La relación que tenemos con las diferentes empresas de tecnología, específicamente las de redes sociales, es una de amor y odios, por las consecuencias que tienen asuntos relacionados con la privacidad, la desinformación, los mensajes de odio, la salud mental y la libertad de expresión, solo por mencionar algunos. ¿Qué están haciendo esas redes para reducir los ‘incidentes’ y para hacerles frente a estos temas?

Hay quienes han logrado mantenerse al margen de las redes sociales por decisión, quienes van y vienen (se toman merecidas vacaciones y tiempos de desconexión), quienes huyeron despavoridos (cerraron cuentas), así como personas que no han llegado a estas reflexiones y son usuarios activos (que saben que seguirán siéndolo). De cualquier manera, las redes sociales seguirán estando allí. Podrán crearse nuevas, desaparecer otras, pero en todo caso, pensar en un mundo sin plataformas sociales apalancadas por la conectividad, en este punto de la historia ya parece algo descabellado.

Que los usuarios y otras entidades (públicas y privadas) ejerzan presión hace parte del ejercicio necesario para que se tomen medidas. Resulta poco probable una vida sin presencia digital; lo que se requiere es fortalecer la alfabetización digital para saber dónde estamos, a qué nos enfrentamos y cuáles son las opciones. Las redes sociales están cambiando rápidamente, por lo que hay que estar al día.

Estas son algunas de las principales medidas que han tomado las principales redes sociales –Facebook, Twitter y Tik Tok–, que si bien no son las únicas, tienen mucha acogida y una gran cantidad de usuarios en Colombia (los datos que se muestran a continuación son mundiales).

Infografía: Facebook domina el mundo de las redes sociales | Statista Más infografías en Statista

Facebook

En 2020 finalmente nació el Consejo Asesor de Contenido, un organismo internacional integrado por expertos que no forman parte de Facebook, que tienen la tarea de tomar decisiones independientes y vinculantes sobre los casos que decida revisar. Desde 2018 el mismo Mark Zuckerberg publicó que  Facebook «no debería tomar tantas decisiones importantes sobre la libertad de expresión y la seguridad por su cuenta», de ahí el que se generara esta instancia. 

Este Consejo Asesor de Contenido está conformado por 20 miembros de distintas partes del mundo –incluida la colombiana Catalina Botero–, quienes deben proteger la libertad de expresión. Para ello, tomarán decisiones independientes basadas en principios sobre contenido en Facebook e Instagram y emitirán recomendaciones sobre la política de contenido relevante de la empresa Facebook. Esta instancia es independiente (su financiación no viene de Facebook), se espera que sea eficaz, al tener la facultad de decidir si Facebook e Instagram deben permitir o eliminar contenido; las personas podrán apelar las decisiones de contenido de Facebook e Instagram ante el Consejo; y se compromete a ser transparente, publicando declaraciones escritas sobre sus decisiones y fundamentos. Cada decisión se publicará y archivará en el sitio web del Consejo. Además, emitirá informes anuales de su trabajo.

De otro lado, se han habilitado más herramientas y controles, para que cada usuario administre su privacidad. Si bien las opciones de seguridad y privacidad han existido desde hace años, no todos los usuarios las gestionan periódicamente, por lo que parte de la tarea de Facebook ha sido crear campañas, atajos y más estrategias para que las personas hagan comprobaciones y actualizaciones periódicamente.

Los controles de la Actividad fuera de Facebook, es decir, la información a la que pueden tener acceso otras aplicaciones, también se reforzaron desde comienzo de este año. De otro lado, el control sobre los anuncios publicitarios y la seguridad en general también se socializan de manera más clara, para diferentes tipos de usuarios.

Cada persona tiene la opción de decidir, sin embargo, si es necesario continuar con una veeduría, desde la sociedad como desde los entes que sean necesarios. En Estados Unidos, por ejemplo, en abril de 2020 un tribunal federal aprobó el acuerdo con la Comisión Federal de Comercio (FTC), con el cual Facebook está implementando un estándar de privacidad. Como parte del acuerdo, formaron un Comité de Privacidad, dentro de su junta directiva, conformado por los directores independientes: Peggy Alford, Nancy Killefer (directora) y Robert M. Kimmitt, quienes son responsables de supervisar los posibles riesgos relacionados con la privacidad y el uso de datos.

Además, según le compartió Facebook a Impacto TIC, nombraron un asesor independiente para que informara directamente a la comisión sobre el cumplimiento de nuestras políticas. «El acuerdo generó un cambio en la cultura de nuestra empresa y nuestro objetivo es mantener la privacidad como una responsabilidad esencial para cada empleado. A partir de todo lo que hacemos, desde nuestra Revisión de Privacidad hasta nuestras nuevas evaluaciones de riesgo y capacitación en materia de privacidad, estamos empezando a ver una transformación en la cultura de nuestra empresa».

