brecha de género

Liderazgo femenino en tecnología: solo 20 % de cargos directivos en las Américas son mujeres



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Un nuevo estudio de la CIM/OEA revela que menos de 1 de cada 5 personas en cargos directivos del sector tecnológico es mujer en las Américas. La investigación identifica barreras críticas como la violencia laboral, los sesgos educativos y el desfinanciamiento.

Publicado el 23 de abr de 2026

Sandra Defelipe Díaz

Periodista especializada en tecnología, en medios digitales, producción de contenidos y liderazgo editorial



Liderazgo femenino en tecnología
Creado por Nano Banana

El más reciente estudio del Task Force Interamericano sobre liderazgo de las mujeres revela que la Transformación Digital en las Américas avanza sin las mujeres en sus puestos de mando: menos de 1de cada 5 personas en cargos directivos del sector tecnológico es mujer, y las barreras van desde la discriminación temprana en el sistema educativo hasta la violencia laboral y el desfinanciamiento. Son datos que coinciden con la lectura local, en Colombia, la la aguja no se mueve.

El estudio titulado ‘La participación y liderazgo de las mujeres en la Transformación Digital de las Américas: Una agenda para la acción‘, publicado en 2026 y coordinado por la Comisión Interamericana de Mujeres de la OEA (CIM/OEA) como secretaría técnica, propone una agenda concreta de políticas públicas y medidas para el sector privado.

¿Cuán profunda es la brecha en los espacios de poder digital?

A enero de 2026, solo el 27,3 % de las carteras vinculadas a tecnología en los países de las Américas están a cargo de una mujer. De los 22 ministerios de Transformación Digital identificados en la región, apenas 8 cuentan con una mujer al frente —en Barbados, Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México y Venezuela— mientras que de 9 mecanismos sin rango ministerial, solo uno es liderado por una mujer.

La situación se agrava en el sector privado. Según datos del Foro Económico Mundial y LinkedIn (2025), las mujeres representan solo el 28,2 % de la fuerza laboral en áreas tecnológicas, apenas 2 puntos porcentuales más que en 2016, cuando era el 26,1 %. En Inteligencia Artificial, la lista Forbes AI 2025 muestra que solo 5 de 42 empresas privadas de IA están dirigidas por una mujer. En América Latina, una encuesta en 8 países —Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá y Perú— encontró que en 2024 menos del 30 % de los cargos directivos en tecnología los ocupaban mujeres, según McKinsey & Company y Laboratoria.

¿Qué barreras sostienen esta desigualdad?

El informe identifica 6 grandes obstáculos estructurales que, aunque comunes a otros sectores, adquieren expresiones específicas y especialmente críticas en el ecosistema digital:

  • Discriminación y sesgos de género. Los estereotipos operan desde la infancia y se profundizan a lo largo de la trayectoria educativa y profesional. En Belice, Colombia y Costa Rica, solo el 30 % de las adolescentes manifiesta interés en seguir una carrera en CTIM, frente al 58 % de los varones, según Näslund-Hadley et al. (2022). En el ámbito laboral, los testimonios recopilados en el informe revelan que el liderazgo femenino es sistemáticamente cuestionado, ignorado en reuniones o atribuido a factores ajenos a la competencia profesional.
  • Segregación horizontal y vertical. Las mujeres se concentran en roles de menor jerarquía y en áreas del sector tecnológico con menor peso estratégico. Solo el 24,4 % de los cargos de gestión en CTIM son ocupados por mujeres, y apenas el 12,2 % alcanza posiciones de alta dirección (C-suite), según el Foro Económico Mundial y LinkedIn (2025). Esta brecha se amplía conforme aumentan los años de experiencia y el nivel jerárquico.
  • Desigualdades económicas. Esta barrera abarca tres dimensiones interrelacionadas: la brecha salarial —las mujeres deben trabajar un 28 % más para alcanzar el mismo salario anual que sus pares hombres en tecnología, según McKinsey & Company y Laboratoria (2024)—; el acceso desigual a conectividad y herramientas digitales; y el menor financiamiento para emprendimientos liderados por mujeres, que reciben en promedio el 65% del capital que obtienen los negocios dirigidos por hombres, según el International Finance Corporation (IFC, 2019).
  • Acoso y violencia por razón de género. El 48 % de las mujeres en tecnología a nivel global ha sufrido hostigamiento laboral, frente al 11 % de los hombres, según una encuesta de Women Who Tech (2023) realizada a 930 personas del sector. En Argentina, el 80 % de las mujeres en tecnología ha enfrentado alguna forma de violencia laboral, según Mujeres en Tecnología (2023). El informe señala que esta barrera también incluye la violencia digital y el ciberacoso, que afectan de manera desproporcionada a las mujeres en posiciones públicas o de visibilidad en el sector.
  • Injusta organización social del cuidado. La carga desproporcionada de las responsabilidades de cuidado —hijos, personas mayores, tareas del hogar— recae sobre las mujeres e impacta directamente su disponibilidad para asumir roles de liderazgo, participar en redes profesionales, acceder a capacitación o dedicar tiempo a proyectos de emprendimiento tecnológico. Esta barrera se intensifica en contextos rurales y para mujeres con menores recursos económicos.
  • Ausencia de estrategias nacionales con enfoque de género. La mayoría de las agendas digitales de la región carece de metas, indicadores y presupuestos específicos para cerrar las brechas de género en el sector tecnológico. El informe señala que, incluso en los espacios donde se diseñan esas políticas, la participación femenina es marginal: en la plenaria de 2024 de la Carta Iberoamericana de Principios y Derechos en Entornos Digitales, de las 21 personas delegadas por los Estados, 18 eran hombres y solo 3 eran mujeres.

¿Qué recomiendan los organismos regionales?

El documento, elaborado por Ioanna Gallo Jiménez bajo la dirección de la CIM/OEA, propone medidas concretas para los Estados y las empresas. Entre las recomendaciones prioritarias destacan: integrar metas de paridad de género en las políticas nacionales de ciencia, tecnología e innovación; garantizar datos desagregados por género en todos los subsectores digitales; promover programas de inserción femenina en áreas de alta especialización como Inteligencia Artificial, robótica, ciberseguridad y computación cuántica; y establecer mecanismos de rendición de cuentas sobre la composición del liderazgo en instituciones públicas y privadas del sector.

El informe también urge a involucrar activamente al liderazgo masculino del ecosistema tecnológico en la transformación cultural de sus organizaciones, y a fomentar redes regionales de mujeres en CTIM con presupuesto asignado. El análisis se enmarca en los compromisos de la Agenda Regional para la Transformación Digital (Novena Cumbre de las Américas, Los Ángeles, 2022) y en el Compromiso de Tlatelolco (agosto de 2025), que establece una hoja de ruta de diez años para la plena participación de las mujeres en sectores estratégicos de la economía, incluido el digital.

En Colombia puntualmente, líderes del sector presentaron una hoja de ruta para fortalecer el talento femenino en tecnología, con peticiones puntales al Gobierno.

El llamado de atención es puntual: sin mujeres en los espacios donde se diseñan los algoritmos, se definen los modelos de inversión y se formulan las políticas digitales, la transformación tecnológica de la región reproducirá y profundizará las desigualdades que ya existen en el entorno analógico. La Transformación Digital requiere el talento de la mitad de la población no solo por una cuestión de justicia, sino como un factor estratégico para la competitividad y la sostenibilidad económica de las Américas.

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