alianza con China. Si, presidente Abelardo, es con China.
- Blindar la independencia de la CRC. Eliminar los dos asientos que hoy designan el presidente y el ministro de TIC en la Sesión de Comunicaciones, con nombramientos independientes y basados en mérito, es indispensable frente a la fusión Tigo-Movistar.
- En un largo trino, Andrés Gaviria Cano, propone una nueva estructura para el MINTIC pero quisiera agregar algo a las ideas del joven emprendedor antioqueño. Hay que crear una Dirección de Compras de Telecomunicaciones y TIC que dependa, directamente, del despacho de la ministra y que se articule con Colombia Compra Eficiente para ordenar las compras de todas las entidades del orden nacional en este rubro. Si el presidente, el vicepresidente, el MinHacienda y la cabeza del DNP, le echan una mirada a la plata que se va por ahí verán que es una cifra superior, y de lejos, al billón de pesos anuales y que en muchos casos están sobre fondeados los proyectos o las compras o licitaciones. Una articulación intersectorial podría llevarnos a compras más eficientes y a grandes ahorros.
- Llenar la planta de carrera. Los cargos de carrera provistos cayeron 21 % durante el cuatrienio anterior, mientras las vacantes crecieron 177 %.
- Consolidar la Carpeta Ciudadana Digital. El reto real no es la ejecución presupuestal, ya superior al 83 %, sino lograr que salud, educación y justicia interoperen sus trámites en ese repositorio único.
- Retomar el liderazgo del Mercado Digital Andino. La Agenda Digital Andina, adoptada por la CAN en 2022 a partir del estudio que hice con Julián Cardona Castro, exige convocar al CAATEL, homologar estadísticas entre los cuatro países y profundizar la eliminación del roaming ya lograda.
- Aplicar regulación asimétrica al operador dominante. Claro fue declarado dominante por la CRC desde 2021, pero no ha recibido medidas ex ante proporcionales a esa posición.
- Poner límite a la dependencia del Futic del espectro. El Fondo concentró el 92,3 % de la inversión pública TIC en un solo trimestre de 2024, un ingreso volátil por naturaleza. Limitarlo a un tope razonable de la financiación anual (Andrés Gaviria sugiere 30 %) e incorporar indicadores reales de ejecución, no solo de compromiso, lo convertiría en un instrumento serio; hoy su componente de inversión en infraestructura ejecuta apenas 60 %, mientras las transferencias corrientes llegan al 90 %.
- Crear una autoridad nacional de ciberseguridad y fortalecer el ColCERT. Colombia está apenas en el nivel intermedio del Índice Global de Ciberseguridad de la UIT. Unidades fiscales especializadas en evidencia digital son necesarias frente al hurto y vandalismo de redes que dejan sin servicio a hospitales y colegios y que recientemente hackearon a Ecopetrol.
- Modernizar el marco de protección de datos y avanzar en sandboxes regulatorios. La norma vigente es de 2012; actualizarla, evitar la localización forzosa de datos y habilitar espacios de prueba supervisada es la condición para que el Conpes 4144 de IA funcione en la práctica.
- Medir calidad, no solo cantidad. Escuelas conectadas, kilómetros de fibra y número de ISP son indicadores necesarios, pero insuficientes; hace falta reportar velocidad efectiva, latencia y continuidad del servicio, no solo cobertura nominal por municipio. Ya estamos cansados de que nos digan que el 5G llegó a tal parte y la señal de datos se cae a cada rato, aún en los centros urbanos más importantes del país.
- Resolver, con plazos públicos los temas de Azteca Comunicaciones y la deuda con Telefónica. Ambos expedientes llevan demasiado tiempo sin una decisión definitiva y su desenlace condiciona tanto la conectividad de cientos de municipios como la salud fiscal del Ministerio.
- Hay un tema que me preocupa mucho y es el de los pequeños ISP, de quienes muchos dicen que hoy son el verdadero segundo operador de telecomunicaciones del país. Y me preocupan mucho porque hay un vacío jurídico en las normas para entenderlos y tratarlos, y es algo que he dicho en otras publicaciones y escenarios. Hay que subir el rango actual hasta 50.000 usuarios. Un pequeño ISP debería ser quien tiene hasta 50.000 usuarios. El Estado, verbigracia el Ministerio TIC, la CRC, la ANE y la SIC, deben facilitarles la vida a los pequeños ISP. No complicársela. Y después de actualizar la norma, sentarse a diseñar de nuevo, de ceros, el programa de Comunidades de Conectividad con ellos que son los que saben. No es con las juntas de acción comunal ni con los cabildos indígenas. Es con los pequeños ISP.
Lo que exige el momento
Ninguna de estas 14 tareas requiere fusionar siglas ni esperar una reforma de la estructura del Estado. Todas son ejecutables desde el primer día, con la institucionalidad que ya existe.
La lección del cuatrienio que termina es clara: en política de Telecomunicaciones y TIC, anunciar presupuesto no es lo mismo que ejecutar infraestructura, y cobertura nominal no es lo mismo que servicio de calidad. El reto de fondo para la nueva ministra no es de diseño institucional, sino de continuidad de la política pública, de decisiones postergadas que ya no admiten más demora y de capacidad de ejecución, algo que ningún organigrama nuevo resuelve por sí solo.
(*) Analista de Telecomunicaciones y TIC para Impacto TIC.
Nota: Las opiniones aquí publicadas son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan necesariamente la línea editorial de Impacto TIC.






