Gobernanza

Bogotá pone límites a la IA: qué pueden y qué no hacer funcionarios



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La gobernanza tecnológica en Bogotá se fundamenta en el marco normativo que regula el uso de la IA en el sector público. Más que una tendencia, estos lineamientos aseguran que la IA funcione como una herramienta asistencial, priorizando siempre el criterio humano y la protección de datos para garantizar una gestión transparente y responsable frente…

Publicado el 27 de feb de 2026

Redacción Impacto TIC

Editores y Analistas Senior de Ecosistema TIC



Bogotá regula la IA: lineamientos éticos para el sector público (

El Distrito Capital de Bogotá avanza en la gobernanza tecnológica con la expedición de los lineamientos oficiales para el uso de la Inteligencia Artificial (IA). A través del Acuerdo 003 de 2025 de la Comisión Distrital de Transformación Digital, la ciudad estableció un marco normativo que regula desde las tareas asistenciales diarias de la administración pública hasta los criterios éticos y de seguridad necesarios para proteger la información de la ciudadanía.

Este conjunto de reglas, consignado en el ‘Decálogo del uso cotidiano de IA en el Distrito‘, define a la tecnología no como un reemplazo de la labor profesional, sino como una herramienta de apoyo para funciones de bajo impacto. El enfoque principal de la normativa es garantizar que el criterio humano prevalezca siempre en la toma de decisiones administrativas.

¿Para qué tareas está permitido el uso de herramientas generativas?

La normativa distrital clasifica el uso cotidiano como el empleo de modelos generativos o plataformas tipo GPT para optimizar labores rutinarias. El personal del sector público y las colaboraciones externas podrán utilizar estas herramientas para:

  • Gestión de información: Redactar, resumir o corregir textos, así como organizar datos y clasificar información básica.
  • Análisis preliminar: Realizar cálculos simples y preparar insumos para informes o presentaciones institucionales.
  • Soporte administrativo: Búsqueda inicial de conceptos técnicos y organización de agendas o recordatorios.

¿Cuáles son las líneas rojas para el personas funcionarias y colaboradoras?

La directriz es clara al prohibir que la IA incida en la autonomía del Estado o en la afectación de derechos ciudadanos. Está estrictamente prohibido usar IA para elaborar conceptos jurídicos, dictámenes técnicos o interpretar normas y jurisprudencia. Asimismo, la tecnología no podrá ser utilizada para motivar actos administrativos, asignar recursos públicos ni sustituir las tareas sustantivas de supervisión y evaluación.

La responsabilidad por cualquier contenido generado recae exclusivamente en la persona que lo utiliza. “La IA no genera responsabilidad autónoma ni sustituye la responsabilidad funcional”, destaca el documento oficial de la Oficina Consejería Distrital de TIC.

¿Cómo se debe manejar la información sensible y reservada?

Uno de los puntos más críticos del decálogo es la prohibición de ingresar datos personales, sensibles o información clasificada en herramientas de IA abiertas. El ingreso de documentos oficiales no publicados, parámetros de sistemas críticos o archivos protegidos por confidencialidad está vetado en plataformas públicas.

Si una dependencia requiere el uso de IA con información restringida, deberá contar con una autorización técnica de la dependencia de TI, utilizar entornos cerrados y aprobados institucionalmente, y aplicar protocolos estrictos de anonimización o seudonimización.

¿Qué requisitos de transparencia deben cumplirse?

La transparencia es un pilar fundamental de estos lineamientos. Cuando el uso de IA sea significativo en la elaboración de un documento, se debe dejar constancia de ello en el expediente del proceso. El registro debe incluir explícitamente:

  1. La herramienta tecnológica utilizada.
  2. El tipo de apoyo recibido.
  3. El alcance exacto de la intervención humana.

Ante cualquier duda sobre la veracidad de un resultado generado por algoritmos, la administración distrital ordena verificar con fuentes oficiales y consultar con especialistas antes de validar el contenido. La regla de oro para la capital es contundente: la IA es un asistente, no un decisor.

¿Qué se debe hacer si se detecta un resultado dudoso?

El documento oficial del Decálogo del Uso Cotidiano de IA en el Distrito establece con claridad las responsabilidades y los canales de comunicación, aunque no detalla un procedimiento disciplinario específico para denuncias de incumplimiento más allá de la responsabilidad funcional de cada individuo.

Antes de que un incumplimiento ocurra por el uso de información errónea, el decálogo obliga a seguir una ruta de validación:

  • Verificar la información con fuentes oficiales.
  • Consultar con personal experto en la materia.
  • Abstenerse de usar cualquier contenido que no haya sido validado previamente.

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