2020 fue sin duda alguna un año atípico para los consumidores, pero lo fue incluso más para la gran mayoría de compañías en el mundo. En general, muchas empresas se vieron enfrentadas no solamente al desafío de continuar operaciones de manera remota, sino además a una reducción considerable en los ingresos.

Según el Banco Mundial, la economía global se reducirá en un 5,2 % a nivel global –la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial–, mientras que a nivel regional el 2020 cerró la economía con un bajón de 6,9 %. Sin embargo, aunque se habla de recesión y de pérdidas, lo cierto es que algunas compañías han crecido considerablemente y, de hecho, van mejor que antes de la pandemia. 

La inquietud que surge es, evidentemente, qué tipo de cosas han hecho esas empresas para no solo afrontar la pandemia, sino además salir ganando. La discusión va mucho más allá de mercados o tipos de empresas y, de hecho, a modo de abrebocas, la tecnología y la agilidad empresarial han sido 2 conceptos claves. 

Los que ganaron

Todo indica que las grandes compañías de tecnología a nivel mundial se vieron beneficiadas fuertemente por la pandemia. Amazon, Apple, Alphabet (Google), Microsoft y Facebook tuvieron ganancias de 1,2 billones de dólares. La economía de la pandemia creó un ambiente que favorecía fuertemente al mercado de la tecnología, y estas empresas capitalizaron fuertemente en distintos sectores. 

Amazon, Microsoft y Alphabet invirtieron en el mercado de la nube, abriendo centros de datos o reforzando su oferta de AWS, Azure o Google Cloud, respectivamente. “En general, las empresas de tecnología tuvieron un desempeño muy bueno. Aunque hubo un impacto en el volumen de ventas, muchos de los clientes nuevos son de primera necesidad”, explica Mauricio Cataneo, gerente general y VP de Unisys para Latinoamérica.

¿A qué sector pertenecen las empresas que han salido bien libradas de la pandemia? Esta gráfica lo muestra. Imagen: EY – Building a better world

Pasando a la región latinoamericana, esta tendencia de ganancia para el sector tecnológico continúa. En Colombia, compañías como Rappi y Domicilios.com (subsidiaria de la brasilera iFood) capitalizaron su servicio de domicilio en un momento en el que la gente precisamente no podía salir a comprar. De la misma forma, Merqueo –enfocada principalmente a mercados de alto volumen– logró aumentar 4 veces su demanda.

Por este mismo lado, Nubank –el banco digital de origen brasilero– logró aumentar su número de usuarios en un 50 % en apenas 12 meses (de 23 millones en marzo de 2020 a 35 en marzo de 2021). De nuevo, su fortaleza estuvo en que la empresa ofrece servicios bancarios sin salir de casa.

Pero aunque pudiera pensarse lo contrario, algunas compañías un poco más ‘tradicionales’ también supieron capitalizar y moverse ágilmente. Gigantes como Grupo Éxito y Grupo Nutresa supieron leer la demanda por comercio electrónico y cerraron 2020 con ganancias de 2,9 % y de 7,9 % respectivamente. Según Cataneo, esto se debe principalmente a la agilidad y al refuerzo de tecnologías en la nube.

La otra cara

Y aunque la tecnología ayudó a unos, una falta de respuesta o simplemente la incapacidad de hacerlo también ha traído pérdidas importantes. El ejecutivo de Unisys explica: “La industria, la manufactura, es la que se ha atrasado un poco en el desarrollo. No quiere decir que esté parada, sino que cuando comparamos los seguimientos del mercado, algunos de los retos más grandes son los de la manufactura”. 

Trabajar remotamente es mucho más fácil para algunas industrias que para otras, y sectores como la manufactura, el petrolero y el aéreo han tenido panoramas mucho más complicados. Aunque la tecnología ayuda en algunos aspectos, es difícil para una empresa producir si los operarios de maquinaria están sometidos a reglas de cuarentena.

Imagen: HowMuch.net, a financial literacy website.

Según la firma howmuch.net, el gigante petrolero BP (British Petroleum) reportó pérdidas de 21.000 millones en la primera mitad de 2020, seguido por Shell con 18.000 millones. En la lista podemos encontrar también a Boeing y Airbus –los fabricantes de aviones dominantes del mercado–, así como a aerolíneas y fabricantes de vehículos. En Estados Unidos, el sector de manufactura ha perdido 500.000 trabajos desde el inicio de la pandemia. 

Esta crisis a su vez también fue alimentada por problemas en la cadena de suministros. Incluso en industrias que están en demanda, como las de los semiconductores, el bajo volumen de producción debido a las medidas de la pandemia ha llevado a tener ganancias muy importantes, pero con fuertes problemas para cumplir con la demanda. Fabricantes de automóviles como GM, Ford, Toyota y Volkswagen han debido ralentizar o parar completamente su producción debido a la escasez de chips y semiconductores.

Incluso más allá del auge del trabajo remoto y de la movida hacia los servicios en la nube, industrias de manufactura tecnológicas como los semiconductores o los dispositivos han probado ser un eslabón vital en la digitalización de la sociedad.   

Más allá de un evento aislado

Pero más vital que entender estas tendencias, la clave de la pandemia está en cómo cada empresa debe prepararse para lo impredecible. El trabajo remoto afecta evidentemente a los trabajadores actuales de una compañía, pero debemos pensar también en cómo se puede utilizar esta coyuntura para capitalizar en el terreno de talento humano. 

“Aprendimos durante la pandemia que hay funciones que se desempeñan muy bien de manera remota, y esto abre una oportunidad no solo para Unisys, sino para muchas empresas. Ya no debemos trabajar dentro de un límite geográfico, explica Mauricio Cataneo. Poniendo un ejemplo sencillo, ¿qué beneficios reales trae para una compañía el limitar su búsqueda de talento a una ciudad específica si son tareas que se pueden realizar remotamente?

A futuro, el modelo de trabajo híbrido seguramente se posicione como el más ventajoso para muchas empresas, e incluso sectores como el de la manufactura empezarán a encontrar soluciones para la línea de producción. De nuevo, la solución más efectiva puede que no sea nueva infraestructura, sino que cada empresa pueda conocer muy bien sus fortalezas y poder expandir su núcleo de negocio basada en ellas.

Como bien dice Cataneo, el Cóvid-19 no fue ni será la última crisis, y es vital utilizar este tiempo para fortalecer y, si es necesario, repensar el negocio. “La pandemia es una crisis sin precedentes en el mundo, seguro que sí. Pero yo también estoy seguro que no va a ser la última. El aprendizaje que tenemos que tener de esta pandemia es estar preparados al máximo para cuando llegue el próximo problema”.


Imagen principal: M. B. M. (Unsplash).