2021 entró pisando fuerte en el terreno de la ciencia. China y los Emiratos Árabes Unidos llegaron por primera vez en su historia a Marte, con todas las ganas de entender mejor el Planeta Rojo. Adicionalmente a esto, la semana pasada la Nasa celebró nuevamente un primer éxito en una de sus misiones más ambiciosas hasta el momento. 

La misión se llama Mars 2020 (Marte 2020), y el actor principal de esta misión es el rover Perseverance. Este vehículo de exploración sigue los pasos de Curiosity, que el próximo mes de noviembre cumplirá 10 años en la superficie marciana y que hasta el día de hoy todavía nos sigue enviando datos.

Aunque solamente amartizar en la superficie marciana representa un reto gigantesco de ingeniería (tal y como lo muestran los 7 minutos de terror), lo cierto es que esto es apenas el inicio de un plan mucho más largo que tiene el potencial de impactar incluso las misiones tripuladas del futuro. 

¿Qué son los 7 minutos de terror?

Los 7 minutos de terror es un término que se refiere al segmento de una misión a Marte que consiste en la entrada a la atmósfera marciana, descenso y el amartizaje final. Este proceso es enteramente automatizado y depende únicamente de los sistemas autónomos de la cápsula. 

Marte está ubicado tan lejos de la Tierra que las señales de radio tienen un retraso de entre 4 y 14 minutos. En el caso de Perseverance, el retraso es de 11 minutos. En otras palabras, el rover hizo amartizaje seguro a las 3:44 p.m. hora colombiana, pero no lo supimos sino hasta las 3:55 p.m., cuando recibimos su señal.

Debido a este retraso, cualquier señal enviada desde la Tierra durante la secuencia de amartizaje llegará muy tarde a Marte como para hacer una diferencia real. 

Dada su relevancia, no solo para el presente sino también para el futuro de la exploración espacial, Mars 2020 tiene el potencial para convertirse en una de las misiones más importantes de 2020. Acá, 5 razones por las que creemos que dará mucho para hablar. 

1. Perseverance está buscando señales de vida antigua

Empecemos por uno de los pesos pesados: una de las misiones principales de Mars 2020 y del rover Perseverance es la búsqueda por vestigios de vida antigua en Marte. Acá no estamos hablando de vida inteligente, ni siquiera de animales, sino de microbios marcianos. 

Misiones previas de la Nasa –como Curiosity– han descubierto evidencia de que Marte tuvo en algún momento agua en su superficie. De la misma forma, en el pasado la superficie marciana tenía ambientes más cálidos que pudieron haber soportado la existencia de vida microbiana que con el tiempo ha quedado en las rocas y tierra marcianas.

Descubrir vida en otro planeta significaría uno de los logros más importantes de la ciencia moderna, pero esto no se puede lograr sin tener un nivel de precisión. Con esto en mente, Perseverance cuenta con dos herramientas especializadas: Sherloc (Scanning Habitable Environments with Raman & Luminescence for Organics and Chemicals, en inglés, que traduce Escaneo de entornos habitables con Raman y luminiscencia en busca de sustancias orgánicas y químicas) y PIXL (Planetary Instrument for X-ray Lithochemistry, o instrumento planetario para litoquímica de rayos X).

Estas herramientas pueden detectar materia orgánica y minerales, así como también crear mapas de la composición química de rocas y sedimentos.

El lugar donde se encuentra Perseverance. Imagen: ESA/DLR/FU-Berlin/NASA/JPL-Caltech

2. Está en uno de los sitios con más potencial para encontrar vida

El terreno en donde la misión se va a realizar es importante no solo por el momento del descenso, sino también para el éxito de la misión. Históricamente, algunos de los terrenos más interesantes también tenían bastante dificultades para hacer un aterrizaje seguro. Gracias a nuevas tecnologías de navegación, Perseverance es capaz de evitar terreno peligroso de forma autónoma. 

