En el contexto moderno, las materias conocidas como Stem –aquellas relacionadas con ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, por su sigla en inglés– han adquirido una relevancia cada vez mayor. Después de todo, muchos de los avances de las décadas recientes han estado basados en estas áreas del conocimiento y han cambiado por completo la forma en la que nos relacionamos con el mundo y con nuestras herramientas. 

Este desarrollo no habría sido posible sin la tarea de muchas personas que a lo largo de la historia han dedicado sus vidas a expandir estos horizontes. Curiosamente, y pensando en algunos de los nombres más relevantes, es inevitable notar que muchos son hombres y que los nombres de mujeres parecen una cantidad reducida.    

Precisamente con esta problemática en mente, la décima versión del Campus Party Colombia tuvo una conferencia dedicada exclusivamente a esta discusión. Más allá de la pura exposición, la meta es también plantear una solución posible e incentivar la participación de las mujeres en las áreas Stem.  

Una falta de interés sin fundamento

Para Adriana Paola González, ganadora del Premio Compartir al Maestro 2019 y miembro de la Red Colombiana de Mujeres Científicas, la cifras de participación femenina en las áreas Stem son bastante bajas. “Solamente hasta el octavo grado, el 74 % de las niñas expresan interés en Stem. Pero este interés se va perdiendo a medida que van creciendo. Solamente el 0,4 % de las adolescentes escoge carreras en ingeniería”, afirmó.

Y es que, contrario a los estereotipos de género, este bajón en el interés de las estudiantes no está relacionado con temas como el rendimiento académico. Según González, muchas niñas que obtienen buenos puntajes en pruebas como Saber 11 y que muestran interés por Stem simplemente no consideran entrar a este tipo de carreras. Esto ha llevado a que solamente el 30 % de las estudiantes femeninas en el mundo elijan campos relacionados con Stem.

“La ciencia es una vocación que comienza con un sueño, con una aspiración. Hoy en día, no se anima a demasiadas niñas a seguir este sueño”. 

Irina Bokova, directora general de la Unesco

Y aunque pudiera pensarse que este es simplemente un problema en la elección de carreras, lo cierto es que las verdades raíces son mucho más profundas. Para González, este es un problema que se presenta desde etapas muy tempranas, y que de hecho tienen sus primeros incidentes empezando desde la casa. “La falta de representación que afecta a las niñas […] está profundamente enraizada y frena su progreso hacia el desarrollo sostenible”.  

Esta problemática se presenta incluso por medio de temáticas que pueden no tener relación pero que resaltan los estereotipos de género. Temas aparentemente inocentes como los disfraces, los juegos y los anuncios en la televisión están reforzando representaciones como, por ejemplo, el de las mujeres como damiselas y el de los hombres como príncipes azules. “Esto es algo cultural. No es algo que hacemos a propósito, pero es algo que a propósito tenemos que cambiar”, remarcó Adriana Paola González. 

Más modelos femeninos

Una de las razones más importantes para esta falta de presencia femenina en carreras Stem es que precisamente ellas no ven mujeres en estas áreas. Este tipo de modelos son fundamentales a nivel psicológico, en donde los roles de la feminidad deben empezar a asociarse con temáticas Stem. Según González, estos referentes femeninos ejercen el papel de mujeres a las que las niñas quieren parecerse.

Aunque es común hablar sobre nombres como Marie Curie o como Hipatia de Alejandría, lo cierto es que estos modelos científicos no son tan prevalentes como los modelos masculinos. Revisando, por ejemplo, los números de los Premios Nobel, vemos que de 603 premios entregados en categorías Stem y de economía, solamente 57 fueron para mujeres. También es importante mencionar que 28 de estos 57 han sido entregados desde 2001.

“No nos encasillemos. Las niñas pueden escoger lo que quieran ser, cualquier profesión, pero no encasillemos, no sigamos repitiendo la historia de que la mujer no puede”.

Adriana Paola González, ganadora del Premio Compartir al Maestro 2019 y miembro de la Red Colombiana de Mujeres científicas

“Hay muchas mujeres científicas, no todas en Colombia, pero todas muy importantes. Las niñas las ven, tienen referentes cercanos, son mujeres que crecieron en un contexto como el de ellas”, recalcó González. Y es que este sentimiento de familiaridad con las figuras femeninas ayuda también a volver más reales las metas, y a mostrar que acá en Colombia es posible ser científica y llegar a los más altos niveles del conocimiento.     

Todas las niñas pueden soñar

Incluso más importante que el cambio de paradigma frente a los estereotipos de género, las mujeres tienen un potencial científico que actualmente no está siendo aprovechado en toda su capacidad. Ya se ha probado que la diversidad en empresas y equipos de trabajo puede aportar mucho en campos como resolución de problemas y capacidad de adaptación. De la misma forma, llevar las sensibilidades femeninas a campos científicos puede traer también mejores desarrollos.

Con esto en mente, también vale la pena resaltar que las mujeres científicas no están solas. Para Adriana Paola González, una de las mejores formas para combatir ese sentimiento de no pertenecer es conocer a otras mujeres que están en el mismo campo. Organizaciones como la Red Colombiana de Mujeres Científicas, Maloka y PrinCiencia están convirtiendo esta visión de las mujeres en una realidad. “La invitación es a que nos unamos, a que hagamos equipo, porque lo que queremos lo queremos todos. Esto es para el bien de Colombia, para el bien del planeta”.