Y como empresa de tecnología, las mejoras también han venido apoyadas en su infraestructura. Continuamente invierten en investigación e innovación para crear productos y desarrollar nuevas maneras de procesar datos. «Seguiremos trabajando con autoridades, especialistas en privacidad y demás colaboradores en los aspectos de la privacidad que vayan surgiendo, a fin de crear soluciones que permitan a las personas usar nuestros productos con seguridad y comodidad».

En cuanto a la desinformación y a los mensajes de odio aún falta mucho por hacer. El reto más reciente se pudo evidenciar durante las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Desde septiembre, Mark Zuckerberg compartió el plan en el que anunció, entre otras cosas, bloquear la publicación de mensajes políticos. Durante el día de las elecciones compartió una y varias veces anuncios recordando que el conteo aún no había terminado.

Más allá de los cambios de diseño –siempre sufridos–, de fondo también se han realizado algunas mejoras, desde lo técnico y lo humano. De hecho, algo que llamó la atención este año fue el pronunciamiento, la espuesta por parte de Facebook al documental The Social Dilemma (El Dilema Social):

Deberíamos tener conversaciones sobre el impacto de las redes sociales en nuestras vidas. Pero The Social Dilemma esconde la esencia en el sensacionalismo. En lugar de ofrecer una visión matizada de la tecnología, ofrece una visión distorsionada de cómo funcionan las plataformas de redes sociales para crear un chivo expiatorio conveniente para problemas sociales difíciles y complejos. Los creadores de la película no incluyen ideas de quienes trabajan actualmente en las empresas o de cualquier experto que adopte una visión diferente de la narrativa presentada por la película.

Luego, explicó 7 razones por las cuáles el documental se equivoca (adicción, las personas no son el producto, algoritmos, información, polarización, elecciones y desinformación), las cuales pueden ser igualmente debatibles. Lo valioso del ejercicio, es justamente que las conversaciones se estén dando, que cada vez más hayan alertas y acciones relacionadas a la responsabilidad detrás de estas plataformas.

Y una de sus iniciativas más recientes sobre verificación de contenido en América Latina, incluye la alianza con medios y agencias de comunicación como AFP, Chequeado (Argentina), Animal Político (México), La Silla Vacía (Colombia), Verificado (Perú), Ecuador Chequea (Ecuador), y Agência Lupa, Aos Fatos y Estadão Verifica (Brasil), con el fin de combatir las noticias falsas

«En Colombia, apoyamos a la ​nueva red de chequeadores de ​Colombiacheck que se enfoca en combatir noticias falsas relacionadas con el coronavirus», agregó la empresa.

Twitter

Al igual que Facebook, Twitter tiene mucho por hacer en cuanto a la discusión pública, y su antítesis: la desinformación. No en vano es el principal objetivo a la hora de posicionar temas de discusión, y así mismo es la red social favorita de personajes políticos, por lo que todo lo relacionado con el discurso, la comunicación o la información es delicado.

Como se percibió a lo largo del año, los temas relacionados a la pandemia de COVID-19 estuvieron siempre en boga. Por el desborde de información y justamente por la dificultad de hacer una curaduría, se adelantaron varias alianzas para evitar que circulara información falsa de este tema. En mayo de 2020 Twitter actualizó su enfoque sobre la información engañosa, por lo que, en su objetivo de facilitar la búsqueda de información creíble, limitó la propagación de contenido potencialmente nocivo y engañoso.

También comenzó a agregar etiquetas y recomendaciones para que los usuarios identificaran posible contenido engañoso, y a su vez, fuentes confiables. De hecho, a comienzos de 2020, presentó una nueva etiqueta para los tuits que tienen contenidos sintéticos y manipulados.

Ahora, al momento de hacer tuits y retuits también se agregaron unos cambios importantes para frenar un poco la circulación de información y para que los usuarios tuvieran más control sobre quiénes pueden interactuar con sus publicaciones. Respecto a los tuits, ahora se puede configurar quiénes pueden responder y así vitar respuestas no deseadas. Las opciones son:

  1. Todos pueden responder.
  2. Solo las personas a las que sigue la cuenta.
  3. Solo personas mencionadas.

En el caso de las opciones 2 y 3, el ícono de respuesta aparece atenuado para aquellas personas que no puedan responder. Las personas que no pueden responder sí pueden ver (en el caso de que la cuenta sea pública), retuitear, retuitear con comentario, compartir y darle Me Gusta.

Y uno de los cambios más recientes frente a la información que circula por Twitter es una función de prueba en la que se agrega un paso extra a la hora de retuitear. La plataforma ahora sugiere ‘retuitear con comentario’ como opción predeterminada, con lo cual se pretende evitar la propagación de información engañosa y que los usuarios reconsideren por qué están amplificando un tuit, e idealmente agreguen sus ideas a la conversación. Esta campaña se activó especialmente para la coyuntura de las elecciones presidenciales en Estados Unidos (son pilotos que a su vez se replican en otros momentos electorales al rededor del mundo).

