“LinkMax es una empresa nueva en el sector de telecomunicaciones de Colombia. La empresa se constituyó el año pasado y llega para modernizar la conectividad internacional y consolidar al país como un hub digital de la región”, afirma Alex Blanco, el CEO de esta firma. Estas declaraciones vienen respaldadas por cifras; para ser concretos, 120 millones de dólares que esta firma ha comprometido tanto para la operación de cables submarinos como para el desarrollo de infraestructura de conectividad dentro del país.
El proyecto cuenta con el respaldo del grupo centroamericano Hyve Americas, organización que posee redes de transporte óptico en Honduras y El Salvador, y gestiona infraestructura en Guatemala. El cronograma de despliegue de la compañía se encuentra estructurado en 2 etapas principales que atienden los segmentos internacional y nacional.
La primera fase corresponde a la infraestructura submarina, centrada en la adquisición de capacidades en el cable TransAmericas-1 (TAM-1). Esta red ya se encuentra tendida hasta la estación de Barranquilla y está en periodo de pruebas técnicas. Según las previsiones de la organización, la operación comercial de este tramo internacional está programada para iniciar a mediados de agosto de este año.
Respecto a las dimensiones de esta primera fase, Blanco explica que adquirieron “unas capacidades importantes, aproximadamente 36 terabits, en un país que, en total de lo que nosotros hemos podido sumar, no hay una cifra oficial, pero informalmente lo que hemos podido recopilar, debe estar alrededor de un consumo de 30 terabits total país”.
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Fases del despliegue terrestre
La segunda fase del plan contempla la construcción de un backhaul de tecnología DWDM en fibra óptica a nivel nacional, diseñado con cables de 144 hilos e interfaces de hasta 1,2 terabits. El diseño de ingeniería civil preliminar y los recorridos de factibilidad ya fueron ejecutados por los inversionistas.
El encendido de las primeras rutas nacionales terrestres está planificado para el segundo trimestre del próximo año. No obstante, la culminación de todo el tendido troncal demandará un plazo más amplio. Al respecto, Blanco detalla que “la totalidad del anillo debería estar terminado hacia mediados del 2028, pero desde el segundo trimestre del año entrante ya deberíamos tener unas capacidades operativas”.
El trazado de esta red nacional está proyectado en forma de anillo principal que interconectará a Barranquilla y Bogotá, con derivaciones hacia Bucaramanga y Medellín. El objetivo técnico es establecer rutas redundantes que mitiguen las fallas por cortes de fibra y estabilice la latencia por debajo de los 12 milisegundos en los puntos distantes. Asimismo, la empresa proyecta una extensión física hacia la ciudad de Cúcuta con el fin de facilitar opciones de interconexión mayorista con Venezuela.
Propuesta de valor tecnológica
La propuesta de valor de la firma se enfoca en resolver la obsolescencia de las redes actuales y el incremento sostenido en la demanda de tráfico. Los análisis de la compañía señalan que la infraestructura submarina vigente en el país se aproxima a sus niveles máximos de ocupación. Blanco fundamenta la oportunidad de mercado indicando que “sí estamos viendo que en la parte submarina podemos estar por encima del 90 % de ocupación e igual en la parte terrestre. Entonces lo que queremos es no llegar al problema antes de solucionarlo”.
La justificación técnica de la inversión responde a la velocidad con la que varían los requerimientos de transporte de datos debido a la adopción de nuevas tecnologías. El operador enfoca sus servicios hacia la interconexión de Centros de Datos y proveedores de contenido que manejan arquitecturas de Inteligencia Artificial.
Sobre la dinámica del mercado local, el vocero señala que “el crecimiento en consumo de datos excede el 20 % anual. Cada año consumimos más del 20 % del año anterior y ya estamos en un punto en el cual estamos llegando a unos límite”».
La estrategia comercial de LinkMax no busca competir de manera directa en el segmento de usuario final, sino servir como proveedor de infraestructura para el ecosistema existente, incluyendo a empresas competidoras que requieran redundancia. Actualmente, la compañía mantiene operaciones activas de entrega de capacidad en el Centro de Datos de Vtal en Barranquilla y Equinix en Bogotá, y avanza en negociaciones con operadores e infraestructura de almacenamiento de datos en Cali, Medellín y Bucaramanga.
Peticiones normativas al nuevo gobierno
Blanco destaca que el desarrollo del cronograma propuesto por LinkMax y otros operadores demanda condiciones específicas en el entorno regulatorio y administrativo del país. Desde la perspectiva de la empresa, la velocidad de los trámites públicos debe alinearse con las necesidades de despliegue de las redes físicas. Específicamente, se requiere optimizar la gestión de permisos para agilizar las obras civiles asociadas al tendido de cables.
Frente a la gestión de las autoridades gubernamentales, Blanco argumenta la necesidad de un enfoque normativo más amplio: “Lo que necesitamos de alguna forma es no tanto unas reglas específicas día a día, sino un marco que nos permita ir creciendo dentro de esas velocidades de desarrollo que se van dando”. La compañía enfatiza que el dinamismo administrativo es indispensable para que los proyectos privados de infraestructura se ejecuten sin dilaciones en los plazos proyectados.






