Recomendados TIC: el caso de Elizabeth Holmes

Publicado el 24 Feb 2022

FORTUNE GLOBAL FORUM Monday, November 2nd, 2015 2015 FORTUNE GLOBAL FORUM San Fransisco, CA, USAElizabeth Holmes, Theranos founder and CEOPanelists: Elizabeth Holmes Fortune Editor Alan MurrayPhotograph by Stuart Isett/Fortune Global Forum

De vez en cuando, cuando todas las circunstancias están alineadas, nacen personas y empresas que disrumpen por completo el ambiente de tecnología. Steve Jobs, fundador de Apple, es tal vez el ejemplo más común, pero podemos también pensar en Larry Page y Sergey Brin, fundadores de Google, o en el mismo Bill Gates, fundador de Microsoft, entre muchos otros.

Este tipo de personas se destacan no solamente por su producto, sino además por ser capaces de apostar en contra de toda una industria para cambiar por completo la forma en la que sociedad entiende sus productos. Google no fue el primer buscador, pero sí el que mejor funcionaba y que integró toda la tecnología disponible para crear un producto que cambió Internet para siempre.

Es difícil pensar en estas empresas sin pensar también en los hombres y las mujeres que las han convertido en realidad. Sus capacidades para liderar, su carisma y su visión inquebrantable son todas características de un líder innato. ¿Qué pasa, sin embargo, cuando esta visión tiene efectos negativos?

Como un cuento de hadas

La historia de Elizabeth Holmes comienza como la de muchos otros líderes de Silicon Valley. Nacida en Washington D.C., en Estados Unidos, hizo su bachillerato en Houston (Texas) y luego entró a estudiar ingeniería química en la Universidad de Stanford (California). En 2004, Holmes abandonó Stanford para enfocarse en Theranos, su compañía médica en Estados Unidos.

La propuessta de Theranos era sencilla. Las pruebas de sangre actuales son por lo general “ineficientes y costosas”, según sostenía Holmes, y por eso su fundamento principal era el de simplificarlas y democratizarlas. La compañía reemplazó la aguja y el tubo de ensayo por algo que en ella llaman el ‘Nanotainer’.

La sangre no es extraída del brazo, sino que apenas con un pinchazo en el dedo se puede llenar un contenedor más pequeño que una moneda. De ahí, Theranos aseguró que podían realizar hasta 200 pruebas de sangre y con precios muy por debajo de lo que solía tener la industria médica. Como muchos en la industria de la innovación, Holmes no inventó las pruebas de sangre, pero su método prometía ser mejor, más barato y rápido; todos adjetivos necesarios para cualquier empresa emergente.

La empresa creció rápidamente, y para 2010 Theranos tenía 92 millones de dólares asegurados desde fondos de inversionistas. En su punto más alto, Theranos llegó a estar avaluada en 9.000 millones de dólares. El panorama cambió en 2013, cuando la compañía empezó a tomar una faceta más pública, y en 2014 Holmes fue la portada de revistas como Forbes, Fortune o Inc., todas alabando a su creadora y a Theranos como una revolución en la industria médica.

Hoy, más de una década después, Holmes fue encontrada culpable de fraude a inversionistas y medios, y sentenciada a hasta 20 años en prisión.

Imagen principal: HBO/Warner Media

La caída de Elizabeth Holmes y Theranos

Esta historia de emprendimiento no acaba con Theranos revolucionando la industria, sino con Holmes dando testimonio a un juez en California por 11 cargos en su contra. Gracias a relatos y filtraciones de documentos internos por parte de trabajadores se descubrió que Theranos era más carisma que ciencia.

En su carrera por democratizar las pruebas de sangre, Holmes mintió a inversionistas sobre lo que hacía su compañía para asegurar el flujo de dinero. En muchos casos, frente a evidencia científica sólida, los inversionistas creyeron más en la visión de Holmes que en lo que era científicamente viable. En muchos casos, los dispositivos que Holmes planeaba crear no tenían el espacio físico suficiente ni la precisición para realizar muchos de los más de 200 ensayos que proemtías.

Muchas sospechas también nacieron del secretismo que manejaban tanto Holmes como Theranos. Pese a ser una aplicación médica, sus hallazgos nunca fueron publicados en revistas científicas. De hecho, la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos nunca aprobó las pruebas de sangre que realizaba Theranos.

Después de un proceso de más de 2 años, Holmes fue encontrada culpable en 4 de los 11 cargos en su contra el 3 de enero de 2022. Hace 10 años la niña mimada de Silicon Valley y portada en algunas de las revistas más prestigiosas, la empresaria ahora se enfrenta a una pena máxima de 20 años en prisión.

HBO hizo tal vez uno de los recuentos más completos del relato de Elizabeth Holmes, que sirve además para pensar en la otra faceta de un mundo que demanda cada vez más carisma y disrupción por parte de emprendimientos y líderes. El documental se llama ‘The Inventor: Out for blood in Silicon Valley’ y es uno de nuestros recomendados TIC, especialmente para emprendedores y quienes estén en el ecosistema de la innovación científica.

El relato es especialmente relevante en un país naciente en el terreno de la tecnología como Colombia para mostrar que, incluso en el terreno de la innovación, si una cosa suena demasiado buena para ser verdad, por lo general es porque no es verdad.

‘The Inventor: Out for blood in Silicon Valley’ está disponible en HBO Max.


Imagen principal: FORTUNE Global Forum 2015 (Flickr)

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Sebastián Romero Torres

Filósofo de formación y geek empedernido. Amante de los videojuegos, la tecnología, la música y el espacio.

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