Por esas mismas fechas, a mediados de octubre, se activó una campaña en la plataforma para sensibilizar, en la que se invitaba a los usuarios a leer las informaciones completas. Fue una campaña simple y directa con el mensaje «No te quedes en el titular y conoce la historia completa antes de compartirla».

¡Ay, Tik Tok!

Esta red social sigue creciendo en popularidad y números. Mes a mes, es la aplicación que más descargas genera, pero a su vez es una de las que están constantemente en el ojo del huracán justamente por no cumplir con los estándares de privacidad y seguridad exigidos en diferentes países.

Infografía: TikTok sigue reinando | Statista Más infografías en Statista

Colombia no es la excepción: en octubre de 2020 la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) emitió una orden (de obligatorio cumplimiento) a las empresas ByteDance Ltd, TikTok, Inc y TikTok Pte. Ltd., para que implementen medidas acordes con el estándar colombiano en el debido tratamiento de datos personales.

La decisión se tomó luego de determinar que la Política de Tratamiento la Información (PTI) de Tiktok (de ByteDance Ltd), incumple en un 47,37 % los requisitos que exige la regulación colombiana. De hecho, la PTI que aplica en Colombia no está redactada en español. De otro lado, TiKTok no cumple el 58,33 % de los requisitos exigidos por la regulación colombiana respecto de lo que se les debe informar a las personas antes de obtener su autorización para poder recolectar y usar sus datos personales.

Es un panorama delicado, teniendo en cuenta que TikTok posee y trata Datos Personales de 12.447.549 usuarios de Colombia, de los cuales 1.933.835 son de niños, niñas y adolescentes. 

En cuanto a seguridad, las noticias más recientes de Tik Tok nos dicen que generó una nueva asociación con HackerOne, una plataforma que ofrece recompensas por el descubrimiento de errores y vulnerabilidades.

Este año también la empresa publicó su primer Reporte de Transparencia, en el que detalla aspectos como solicitudes de retiro de contenido, la eliminación de contenido (por derechos de autor) y otras razones.

Durante la segunda mitad del año pasado (del 1º de julio al 31 de diciembre de 2019), eliminamos 49.247.689 vídeos a escala mundial (menos del 1 % de la totalidad de los vídeos creados por nuestros usuarios), por incumplimiento de las Normas de la Comunidad o los Términos de Servicio. Nuestros sistemas captaron y eliminaron proactivamente el 98,2 % de dichos vídeos antes de que algún usuario los denunciara. De entre esos vídeos, el 89,4 % se eliminó antes de que ningún usuario los viera.

Reporte de Transparencia Tik Tok 2020

En 2020 también anunció la apertura de los Centros de transparencia y rendición de cuentas globales, donde los legisladores y expertos pueden ver personalmente cómo se modera el contenido. Sin embargo, por ahora está solo el anuncio, ya que el plan era abrir un centro físico en Los Angeles, pero dada la situación global generada por la pandemia del COVID-19, estos planes se han postergado. De acuerdo con la última comunicación oficial emitida en julio de 2020, la empresa continúa «comprometida en ser más transparente en relación a sus prácticas». Por ahora, lo que puede ofrecer son recorridos virtuales y en caso de requerir información específica, invita a comunicarse vía email: [email protected]

Y por último, esta red social también ha habilitado recursos para papás, mamás y cuidadores. Está la función de Family Pairing, la cual se creó para brindar a los padres una mejor coordinación; también están los recursos y educación para la comunidad, como el Portal Joven  y los  videos educativos sobre seguridad.

Las redes sociales recopilan más datos que nadie, pero ¿cuál recopila más?

De acuerdo con un estudio realizado por la empresa de ciberseguridad Clario Tech, Facebook e Instagram (misma empresa) almacenan aproximadamente el 70 % y 59 %, respectivamente, de los datos de sus usuarios. Y aquí aparecen otros jugadores que siguen vigentes, como la aplicación de citas en línea Tinder, que ocupó el tercer lugar, seguida por la aplicación Grinder (para personas homosexuales, bisexuales, transexuales y queer), que almacena hasta el 53 % de los datos existentes.

«Además de lo habitual, como su nombre, ubicación, dirección de correo electrónico y fecha de nacimiento, también recopilan una gran cantidad de cosas que quizás no sabía que había regalado», explicó Mary Atamaniuk, gerente de contenido de Clario. Por ejemplo, de 32 elementos de información personal identificados como coleccionables por Clario, solo 7 no son capturados por Facebook: altura, peso, apellido de soltera de la madre, detalles de la cuenta bancaria, salario, país de nacimiento, alergias/intolerancias y salud, información de estilo de vida. De otro lado, aplicaciones como Tinder sí usan datos como estos: peso, altura e incluso mascotas, para conseguir citas. En contraste, Tik Tok aparece en la posición 39.