Del acceso al talento: reestructurar la agenda digital y tecnológica para Colombia

Por: Martha Patricia Castellanos Saavedra
Vicerrectora Académica Nacional, Fundación Universitaria del Área Andina (Areandina)


Colombia ya plantó la semilla digital. ahora el talento es la infraestructura que define el futuro del país

Recuerdo la primera vez que vi a una niña en una escuela rural del Pacífico colombiano abrir un computador por primera vez. Sus ojos no miraban la pantalla, miraban la posibilidad. Colombia invirtió años y recursos para que ese momento se repitiera millones de veces en municipios, resguardos y veredas de todo el país. Fue una decisión correcta, necesaria y valiente en un tiempo en que pocos apostaban por la tecnología como derecho. Y fue, sobre todo, el comienzo de algo más grande que aún está por escribirse.

Hoy, la Inteligencia Artificial está redefiniendo lo que significa saber, trabajar y producir. El Foro Económico Mundial estima que 59 de cada 100 trabajadores en el mundo necesitarán reconversión o actualización de habilidades antes de 2030 y que la brecha de habilidades, no la escasez de empleos, será la principal barrera para el desarrollo de las economías emergentes (WEF, 2025). Colombia no es la excepción a esa tendencia, es uno de sus escenarios más urgentes.

La decisión digital más estratégica que puede tomar el país en el período 2026-2030 no es sectorial ni fragmentada. No se trata de diseñar estrategias separadas para escuelas, resguardos, hospitales o empresas. Se trata de construir una Política Nacional de Talento Digital de alto nivel, que opere como sistema articulado desde la educación básica hasta la formación técnica, tecnológica y superior, en diálogo permanente con la industria y con las apuestas productivas de cada región. Una política que entienda que el talento es infraestructura y que, como toda infraestructura estratégica, requiere planeación de largo plazo, inversión anticipada y exigencia de resultados verificables.

Esa política tiene 3 pilares inseparables:

  1. Formación en STEAM, IA y ética para su uso: como eje transversal de todo el sistema educativo y de formación para el trabajo. No como asignatura adicional sino como manera de pensar y de resolver problemas complejos. Una política que forme en IA sin abordar su dimensión ética no está produciendo talento, está generando riesgo (Biagini, 2025). Y una política que forme en tecnología sin conectarla con los desafíos reales de cada territorio no está formando ciudadanos productivos, está formando usuarios pasivos de herramientas que otros diseñaron para otros contextos.
  2. Articulación real entre formación e industria: Colombia tiene apuestas productivas diversas por región: agroindustria, minería responsable, turismo, economía naranja y manufactura avanzada. Ninguna de ellas puede crecer a la velocidad que el mundo exige sin talento digital formado específicamente para sus desafíos. Esto requiere que las universidades, las instituciones de formación para el trabajo y el Sena codiseñen rutas con el sector productivo desde el inicio (Sun et al., 2025) y que la formación se evalúe por los proyectos que genera en el territorio, no por los diplomas que entrega. La ejecución de esta política exige además la contratación de agencias especializadas en IA, STEAM y programación con trayectoria y resultados tangibles verificables, no con simples certificaciones de horas dictadas, iniciando desde la educación básica.
  3. Infraestructura digital como servicio y plataforma regional compartida: Colombia debe migrar del modelo de compra de activos tecnológicos que envejecen y tienen un alto costo de mantenimiento, al de tecnología provista por operadores que renuevan, mantienen y reemplazan de forma continua, transfiriendo al sector privado el riesgo de obsolescencia y liberando al Estado para invertir en lo que ningún proveedor puede sustituir: la formación de las personas.

Así mismo, debe construir conectividad regional integral, no sectorial, que habilite en un mismo territorio la educación, la salud, el gobierno y la productividad, aprovechando economías de escala y eliminando la duplicación de redes y presupuestos desarticulados que ha caracterizado la inversión pública en las últimas décadas.

Colombia ya plantó la semilla, se enfocó en el acceso en las regiones. El siguiente capítulo no se escribe desde los ministerios hacia los territorios: se escribe desde las regiones hacia el futuro, con una política que entienda que el talento digital es la infraestructura más estratégica y más transformadora que este país puede construir antes de 2030. No la más costosa. La que más cambia vidas y genera desarrollo para el país.

Cita destacada

«…el talento digital es la infraestructura más estratégica y más transformadora que este país puede construir antes de 2030».

5 puntos clave

  1. La decisión digital más estratégica para Colombia 2026-2030 es una Política Nacional de Talento Digital de alto nivel, articulada desde la educación básica hasta la industria y el desarrollo productivo regional.
  2. Formar en IA sin abordar su dimensión ética no produce talento: produce riesgo. La ética del uso de la Inteligencia Artificial debe ser transversal a toda la política.
  3. Colombia debe migrar del modelo de compra de equipos al de tecnología como servicio con renovación continua a cargo del proveedor, liberando al Estado para invertir en formación humana.
  4. La conectividad regional debe ser integral y compartida entre sectores, una infraestructura de territorio que habilite educación, salud y productividad al mismo tiempo, sin duplicar redes ni presupuestos.
  5. El talento digital es la infraestructura más transformadora que Colombia puede construir antes de 2030: medirlo por proyectos productivos generados en las regiones y no por diplomas entregados.

Nota editorial de Voces TIC: Para ampliar esta discusión sobre aprendizaje, talento y productividad, vea «Colombia, nación que aprende y desaprende», de Jole Restrepo y «Ningún gran reto de Colombia se resolverá sin tecnología», de Ximena Duque.

Sandra Defelipe
Sandra Defelipehttps://sandradefelipe.wordpress.com/
Periodista, comunicadora estratégica e investigadora con enfoque territorial y de género. Cofundadora de culturaenvivo.co y editora en Impacto TIC, cuenta con más de una década de experiencia explorando la intersección entre tecnología, derechos digitales, educación y apropiación social del conocimiento.

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