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IA y transformación digital en empresas de Colombia, casos de Antioquia



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Líderes tecnológicos concluyen que la transformación digital en empresas de Colombia es, ante todo, una capacidad organizacional y no solo técnica. Expertos de firmas explican por qué la adopción de la IA en empresas requiere gobernanza de datos, talento humano y un cambio profundo en la mentalidad corporativa

Publicado el 5 de may de 2026

Redacción Impacto TIC

Editores y Analistas Senior de Ecosistema TIC




Durante el Live TIC organizado por Impacto TIC, ‘Así se transforma Colombia: las experiencias de innovación de Antioquia para el mundo’, líderes tecnológicos de diversas corporaciones concluyeron que la adaptación cultural y la gobernanza superan a las herramientas técnicas en los procesos de innovación.

Esta conversación, moderada por Mauricio Jaramillo, directo de Impacto TIC, expuso cómo la adopción de la Inteligencia Artificial (IA) y la modernización corporativa exigen prudencia y un enfoque centrado en la base laboral y social.

El Live TIC con empresas consolidadas de Antioquia, dejó sobre la mesa que la Transformación Digital ya no se entiende como un asunto exclusivo de tecnología, sino como una capacidad organizacional que exige cultura, talento, gobernanza de datos y propósito. En un panel de líderes de Organización Corona, Grupo Auteco, Protección S.A., Haceb, ISA, Wenia y Escala 24 x 7. El foco estuvo en cómo la Inteligencia Artificial, la analítica y la nube pueden generar valor real solo si responden a objetivos de negocio bien definidos.

¿Por qué la cultura pesa más que la herramienta?

En el primer bloque, centrado en la transformación desde adentro de las empresas, varios voceros coincidieron en que la innovación solo despega cuando se integra a la mentalidad de toda la organización. “Nosotros entendimos la transformación como una capacidad organizacional”, explicó Alejandro Morales, jefe de Transformación Digital y TI de Haceb, al describir cómo su empresa dejó de ver la tecnología como un proyecto aislado y la convirtió en una palanca para cambiar procesos, relaciones con clientes y decisiones internas. “El reto más clave es ese growth mindset o pensamiento de expansión.

Jorge Iván Cadavid Naranjo, director de Transformación y Eficiencia Corporativa de Grupo Auteco, fue más allá y sostuvo que la palabra “digital” perdió protagonismo dentro de su área porque el reto real no era instalar software, sino cambiar la forma en que la organización piensa y opera. “Nosotros en Auteco le quitamos el apellido”, dijo, al explicar que la transformación ya forma parte de la cultura y se evalúa desde el comité ejecutivo y la junta.

David Jiménez, director de Estrategia e Innovación Digital de Organización Corona, resumió esa lógica en una frase que marcó el panel: “La tecnología nunca debe ser un fin, la tecnología debe ser un medio”. Desde su perspectiva, los proyectos solo tienen sentido si fortalecen capacidades alineadas con la estrategia y mejoran indicadores del negocio, como el EBIT digital.

¿Cómo se adopta IA sin perder control?

El debate sobre Inteligencia Artificial ocupó buena parte de la conversación. Para Jiménez, el principal desafío es gestionar la velocidad de cambio tecnológico sin descuidar personas, procesos y expectativas de accionistas y equipos internos. “No es montar la IA o tomar una decisión por una IA porque es que esta es la de hoy o esta es la de mañana”, advirtió, al insistir en una evaluación responsable de riesgos y objetivos.

Juan Simón González Mesa, sales manager Colombia de Escala 24 x 7, puso el acento en la gobernanza de datos. “La primera auditoría en la Inteligencia Artificial, lo primero que le va a arrojar es cómo están sus datos”, dijo, para subrayar que una IA sin información ordenada, actualizada y bien gobernada produce resultados débiles y difícilmente ofrece retorno de inversión.

Sandra Núñez, gerente de TI de Protección S.A., enmarcó ese debate en la responsabilidad del sector financiero. La ejecutiva explicó que la compañía administra una base masiva de clientes y activos, por lo que cualquier avance tecnológico debe ir acompañado de seguridad y confianza. También destacó que el foco de la transformación está en el usuario: “Cuando nosotros logramos entender que el cliente es el que está en la mitad, lo que queremos hacer con transformación, con tecnología, es pensando en ellos”, señaló.

¿Qué cambia en el negocio?

En Haceb, Morales describió cómo la incorporación de automatización y robotización en planta exige un trabajo fino de gestión del cambio. Contó que incluso detalles aparentemente simples, como nombrar o no a un robot, pueden modificar la forma en que el personal percibe la innovación y su posible efecto sobre el empleo. El aprendizaje, dijo, fue involucrar a equipos operativos en la formación y en la creación de automatizaciones para que el cambio no se viva como amenaza.

Cadavid, desde Grupo Auteco, explicó que la transformación también ha servido para mejorar la calidad de vida dentro de la organización. Puso como ejemplo el área contable, donde un equipo realizó más de 70 cambios en sus procesos en un año, una señal de que incluso funciones tradicionales pueden ganar eficiencia cuando la gente pierde el miedo a transformarse.

¿Qué cruces trae el segundo bloque?

El segundo panel, Transformación que cruza fronteras, amplió el foco hacia infraestructura crítica, activos digitales y escalamiento regional. Ernesto Pardo, CIO de ISA, afirmó que la principal fortaleza de la empresa es la prudencia en la adopción tecnológica: “La tecnología se apropia sin prisa pero sin pausa”, dijo, al explicar que en infraestructura crítica no basta con innovar; hay que hacerlo con confiabilidad, resiliencia y valor medible.

María Luisa Muñoz Cárdenas, Chief Business Officer de Wenia, defendió los activos digitales como una vía de inclusión financiera. “El mundo de los activos digitales es la verdadera inclusión financiera”, afirmó, al explicar que este tipo de soluciones permite exposición a divisas y movimientos de valor sin los requisitos tradicionales de la banca convencional.

Ambos bloques dejaron una misma enseñanza: la tecnología avanza más rápido que las organizaciones, pero las compañías que mejor están respondiendo son las que convierten el cambio en cultura, el dato en criterio y la innovación en valor público y económico.

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