Por: Ximena Duque
Presidente ejecutiva, Federación Colombiana de la Industria del Software y Tecnologías Informáticas Relacionadas (Fedesoft)
Talento & incentivos tributarios: las 2 apuestas de Fedesoft para consolidar la economía digital como política de Estado
Los países que liderarán la próxima década no serán necesariamente los que tengan más recursos naturales, sino aquellos capaces de transformar el conocimiento en productividad, innovación y bienestar. Colombia tiene todo para estar entre ellos. La pregunta es si tomará las decisiones necesarias para lograrlo.
No se trata de impulsar un sector económico más. Se trata de entender que la tecnología es hoy el principal habilitador para resolver los desafíos estructurales del país. Los grandes retos de Colombia no tienen una solución exclusivamente tecnológica, pero hoy ninguno puede resolverse sin tecnología.
La salud, la educación, la seguridad, la productividad, la justicia, la sostenibilidad o la competitividad ya no dependen únicamente de mejores políticas públicas. Dependen también de la capacidad del país para incorporar tecnología en la forma como diseña sus soluciones, toma decisiones y presta servicios a los ciudadanos.
Estamos hablando de prestar mejores servicios de salud mediante diagnósticos más oportunos; fortalecer la seguridad con herramientas que permitan anticipar y combatir el crimen; aumentar la productividad del campo; prevenir emergencias mediante el análisis de datos; ampliar la inclusión financiera; simplificar miles de trámites para los ciudadanos y construir un Estado más transparente y eficiente.
Allí donde Colombia enfrenta un gran desafío, la tecnología puede convertirse en parte esencial de la solución.
Si queremos que esa visión se traduzca en resultados, Colombia debe dejar de ver al software como una industria más. Debe reconocerlo como un sector estratégico para el desarrollo nacional, porque es el que hace posible la transformación de los demás sectores de la economía.
La industria digital colombiana ya aporta el 3,6 % del PIB, genera más de 406.000 empleos y supera los 2.400 millones de dólares en exportaciones. Pero su mayor valor no está únicamente en esas cifras, sino en su capacidad para hacer más competitivas a las empresas, más eficientes las instituciones públicas y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Con esa visión, desde Fedesoft presentamos Colombia Potencia Digital, una agenda de 14 propuestas para convertir la economía digital en una política de Estado. La hoja de ruta aborda 2 grandes desafíos: desarrollar el talento que demandará la economía del futuro e impulsar la innovación como motor de productividad y competitividad.
Si tuviera que señalar una prioridad, empezaría por el talento. Colombia enfrenta una paradoja que resume buena parte del desafío: miles de empresas no encuentran el talento que necesitan, mientras miles de personas no logran acceder a los empleos que el sector está generando. El problema ya no es únicamente la cantidad de profesionales disponibles, sino la pertinencia de las competencias que demanda una industria que cambia a gran velocidad. La Inteligencia Artificial, la automatización y la globalización de los servicios digitales están redefiniendo los perfiles más requeridos, por lo que necesitamos un sistema educativo mucho más conectado con las necesidades del sector productivo. Hoy Colombia enfrenta una brecha de más de 85.000 profesionales tecnológicos, que podría acercarse a los 90.000 hacia 2030 si no actuamos a tiempo.
Cerrar esa brecha exige mucho más que formar programadores. Requiere incorporar el pensamiento computacional desde la educación básica, actualizar los currículos de educación superior y acelerar programas de ‘reskilling’ y ‘upskilling’. También exige generar incentivos para la contratación de talento tecnológico, atraer perfiles especializados del exterior y ampliar las oportunidades para mujeres y regiones que hoy siguen subrepresentadas en la economía digital. Esa es la verdadera infraestructura sobre la que se construirá la competitividad del país.
Pero el talento, por sí solo, tampoco es suficiente. Debe estar acompañado por un entorno que incentive la innovación, facilite la inversión privada en ciencia y tecnología, fortalezca la articulación entre empresas, universidades y centros de investigación y permita que el conocimiento llegue al mercado y genere valor para la sociedad. Ese es el segundo gran eje de nuestra propuesta.
Ese segundo eje también plantea revisar las condiciones que hoy limitan la competitividad de la industria tecnológica. Colombia necesita un entorno que premie la innovación y no que la desincentive. Hoy el país enfrenta una de las cargas tributarias más altas de la región para las empresas de tecnología, mientras otros ecosistemas compiten con incentivos para atraer inversión, desarrollar software y generar propiedad intelectual. Si queremos que más empresas innoven, exporten y desarrollen soluciones desde Colombia, debemos ofrecer reglas que hagan competitiva esa apuesta.
Por eso, desde Fedesoft proponemos medidas como una deducción tributaria del 150 % para las inversiones en ciencia, tecnología e innovación, especialmente en desarrollo de software, Inteligencia Artificial y analítica de datos; ajustes que fortalezcan la competitividad internacional del software colombiano; mayores instrumentos de financiación para emprendimientos tecnológicos y una infraestructura nacional de innovación que conecte empresas, universidades y centros de investigación. No se trata de crear beneficios para un sector específico, sino de generar los incentivos que permitan aumentar la productividad de toda la economía.
La tecnología no puede seguir ocupando un lugar secundario en la conversación pública. No porque el sector digital necesite mayor protagonismo, sino porque Colombia necesita más productividad para crecer, generar empleo de calidad y competir en un mundo cada vez más basado en el conocimiento.
La pregunta, entonces, ya no es cuánta tecnología necesita Colombia. La pregunta es si estamos dispuestos a convertirla en una política de Estado que permita resolver mejor los problemas del país.
Esa es la conversación que debemos dar.
Cita destacada
«La tecnología no puede seguir ocupando un lugar secundario en la conversación pública».
5 puntos clave
- Ningún gran reto de Colombia –salud, seguridad, productividad, justicia– puede resolverse hoy sin tecnología.
- La industria digital aporta el 3,6 % del PIB, más de 406.000 empleos y 2.400 millones de dólares en exportaciones.
- Colombia enfrenta una brecha de más de 85.000 profesionales tecnológicos, que podría acercarse a los 90.000 hacia 2030.
- Fedesoft propone Colombia Potencia Digital, una agenda de 14 propuestas para cerrar la brecha de talento y fortalecer la innovación.
- Se propone una deducción tributaria del 150 % para inversiones en ciencia, tecnología e innovación.
Nota editorial de Voces TIC: Para ampliar esta discusión sobre talento digital y adopción de IA, vea «Del acceso al talento: reestructurar la agenda digital y tecnológica para Colombia», de Martha Patricia Castellanos Saavedra y «Cerrar la brecha de preparación: la decisión digital que Colombia debe tomar entre 2026 y 2030», de Mario Castaño.


