Millicom (Tigo) confirmó el cierre de la Oferta Pública de Adquisición (OPA) mediante la cual adquiere el 67,5 % de Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP (Coltel), participación que estaba en manos de Telefónica Movistar. Con esta operación, la compañía asume el control mayoritario del operador y entra en la fase final del proceso, cuyo cierre formal está previsto para este viernes 6 de febrero.
La transacción se concretó sin modificaciones frente a los acuerdos previamente establecidos: Millicom desembolsó 214,4 millones de dólares y ahora está a la espera de la segunda fase del proceso de privatización, lanzado por la nación para adquirir las acciones restantes, prevista para abril.
Marcelo Benítez, CEO de Millicom, afirmó: “Esta adquisición marca un paso decisivo en el fortalecimiento de nuestro compromiso a largo plazo con Colombia. Nos brinda mayor escala, resiliencia y capacidad de inversión en un momento en el que el sector necesita enfoque y convicción. Con esta plataforma, podemos avanzar con mayor rapidez en el despliegue de fibra y 5G, ampliando la cobertura y mejorando la calidad del servicio para millones de colombianos”.
Benítez destacó que Colombia es un mercado clave para Millicom donde “seguiremos trabajando estrechamente con los reguladores y todas las partes interesadas para garantizar que nuestras inversiones fomenten la competencia, aceleren la inclusión digital y apoyen el crecimiento sostenible”.
La expansión de Millicom
Si bien el cierre de la adquisición en febrero abre un nuevo capítulo de la operación de Tigo en Colombia, lo cierto es que hace parte de una estrategia regional de expansión. Millicom, el grupo propietario de la marca Tigo, ha priorizado América Latina —especialmente Centroamérica y el norte de Sudamérica— como su principal eje de crecimiento, en un contexto marcado por la presión financiera del sector, la necesidad de grandes inversiones en redes y una competencia cada vez más concentrada.
Uno de los pilares de esta estrategia ha sido la adquisición de activos de Telefónica en la región, como parte del repliegue del grupo español de varios mercados latinoamericanos. Millicom ha aprovechado esta coyuntura para reforzar su presencia en países donde ya tenía operaciones, siendo Colombia el caso más emblemático.
Este tipo de movimientos le ha permitido ampliar su base de clientes, optimizar redes y reducir duplicidades, en lugar de asumir el riesgo de entrar a mercados completamente nuevos. Paralelamente, la compañía ha concentrado su expansión en servicios de mayor valor agregado, como internet fijo de alta velocidad, televisión paga y soluciones digitales para empresas, apostando por paquetes convergentes.








