Si en Colombia hubiera tantos centros de ciencia como iglesias –como dicen algunos que debería haber–, en el país tendríamos muchos de ellos. Pero viendo la realidad, probablemente solo se destacan dos o tres: el Parque Explora en Medellín, el Planetario de Bogotá y Maloka.

Pero hacer divulgación de la ciencia es una necesidad evidente, llevarla a los niños, hacer que desde temprana edad la vean como es, divertida y especialmente como una opción de vida alcanzable… ¡que ninguno deje de soñar con ser astronauta!

Visibilizar la necesidad en el fomento de la divulgación de la ciencia es una tarea diaria, que cobija a diferentes actores. Algunos de ellos son más dados a la acción y buscan resolver problemas materializando ideas, los emprendedores. Uno de ellos apareció con el Planetario Móvil de Colombia.

Detrás de esta iniciativa está Óscar Sierra, ingeniero de sistemas que fue asesor del Ministerio de Educación durante tres años. Recuerda que de niño siempre le llamaron la atención los astronautas y la idea de poder salir del planeta; ya de adulto y durante su trabajo en el ministerio pudo aprender del sector educativo, recorrer el país de Leticia a la Guajira, al tiempo que se dio cuenta de que hacen falta iniciativas para promover espacios de divulgación de ciencia «abiertos y económicos«, que puedan llegar realmente a la gente. Conoció experiencias de ‘maletas viajeras’ de los museos, pero le parecía algo mínimo; luego comenzó a revisar modelos de otros países y cuando llegó al tema planetario, de inmediato hizo clic. Una cosa fue juntándose con otra.

Por más de un año se dedicó a investigar, planear y documentarse para traer su modelo.

El Planetario Móvil de Colombia

Se trata de una empresa que se dedica a prestar servicios educativos y de apoyo a colegios, que cubre tres frentes: Divulgación y comunicación de las ciencias, educación y gestión social. Y lo hace de varias maneras, con una oferta de recursos en ciencias básicas (matemáticas, física, química, biología) y en competencias Steam (las iniciales en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas).

La empresa hace visitas con su domo portátil e inflable, de 8 metros de diámetro, en el que se hacen proyecciones de documentales especiales sobre astronomía (contenidos producidos por la Agencia Espacial Europea –ESA– y el Observatorio Europeo del Sur –ESO–) y otros temas. Pero además hace charlas guiadas con un software especializado en astronomía (Stellarium), con el que muestran el sistema solar, galaxias y constelaciones; y también realiza una exhibición de una serie de afiches que usan realidad aumentada para que los niños interactúen y aprendan.

El planetario organiza talleres de diferentes temáticas, como los de cohetes, magnetismo, pintura electrónica o química, solo por mencionar algunos; y adicionalmente trabaja con entidades públicas y privadas para llegar a diferentes comunidades y generar impacto a través de todos estos recursos.

Los contenidos y actividades se adecúan dependiendo de las edades de los niños, puesto que se trabaja con grupos desde  primera infancia hasta adolescentes. Además, se tiene en cuenta el tipo de institución y las necesidades de cada grupo. Como valor agregado, prestan sus servicios en español e inglés. El equipo ya ha estado rodando por Ubaté, Viotá, Changuaní, Soacha y Cota (además de Bogotá), y hay interés de llevarlo a Medellín y a Yaguará (Huila).

Pero, claramente, todo eso no lo hace Óscar Sierra solo. El equipo base de trabajo incluye a dos exintegrantes de Maloka y del Planetario de Bogotá, que han sido guías por más de 5 años; su esposa –la de Óscar– que es psicóloga, una geóloga de la Universidad Nacional y una geocientífica de la Universidad de los Andes. Adicionalmente, el planetario es parte de la alianza de museos de la Nasa (de Colombia solo aparecen 8 instituciones en el listado), por lo que puede usar sus miles de contenidos, actividades y proyectos con plena autorización; y ya tiene un convenio con la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia.

El límite es el cielo

Oficialmente, el Planetario Móvil de Colombia comenzó su operación en 2019. Se calcula que en 4 meses logró impactar directamente a más de 17.000 personas. Ha sido llevado a colegios como el Emmanuel d´Alzon, Divino Salvador, Parroquial San Luis Gonzaga, Nuevo Gimnasio La Cúspide, Liceo Cristiano Vida Nueva y algunos jardines infantiles. También estuvo en el Décimo Salón del Ocio y la Fantasía (Sofa), así como en el Festival del Emprendimiento de Bogotá de la Cámara de Comercio de Bogotá (GoFest), como una de las empresas seleccionadas.

Para 2020 ya se están estructurando más planes, y se sumará un camión tipo furgón para seguir rodando –aún más lejos– con el laboratorio móvil. En asocio con los colegios está viendo cómo empezar la creación de clubes de astronomía y semilleros, para eventualmente integrar las observaciones astronómicas.

Y aunque en este momento se trabaja con niños, niñas y adolescentes, se quieren implementar talleres para adultos mayores (abuelos), una población creciente y que no tiene muchas opciones de este tipo.

Fotos: Cortesía de Planetario Móvil de Colombia.