La gente habla de muchas cosas diferentes como si fueran una sola. Pero sería más productivo hablar de Industria 4.0, Ciudades Inteligentes, automóviles conectados y hogares conectados que revolver todo en el término Internet de las Cosas.

Opinión

Por Amikam Yalovetzky, Gerente de Ventas Senior Latam de MediaTek

Amikam Yalovetzky
Amikam Yalovetzky

El amplio uso del término IoT (Internet de las cosas) tiende a confundir a las personas y mezcla tecnologías y conceptos muy diferentes en un mismo plato. Así, mezclamos términos como Industria 4.0, agricultura inteligente, Ciudades Inteligentes y automóviles conectados en una misma palabra: IoT.

Hoy en día, el Internet de las Cosas está presente en todas partes: periódicos, sitios web, videos en canales de YouTube, eventos, todos hablan sobre la popularización de IoT. Pero, después de todo, ¿qué es? En la práctica, estamos hablando de la capacidad de agregar conectividad a cualquier cosa, y en algunos casos aún no es claro qué beneficio podría traer a los usuarios si agregamos esta conexión.

Y es exactamente en esta inmensa posibilidad que el término IoT comienza a perderse, porque carece de especificidad, incluidos los números. Por ejemplo, los expertos señalan que para 2025, 25.000 millones de equipos deberían estar conectados a algún tipo de sistema inteligente en todo el mundo. Más que eso: se espera que estas ‘cosas’ generan datos equivalentes a 50 billones de gigabytes y generen alrededor de 19.000 millones de dólares en la próxima década.

Los números son impresionantes y atraen la atención de las empresas que desean buscar su lugar en este mercado. Y aquí es donde llegamos a un punto importante: en este mar de posibilidades y oportunidades, necesitamos saber exactamente de qué oportunidades estamos hablando y qué productos finales queremos conectar. Solo así podremos hacer que este concepto sea más tangible, y el Internet de las Cosas, algo realmente necesario.

Diferentes sectores, diversas oportunidades

Rich IoT

IoT es tan diverso como las industrias a las cuales quiere servir, es por ello que sería más productivo hablar sobre temas como la Industria 4.0, agricultura inteligente, Ciudades Inteligentes, automóviles conectados, tecnología de dispositivos portátiles, productos de salud y bienestar, hogares conectados, pequeños electrodomésticos conectados, etc.; para cada uno de ellos hay  soluciones y oportunidades diferentes.

Esto se debe a que para cada uno de estos sectores hemos identificado oportunidades diferentes, usos variados de las tecnologías y arquitecturas. Sin mencionar un tema transversal a IoT como lo es la seguridad y la privacidad de la información, en el cual no nos enfocaremos en este artículo, al requerir de un apartado diferente.

Para abordar solo el aspecto técnico, tenemos el ejemplo de las tecnologías LPWAN (cobertura de área amplia de baja potencia), que desempeñarán un papel muy importante para las Ciudades Inteligentes. Serán compatibles con aplicaciones como mediciones remotas de energía, gas y agua, además de la iluminación inteligente. También pueden generar ahorros para los proveedores de servicios y ayuntamientos, además de ofrecer capacidad de monitoreo de energía a un nivel que no es posible realizar hoy en día.

Las nuevas tecnologías Wi-Fi (en su versión 6) están a su vez más presentes en aplicaciones de interior donde, junto con arquitecturas seguras, tendrán poder de transformación en la Industria 4.0.

Internet de las Cosas: tecnologías para todos los sectores

En el área residencial también tenemos un mercado separado, enfocado en aplicaciones domésticas conectadas, electrodomésticos inteligentes y seguridad residencial. Este sector se beneficiará de la combinación de Wi-Fi, tecnologías de inteligencia celular y artificial, que permitirán la creación de sistemas mucho más inteligentes y efectivos que los dispositivos que se usan actualmente. También hay uso de vehículos, donde la tecnología 5G, aún en discusión en Colombia, desempeñará un papel principal en la comunicación entre automóviles, prometiendo aumentar la seguridad y mejorar los tiempos de viaje en las grandes ciudades.

Analizando de esta manera, nos damos cuenta de que, cuando se habla de IoT, no se puede poner todo en una sola canasta. Por el contrario, vemos que diferentes tecnologías y arquitecturas tendrán diferentes roles en la tarea de llevar conectividad a los diferentes objetos que nos rodean.

Cada cosa se conectará de acuerdo con los requerimientos de las aplicaciones finales esperadas y se utilizarán diferentes conjuntos de tecnologías y soluciones para obtener el mejor resultado. Es hora de salir de la jerga de la tecnología y comenzar a buscar más especificidad cuando se habla de Internet de las Cosas. Después de todo, no es todo lo mismo.

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