A menudo, cuando hablamos de la conectividad del futuro solemos hablar sobre tecnologías como 5G o fibra óptica. Uno de los miembros más importantes de este grupo, sin embargo, está en Wi-Fi 7. Este nuevo estándar para redes inalámbricas no ha sido publicado en su versión final, pero desde ya líderes de la industria de los semiconductores como Qualcomm o Intel han empezado a desarrollar chips compatibles con el estándar.

En Colombia y la región, pese a que existen productos y dispositivos compatibles con Wi-Fi 6, el estándar no ha gozado de una adopción masiva. De la misma forma, algunos países en la región –dentro de los que está Colombia– no han liberado el espectro de los 6 GHz para servicios no licenciados, lo que se traduce que Wi-Fi 6E esencialmente no tiene presencia legal en el país.

Incluso con el presente todavía en un limbo frente a otros países, lo cierto es que Wi-Fi 7 promete tener tanto impacto como las redes 5G, y debe necesariamente convertirse en un pilar para el avance de la conectividad en Colombia y la región.

Algunos asuntos generales

Wi-Fi 7, tal y como podría esperarse, significa un cambio importante para las redes inalámbricas en términos de velocidad, latencia y estabilidad. Según Hamilton Mattias, director de Productos de Conectividad de Qualcomm para América Latina, existe una nueva generación de Wi-Fi alrededor de cada 4 o 5 años, y se espera que para 2023 o 2024 el estándar de Wi-Fi 7 sea finalizado por la IEEE –el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, por su sigla en inglés–.

Mattias explica que cada generación de Wi-Fi ha tenido un enfoque diferente que responde en gran medida a las necesidades del mercado. Con 6 el enfoque fue la capacidad de conectar más dispositivos, consecuencia directa del aumento en mercado como parlantes inteligentes y dispositivos IoT. “El enfoque del desarrollo para Wi-Fi 6 fue la eficiencia, mientras que para Wi-Fi 7 es el throughput, el rendimiento. Vamos a ver avances fuertes de velocidad con Wi-Fi 7”, explicó.

hamilton mattias qualcomm
Imagen: Qualcomm

El aumento de los servicios por streaming, que no solamente se refiere a contenidos como series o películas sino también a videojuegos y otros servicios más demandantes, ha significado que el estándar 7 buscará cubrir la necesidad de tener más contenidos en alta resolución, más videojuegos con menos tiempo de respuesta. Y aunque pudiera parecer extraño, lo cierto es que Qualcomm y otros nombres, como MediaTek o Intel, trabajan en conjunto con la IEEE para poder facilitar la adopción del nuevo estándar.

Además del rendimiento, uno de los puntos más ventajosos de Wi-Fi 7 será la capacidad para hacer agregación de las bandas que ya existen. Cuando hablamos de Wi-Fi existen dos bandas principales: 2,4 y 5 GHz. Si bien el usuario se puede conectar a cualquier de estas dos, lo más engorroso es que no se puede tener una conexión activa a ambas.  Con el estándar 7 un mismo dispositivo puede utilizar ambas bandas en simultáneo y sin tener que saltar de una a otra. “Los equipos van a hacer una agregación de más de un canal en cada banda, o distintos canales en bandas distintas, y esta es la capacidad de multilink añadida al estándar de Wi-Fi 7”, explicó Mattias.

¿Cómo se está moviendo la región?

Las ventajas de WI-Fi 7 serán numerosas, pero su buena adopción depende también en parte de los entes reguladores de cada país. Además de las bandas de 2,4 y 5 GHz, la banda de los 6 GHz fue introducida en el estándar 6E. Pese a esto, y que países como Estados Unidos lo tienen licenciado desde el 2020, en Colombia la banda de los 6 GHz no está liberada para servicios no licenciados.

En la región, países como Chile, Brasil, Perú, Honduras y Costa Rica ya cuentan con este espectro, lo que pone a Colombia como un país rezagado en materias de espectro. Esto, además, es más importante cuando pensamos que en Colombia tampoco existe todavía un camino claro del espectro de 5G.

“Es muy importante que Colombia también apruebe la banda de los 6 GHz para servicios no licenciados y también toda la banda de 1.200 MHz para que el pueblo pueda tener los beneficios de más espectro para servicios como Wi-Fi”.

Si bien es una tarea sencilla poder comprar dispositivos importados compatibles con Wi-Fi 6E, lo cierto es que la falta de claridad regulatoria deja a fabricantes como Qualcomm de manos atadas al no poder ofrecer abiertamente sus productos más avanzados en el país. De la misma forma, los operadores también necesitan esta aprobación para poder ofrecer este tipo de enrutadores en sus planes de Internet.

Según Mattias, para 2022 el 56 % de todos los chips de Wi-Fi para dispositivos tendrán el estándar 6E, lo que significa un cambio mayor hacia el enfoque de producción. “Estamos en línea con el resto del mundo en términos de equipos disponibles, también en Latinoamérica, pero seguramente la presencia de la región está retrasada en el mundo debido al cambio de dispositivo que requiere 6E”, dijo.

Enseñar al usuario

Y justamente una de las piezas más importantes en el rompecabezas de la conectividad es la tarea pedagógica de enseñar al usuario común sobre las ventajas de las nuevas versiones de Wi-Fi. Si bien 5G está hoy por hoy en boca de todos, Wi-Fi 7 y 6E surgen como tecnologías que se complementan con 5G, y la conectividad verdadera está en buscar los mejores entornos para cada una.

Así como en Colombia, por ejemplo, han empezado a llegar teléfonos 5G con características importantes, también es importante que los usuarios empiecen a buscar compatibilidad con estándares como Wi-Fi 6 y en el futuro 7. Mattias explica que es importante recordar que, al comprar nuevo enrutador o teléfono, la generación de Wi-Fi importa no solamente en materia de velocidad, sino también de cobertura y estabilidad en hogares cada vez más conectados.

En materia de conectividad, todos los conceptos se hablan en materia de conectividad. La llegada de las nuevas generaciones de Wi-Fi al país, unido con el despliegue de fibra óptica y el futuro de 5G, se presenta como un eslabón importante para reducir la brecha de conectividad tan relevante en Colombia.


Imagen principal: Compare Fibre (Unsplash)