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Refrigeración líquida y energía, los desafíos de la IA



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En días pasados, Schneider Electric publicó el whitepaper ‘La infraestructura invisible de la Inteligencia Artificial’, un documento que resalta el costo tras la revolución tecnológica más importante del momento. Conozca algunos aportes del estudio.

Publicado el 10 de jun de 2026

Jorge Hernández

Periodista de tecnología, escritor y libretista. Editor en ImpactoTIC



Refrigeración líquida y energía, los desafíos de la IA descritos por un Whitepaper de Schneider Electric

El reto ya no es acceder a la IA, es sostener su crecimiento a escala. Este argumento es uno de los pilares del whitepaper ‘La infraestructura invisible de la Inteligencia Artificial’, un documento elaborado por Schneider Electric que denuncia el insaciable apetito de la IA.

Y es que, según el informe, la arquitectura digital tradicional no se diseñó para absorber el volumen de procesamiento actual, un escenario donde la velocidad del despliegue del software ha superado la velocidad de adecuación de las instalaciones físicas.

Como muestra, una sola consulta dirigida a un modelo de Inteligencia Artificial llega a consumir hasta 10 veces más energía que una búsqueda convencional en los motores de internet tradicionales. Este factor multiplica de forma exponencial la demanda sobre las fuentes de suministro eléctrico a medida que se masifica la tecnología.

Los insaciables centros de datos

Según el informe, la adopción masiva de la Inteligencia Artificial Generativa ha abierto un debate sobre la capacidad de soporte de las redes eléctricas y los centros de datos actuales. A escala global, las proyecciones estadísticas indican que el consumo de energía en los centros de datos registrará un incremento de hasta el 160 % hacia el año 2030.

Este crecimiento responde casi en su totalidad a la integración acelerada de funciones de IA. Actualmente, los centros de datos representan el 2 % del consumo eléctrico de todo el planeta; sin embargo, la tendencia estima que dicha participación podría duplicarse en menos de una década.

La configuración interna de los centros de datos tradicionales también experimenta una presión técnica debido al espacio y la potencia. Durante los últimos años, la evolución de los racks de almacenamiento de datos era progresiva, elevando su capacidad de manera lenta desde rangos de 7 a 10 kW hasta alcanzar los 20 kW con las aplicaciones intensivas. La introducción de la Inteligencia Artificial rompió esta línea de crecimiento.

En la actualidad, los modelos de entrenamiento especializados empujan las densidades de los racks a valores de 80 kW, 100 kW o superiores. Esta acumulación de potencia concentra capacidades de cálculo críticas en superficies físicas reducidas. La consecuencia directa de esta densidad es la generación de volúmenes de calor que los sistemas estándar de enfriamiento por aire son incapaces de disipar.

La refrigeración líquida: una necesidad de nuestra era

Ante la ineficiencia del aire, el estudio de Schneider Electric señala que la adopción de la refrigeración líquida es una de las tendencias prioritarias. Esta tecnología ofrece una transferencia térmica que resulta hasta 20 veces más eficaz que los mecanismos basados exclusivamente en la circulación de aire. Su implementación reduce de forma directa el consumo general de energía y el ruido operativo de la planta.

El cambio en la climatización no se dará por sustitución total inmediata, sino mediante esquemas híbridos. Según las especificaciones del estudio, las proyecciones de diseño apuntan a un modelo donde la refrigeración líquida asumirá el 80 % de la disipación del calor generado por los componentes. El 20 % restante se mantendrá bajo sistemas de aire como soporte complementario.

Como cierre, el whitepaper destaca que el desarrollo de la GenAI ha dejado de ser un desafío de software para convertirse en un reto de infraestructura física y energética. De esta forma, el éxito de esta tecnología no se determinará únicamente por la sofisticación de sus algoritmos, sino por la capacidad de desplegar centros de datos modulares y sistemas de refrigeración avanzados que soporten densidades extremas de forma sostenible. Solo aquellas organizaciones e industrias que logren consolidar estos cimientos serán capaces de escalar la innovación sin comprometer sus objetivo.

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