PolÍticas TIC

Tecnologías para Aprender: Computadores para Educar se reinventa para la era de la IA



Dirección copiada

Computadores para Educar relanzó su estrategia con un nuevo nombre y un enfoque más ambicioso: no solo llevar dispositivos a los colegios, sino transformar la manera como los docentes y estudiantes piensan, crean y se relacionan con la tecnología.

Publicado el 16 de jun de 2026

Redacción Impacto TIC

Editores y Analistas Senior de Ecosistema TIC




Durante más de dos décadas, Computadores para Educar fue sinónimo de una iniciativa concreta: llevar equipos a colegios que no los tenían. Ese esfuerzo fue valioso y necesario, pero el mundo cambió. Hoy, el acceso a un dispositivo ya no es suficiente si no va acompañado de una propuesta pedagógica que le dé sentido. Con esa convicción, la entidad adoptó una nueva estrategia que refleja ese cambio de perspectiva desde su propio nombre: Tecnologías para Aprender.

La transformación no es solo de nombre. Implica un giro en la manera como el Estado colombiano concibe la tecnología educativa: ya no como un fin en sí mismo, sino como una herramienta al servicio del aprendizaje, la creatividad, el pensamiento crítico y la formación integral. En ese marco, la entidad se propuso alcanzar, hacia agosto de 2026, varios legados concretos que sintetizan su nueva visión.

2.400 colegios con proyectos pedagógicos propios

El primer gran pilar de la estrategia es la Convocatoria de Iniciativas Escolares, a través de la cual se han apoyado proyectos pedagógicos en 2.400 colegios de todo el país. La particularidad de este modelo es que no impone un único molde tecnológico: cada institución presenta su propia iniciativa desde su realidad territorial.

Así, en algunos colegios la tecnología se convierte en robótica o programación; en otros, en producción audiovisual, comunicación, expresión artística o educación ambiental.

La convocatoria recibió propuestas de 9.000 instituciones educativas en los 32 departamentos del país, y fueron seleccionadas 1.894 iniciativas en 657 municipios. Cada proyecto seleccionado recibió formación, acompañamiento técnico y pedagógico, conexión a redes de aprendizaje nacionales e internacionales y la dotación pertinente a su propuesta.

Como resultado concreto, se crearon 700 Centros de Interés en programación y tecnología, se fortalecieron 600 en otras áreas del conocimiento y se acompañaron 500 iniciativas mediadas con tecnología, distribuidas en los 32 departamentos.

13.500 docentes sin miedo a la tecnología

Ninguna transformación educativa es sostenible si los maestros no están en el centro. Por eso, uno de los legados más relevantes de Tecnologías para Aprender es la consolidación de lo que la entidad describe como un movimiento sociocultural docente: profesores y profesoras que no solo adoptaron la tecnología, sino que se convirtieron en multiplicadores de ese conocimiento entre sus colegas.

En total, 13.500 docentes han participado en procesos de capacitación, colaboración y empoderamiento digital, con un enfoque que privilegia el uso crítico y ético de la tecnología. Lejos de imponer herramientas, la estrategia busca que cada profesor las integre con criterio pedagógico propio, adaptadas a su contexto y a las necesidades reales de sus estudiantes.

Alianzas con el MIT y la UNESCO: IA y computación avanzada en las aulas públicas

Quizás el aspecto más novedoso de la nueva estrategia es su alcance internacional. Tecnologías para Aprender estableció una alianza con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y con la UNESCO para llevar al aula lo que hoy resulta más relevante aprender sobre tecnología: Inteligencia Artificial, computación avanzada y pensamiento computacional.

Como parte de esta alianza se realizó el Día de la IA en tu Colegio, una jornada nacional en la que participaron más de 3.500 colegios, 3.924 docentes de 2.055 instituciones educativas fueron formados en el uso pedagógico de la IA, y más de 18.000 estudiantes respondieron una encuesta sobre sus conocimientos y percepciones frente a esta tecnología.

El impacto de ese trabajo llevó a Colombia a ser elegida por la UNESCO como sede de la Semana Mundial de Alfabetización Mediática e Informacional, celebrada en Cartagena de Indias bajo el lema ‘Piensa ante la IA’, con la participación de delegaciones de más de 70 países.

Ruralidad primero: 13 veces más tecnología para los territorios vulnerables

Uno de los principios que diferencia a Tecnologías para Aprender de estrategias anteriores es su focalización explícita en los territorios históricamente desatendidos. En 2025, la entidad entregó 46.470 equipos en municipios PDET (zonas priorizadas para la paz) frente a 3.473 en las principales ciudades. Eso equivale a 13 veces más tecnología para las poblaciones más vulnerables, con un 63 % de las entregas dirigidas a zonas rurales y un 37 % a zonas urbanas.

Adicionalmente, en los 74 nuevos colegios construidos en el país, Tecnologías para Aprender trabaja con el Ministerio TIC para garantizar que la conectividad, la dotación física y los recursos tecnológicos estén disponibles desde el primer día de clases, como una condición básica del derecho a la educación.

Computadores para los estudiantes que sueñan con la universidad

Otro de los legados del período es la entrega de computadores portátiles a estudiantes de educación media en colegios rurales con baja tasa de tránsito a la educación superior.

El criterio de selección prioriza a quienes demuestran voluntad de continuar sus estudios. El mensaje detrás de esta política es poderoso: la falta de un dispositivo no debería ser el obstáculo que le impida a un joven rural acceder a la universidad.

El reto que viene: de la cantidad a la profundidad

Los números de Tecnologías para Aprender son positivos, pero el propio modelo reconoce que el mayor desafío no es llegar a más colegios, sino profundizar la transformación en los que ya participan.

Garantizar que los docentes formados realmente cambien sus prácticas de aula, que los laboratorios no se conviertan en bodegas después del primer año y que los estudiantes rurales efectivamente accedan a la educación superior con su computador en mano son metas que se miden a largo plazo y que dependen tanto de política pública sostenida como del compromiso de cada comunidad educativa.

Artículos relacionados