Es un dato poco conocido, pero el primer rascacielos del mundo tenía diez pisos. Hoy, por supuesto, nadie lo consideraría un rascacielos en propiedad, pero en 1885, cuando fue terminado, representaba una revolución, una demostración de que era posible construir cosas que se creían imposibles.

Bueno, casi 140 años después, en el norte de su territorio, Arabia Saudí planea volver a redefinir lo que es posible, aunque esta vez va a tomar más que 10 pisos. Se trata de Neom City, y en ella se vislumbra erigir una una ciudad horizontal de 120 km de largo. Sin embargo, para efectos de la definición, se trata también de dos rascacielos construidos de manera paralela, en los que algún día coexistirán cinco millones de personas, en apenas 34 kilómetros cuadrados.
El ambicioso plan para construir Mirror Line, que en este punto sobra decir sería la estructura más grande del mundo, contempla dos edificios de vidrio reflectante de casi 500 metros (dos veces y media la altura de la torre Colpatria) que correrían en paralelo a lo largo de desiertos y colinas y llegarían a la costa.

La visión del proyecto fue presentada por Mohammed bin Salman bin Abdulaziz, príncipe heredero de Arabia Saudí, quien aludió al proyecto como ‘The Line’.
El diseño, dijo, no se propone menos que redefinir el desarrollo urbano y demostrar que es posible que millones de personas -en principio se habla de 5, pero los diseños podrían en teoría albergar a 9 millones de habitantes- vivan en ciudades modernas, limpias, seguras y con cero emisiones de carbono.
En efecto, Mirror Line se construirá sin carreteras, y por lo tanto sin automóviles, el sistema de transporte masivo, que se dice podrá ir de punta a punta del complejo en 20 minutos, funcionará con energía renovable y con energía renovable se encenderán también hogares, oficinas, hospitales y hasta un estadio para 60.000 personas.
Los dos edificios paralelos estarán conectados a través de un sinfín de pasarelas. Como se diseñó desde cero, las personas que vivan allí vivirán cerca de sus lugares de trabajo, con lo que nadie debería tener que padecer un desplazamiento de más de cinco minutos.
Por supuesto, todas estas maravillas no serán baratas. Construir la mega estructura va a costar, según sus promotores, un billón de dólares y completarla tomará, al menos, hasta el año 2070.
Imagen: Gobierno de Arabia Saudí