La democratización de la tecnología en América Latina no es una simple carrera por renovar dispositivos; constituye una agenda de transformación social, cultural y económica. En el marco del Dell Technologies World 2026, Impacto TIC dialogó en exclusiva con las voces líderes que dirigen el desarrollo digital global para comprender cómo las tendencias emergentes tocan la realidad de los negocios en la región.
Sid Jatia, vicepresidente sénior (SVP) de Marketing Global para Consumo en Dell Technologies, comparte su perspectiva estratégica sobre el futuro del ecosistema de computadores con Inteligencia Artificial (AI PC), la necesidad corporativa de migrar los datos de la nube hacia el hardware local y la urgencia de diseñar experiencias adaptadas a la cultura de cada territorio.

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¿Por qué los computadores con IA desplazarán las cargas de trabajo de la nube al hardware local?
Los computadores portátiles (PC) con Inteligencia Artificial integrada —el llamado AI PC— es uno de los conceptos más promocionados en la industria tecnológica de los últimos dos años. Sin embargo Jatia compartió que es un proceso aún en desarrollo.“La promesa de las AI PCs ha sido un trabajo en progreso durante los últimos 12 meses. No ha quedado tan clara como todos quisiéramos.”
Según él, el punto de inflexión está llegando ahora, impulsado no por el hardware sino por el bolsillo del consumidor. La lógica es simple: hoy, la mayoría de las tareas de IA ocurren en la nube, en servidores de OpenAI, Anthropic o Microsoft. Pero eso tiene un costo que crecerá con el tiempo.
“A medida que la gente empiece a recibir las facturas de Claude y ChatGPT, y comience a correr cargas de trabajo más complejas, se va a volver inaccesible económicamente. Por eso creemos que la tendencia es que más personas procesarán la IA en el edge, en el computador”, explica.
Para emprendedores o empresarios de las Pyme, que hoy usan ChatGPT para redactar propuestas o resumir correos, el mensaje es: el procesamiento local de IA será el camino hacia la sostenibilidad económica digital. Y para eso, sí importa el hardware que tienes.
A medida que emprendedores, así como las pequeñas y medianas empresas (pymes) expanden el uso de los Modelos de Lenguaje a Gran Escala (LLM, por sus siglas en inglés) para automatizar procesos y ejecutar flujos de datos complejos, la dependencia absoluta de los servidores remotos generará una barrera financiera insostenible.
“Creemos que la tendencia es que más personas procesarán la IA en el borde (on the edge), directamente en la computadora. Ejecutar flujos de trabajo complejos en la nube se volverá financieramente inaccesible para los usuarios habituales“, advierte Sid Jatia.
Para resolver este desafío económico, los nuevos computadores incorporan arquitecturas de hardware específicas. Las Unidades de Procesamiento Neuronal (NPU) son microchips integrados en el procesador principal diseñados exclusivamente para acelerar las tareas de aprendizaje automático.
Esto permite que funciones diarias como resumir extensos volúmenes de correos, transcribir reuniones o automatizar bases de datos locales se ejecuten con una alta eficiencia de consumo energético y sin generar cobros adicionales por el uso de servidores externos.
¿Cómo se distribuyen las responsabilidades de privacidad y control entre el fabricante y el sistema operativo?
La resistencia o el escepticismo de algunos usuarios corporativos frente a la adopción de herramientas de Inteligencia Artificial está directamente vinculada con la falta de transparencia en la gestión de sus datos confidenciales. En el campo de computadores personales, existe una clara división del trabajo y de la rendición de cuentas entre los Fabricantes de Equipos Originales (OEM, como Dell) y los desarrolladores de plataformas de software (como Microsoft).
Los atributos de confianza y seguridad son pilares históricos que las marcas de hardware no pueden comprometer. No obstante, los flujos operativos que garantizan la confidencialidad técnica de la información dependen directamente del ecosistema del sistema operativo que aloja las aplicaciones de IA. “Somos altamente dependientes de Microsoft Windows para gestionar los procesos relacionados con la privacidad, la seguridad, la confidencialidad y la transparencia“, comparte Jatia
El ecosistema de las Pyme requiere garantías institucionales claras para asegurar que la información comercial o financiera procesada por las herramientas locales no sea utilizada para entrenar modelos públicos externos. Por esta razón, las alianzas entre los creadores de hardware y software se centran en definir configuraciones mínimas obligatorias que ejecuten los protocolos de ciberseguridad directamente en la memoria del dispositivo, blindando la privacidad empresarial frente a filtraciones en la red.
¿De qué manera influye la diversidad cultural y regional en el diseño de experiencias de IA?
La tecnología no opera en el vacío; su utilidad real se materializa en el contexto social del usuario que interactúa con ella en su jornada laboral diaria. Para que la Inteligencia Artificial actúe como un motor de inclusión y equidad en mercados emergentes como Colombia y el resto de América Latina, la industria global debe superar el enfoque tradicional de la localización básica de productos.
El marketing de consumo y el desarrollo técnico necesitan integrar perspectivas diversas que entiendan que el uso de una herramienta varía sustancialmente de acuerdo con el entorno geográfico y empresarial.
“La regionalización no es solo traducción. ¿Cómo entendemos los íconos locales? ¿Cómo hablamos su idioma? Los productos no son solo objetos sobre una mesa. Los productos existen en el contexto de la persona que los usa — y esa persona puede tener un contexto completamente diferente.”, afirma el líder global de marketing de Dell Technologies.
América Latina se consolida de forma sostenida como un mercado estratégico y de alto crecimiento para los fabricantes globales de infraestructura digital. “América Latina en general — incluso más allá de Brasil — es un mercado de crecimiento increíble para nosotros. Estamos aprendiendo muchísimo sobre cuáles son los productos correctos para la región. Díganme cuando nos equivocamos, díganme cuando estamos haciendo cosas geniales, y díganme qué quieren“.
La presencia de plantas de fabricación propias y la exportación de talento profesional desde la región hacia los centros de desarrollo en economías avanzadas subrayan la necesidad de que los dispositivos con IA dejen de diseñarse pensando únicamente en los adoptantes tempranos (early adopters) de altos ingresos. El éxito de esta transición tecnológica dependerá de la capacidad de la industria para escuchar las demandas de los mercados locales y ajustar sus soluciones a las necesidades presupuestarias y operativas reales de la base del tejido empresarial latinoamericano.
Sid Jatia, es alguien que entiende que el futuro de la tecnología no se escribe solo en ficha técnica, sino en la claridad de propósito, la honestidad ante lo que no se sabe, y la voluntad de escuchar a mercados que —por demasiado tiempo— solo han sido destino de productos diseñados para otros. “Soy un pensador de diseño con D mayúscula, no con d minúscula. El diseño con D mayúscula significa que piensas en forma y función juntas. No es solo estética. Los productos no son solo objetos sobre una mesa. Los productos existen en el contexto de la persona que los usa — y esa persona puede tener un contexto completamente diferente“, concluye Jatia.