Para esta misión, la Nasa ha seleccionado el Cráter Jezero. Este cráter es una cuenca de unos 45 kilómetros de ancho ubicada en el norte del planeta. Hace unos 3.500 millones de años un río desembocaba en un cuerpo de agua, depositando así sedimentos en lo que se conoce como un delta fluvial.

Por esta razón, el equipo de Mars 2020 cree que estos sedimentos acumulados pueden contener moléculas orgánicas y potenciales signos de vida.  

3. Perseverance está recolectando datos sobre nuestro planeta vecino

Uno de los misterios más interesantes de la misión es buscar indicios de por qué, pese a tener comienzos muy parecidos, la Tierra y Marte han tenido evoluciones tan diferentes. Aunque la Nasa tiene satélites en órbita marciana, encontrar estos indicios requiere de un análisis más cercano y que solamente Perseverance puede lograr. 

El rover está equipado para analizar no solo el clima actual de Marte, sino también cómo era en un pasado distante. De la misma forma, el análisis geológico de las rocas marcianas tiene el potencial de permitir entender mucho mejor las circunstancias metereológicas de nuestro planeta vecino.   

4. Este es apenas el inicio de la aventura marciana

La aventura de Perseverance apenas comienza, y con ella también una larga cadena de misiones enfocadas completamente a la exploración y el entendimiento de Marte. Verificar los indicios de vida microbiana en Marte acarrea también la tarea gigantesca de probarlo por medios científicos. 

A diferencia de Curiosity, el taladro de Perseverance corta núcleos de roca intactos del tamaño de una barra de tiza y los almacena en contenedores especiales. Una vez el rover llega a un lugar apropiado, los tubos son dejados en la superficie. En el futuro, estos tubos serán la pieza central de una misión colaborativa entre la Nasa y la ESA (la Agencia Espacial Europea) para llegar a Marte y traer esas muestras a la Tierra

Una vez las muestras lleguen a nuestro planeta, serán analizadas con equipos altamente especializados y cuyo tamaño y complejidad los hace imposibles de llevar a Marte.   

5. Sus instrumentos abren el camino a misiones tripuladas a la Luna y Marte

Ya mencionamos que el sistema de navegación de Perseverance ha hecho posible en gran medida llegar a un lugar tan interesante como el Cráter Jezero. Gracias a esta autonomía que ha probado ser exitosa, la Nasa puede considerar misiones tripuladas con destino a la superficie marciana y esperar resultados satisfactorios.

De la misma forma, pese a que Perseverance tiene una velocidad de apenas 4,2 centímetros por segundo, lo cierto es que es el rover que más rápido puede moverse por la superficie marciana. Esta tecnología de navegación en terrenos extremos también será usada en misiones con róveres en otros planetas y satélites naturales de nuestro sistema solar. 

Pero una de sus tecnologías más interesantes se llama Moxie (Mars Oxygen In-Situ Resource Utilization Experiment o Experimento de utilización de recursos in situ de oxígeno en Marte). En esencia, este pequeño aparato ubicado al costado de Perseverance produce oxígeno utilizando el dióxido de carbono de la atmósfera marciana. 

Este oxígeno no solamente puede ser utilizado para que astronautas puedan establecer bases marcianas, sino además para facilitar la combustión de sus cohetes al momento de hacer ignición en Marte para regresar a la Tierra

Todos hacemos parte de la aventura de Perseverance

La trayectoria de Perseverance desde la Tierra hasta la superficie marciana ha dado y seguramente dará mucho para hablar. La cápsula que llevó Perseverance hasta la superficie de Marte y el rover mismo tienen un total de 23 cámaras para capturar video e imágenes que nunca antes hemos visto. 

De hecho, Mars 2020 capturó en video por primera vez en la historia de la humanidad cómo es que vive un descenso en otro planeta y una foto panorámica del horizonte marciano. Como añadido especial, Diana Trujillo es una ingeniera colombiana que lidera el proyecto del brazo robótico del rover Perseverance. Una misión de este calibre sirve para resaltar el éxito que nace del ingenio y la colaboración.

Imagen principal: Nasa/JPL-Caltech