Comprar por Internet es seguro, el comprador puede retractarse, no se necesita tarjeta de crédito y otros datos útiles sobre comercio electrónico.
1. En las compras en línea no existe el derecho al retracto
El derecho al retracto es la facultad que tiene un comprador para arrepentirse después de haber realizado una compra de bienes o servicios, y está consignada en el Estatuto del Consumidor. No tendría mucha lógica que en el mundo de Internet, en el que muchos clientes adquieren un producto sin haber tenido contacto físico con él, no existiera esa posibilidad. Pero uno de los cuatro casos en los que un comprador se puede ‘echar para atrás’ es precisamente el de las ventas a distancia, por Internet o televisión. La explicación a la norma –publicada por la Superintendencia de Industria y Comercio– aclara que el cliente solamente tiene derecho al retracto durante los 5 días hábiles siguientes a la entrega del bien o la celebración del contrato. El proveedor, por su parte, debe reintegrar el dinero (no bonos ni otro producto) sin hacer ningún descuento o retención, en máximo 30 días calendario contados desde que se ejerce el derecho al retracto. “El Estatuto del Consumidor es muy generoso para proteger las compras a través de Internet. Allí se encuentran diferentes mecanismos a través de los cuales un consumidor puede pedir una garantía de ejercer una devolución ante el comercio”, señala Morales, de la CCCE. El procedimiento va desde la solicitud directa ante el proveedor del bien o servicio hasta acudir a las autoridades competentes, como la misma Superintendencia de Industria y Comercio. Claro, tal como sucede en el comercio físico, puede que artículos como la ropa interior no tengan cambio ni devolución por asuntos sanitarios. Las políticas dependen de cada empresa, pero se trata de la excepción, no de la norma.2. Si compro por Internet en una tienda extranjera no debo pagar impuestos
Muchas personas creen que si hacen una compra por Internet en un establecimiento extranjero, el paquete llegará a la puerta de su casa sin necesidad de trámites aduaneros. ¡Ya quisiéramos! O no, mentiras: le estaríamos causando un grave daño al país.
3. No me dan recibo o factura. O los que me dan no sirven para adelantar acciones como pedir un cambio o declarar los impuestos
Acá no hay que decir mucho para que la explicación resulte clara y contundente: “Para todas las compras en Colombia es obligatoria la emisión de factura –sostiene Morales–. De hecho, ya muchas empresas emiten una factura electrónica que se envía al comprador a través de email, que tienen la misma validez legal de una factura física”.
4. Comprar por Internet sale más caro, porque tiene una cantidad de ‘costos ocultos’
Si bien un comprador en línea puede verse obligado a pagar montos adicionales relacionados con la adquisición de un producto (el costo del envío, por ejemplo), el pago que se hace al comercio es el que aparece en la pantalla de su computador o dispositivo móvil cuando se realiza la compra, ni más ni menos. Morales asegura que los montos de las transacciones y demás corren por cuenta del comercio. Por supuesto, si la compra se paga con tarjeta de crédito, el usuario debe tener claro el valor de los intereses según las cuotas que elija; igual si el pago se hace a través de un operador que cobra una tarifa por dicha transacción. Si se trata de una compra internacional, hay que tener muy clara la TRM del día. Pero el valor que se paga al comercio no tiene ‘costos ocultos’.5. Comprar por Internet es más barato, porque los comercios no incurren en gastos de inventario o almacenamiento
Es cierto que las empresas que venden a través de Internet no tienen que incurrir en muchos gastos fijos que sí deben pagar los comercios físicos, lo que puede abaratar el costo de un bien o servicio. Pero, además de eso, un gran atractivo de las compras en línea es que los consumidores tienen una posibilidad más amplia de comparar precios, pues no tienen que ir de un local físico a otro, sino que simplemente se mueven de un sitio en Internet al de sus competidores, por lo que pueden encontrar precios menores más fácilmente. “El comercio electrónico promueve mucho más la competencia que los establecimientos físicos”, afirma Morales. Pero la experiencia dice que en Internet se pueden encontrar cosas más baratas, al mismo precio o a veces más caras que en el comercio físico. [su_note note_color=»#498DC9″ text_color=»#333333″ radius=»3″ class=»» id=»»]Lea tambien: 7 malos hábitos tecnológicos que muchos tenemos y nos cuestan caro[/su_note]6. No puedo comprar por Internet porque no tengo tarjeta de crédito
Eso sería cierto si estuviéramos hablando de hace 15 años. Pero ahora se puede comprar por Internet utilizando diferentes medios de pago: tarjeta de crédito, consignaciones en puntos de pago (como Baloto y Efecty, entre otros), tarjetas de crédito virtuales (que se pueden recargar desde una cuenta de ahorros) y hasta pago contra entrega. Incluso las tarjetas débito en varias instituciones financieras han venido incorporando en el último tiempo códigos CVV como los de las tarjetas de crédito, con el fin de habilitarlas para comercio electrónico. Recuerde el anuncio de BBVA al respecto con el que se beneficiaba a cerca de de 3 millones de clientes del banco hace unos años.



