Arte, concepto vasto que puede abarcar infinidad de creaciones; usualmente, quienes están detrás de ellas trabajan con sus manos, dándoles vida a cuadros, formas y demás. Sin embargo, el arte no está alejado de la innovación y la tecnología, como los más tradicionales artistas pueden pensar. De hecho, se están complementando de una manera más allá de lo imaginado.

Spolier alert: este no es un artículo sobre los peligros de la automatización, de si los humanos van a ser reemplazados por las máquinas o de quién puede hacerlo mejor. Es sobre transformación, colaboración, experimentación y las oportunidades creativas que surgen gracias a la relación entre arte y tecnología.

¿Pueden las máquinas hacer el trabajo creativo?, ¿de dónde viene el trabajo creativo?, ¿podría un robot soñar o incluso expresar lo que dicta su corazón, como lo quería el hombre Hojalata?

Siguiendo la teoría y limitándonos a las ‘artes plásticas’ (hablamos entonces de pintura, dibujo, escultura, arquitectura, grabado, cerámica, orfebrería, artesanía y pintura mural), hemos encontrado algunos ejemplos de cómo los artistas están siendo más experimentales, cómo se crean sinergías, experiencias, instalaciones y en general de cómo el arte también se está transformando. Incluso, empresas como Nokia Bell tienen laboratorios exclusivos para fomentar el desarrollo artístico usando la tecnología, así como residencias artísticas y programas de investigación para experimentar.

Sin ir muy lejos, el Instituto Distrital de las Artes de Bogotá (Idartes) tiene la ‘Línea Estratégica de Arte, Ciencia y Tecnología‘, que se crea teniendo en cuenta los cambios que se han venido presentado en el campo artístico, donde en gran medida las transformaciones tecnológicas proponen nuevas formas de relación.

Aquí traemos algunos ejemplos de cómo la tecnología, desde hace varios años, está remodelando el arte, específicamente áreas de dibujo y pintura, aunque existan críticos en contra de nociones como ‘artistas digitales’, ‘artistas robóticos’ o ‘artistas IA’, entre otros:

Trazo con láser:

Durante una exhibición realizada en Londres durante 2014, llamada originalmente ‘Cuarta Revolución‘, se presentó una amplia variedad de artistas digitales que utilizan la tecnología para impulsar el arte en diferentes direcciones. Aquí se vio el trazo con láser reemplazando al tradicional pincel. Una de las exhibiciones más llamativas fue ‘Ensamblaje’, diseñada para alentar a los visitantes a crear estructuras de luz y dibujos de piso moviéndose a través de rayos láser de colores y humo. 

Además de lo llamativo del láser, durante la instalación las personas pudieron percibir que era mejor trabajar en equipo, lo cual también entra a deconstruir ciertas nociones dentro de la pintura, donde es usual trabajar solo. Algunas personas percibieron que si se topaban con el trazo de otro era probable que todo se desmoronara, mientras que aquellos que colaboraron, incluso si era a través de un acto tan simple como tomarse de las manos, notaron que podían crear estructuras más resistentes y más sofisticadas. 

Inteligencia Artificial para mezclar y crear

Alexander Reben es un artista y robotista del MIT que se ha dedicado a explorar la humanidad a través de la lente del arte y la tecnología, y ha logrado crear una serie de pinturas que resultan visualmente llamativas, aunque no está usando brochas ni pinceles o ni siquiera pintura para hacerlas: las hace con Inteligencia Artificial. 

Con la ayuda de algoritmos, Reben produce imágenes en colaboración. ¿Cómo así? La técnica se logra con un algoritmo que combina palabras para generar una sola imagen. Por ejemplo, puede mezclar las palabras ‘reloj’ y ‘medusa’ para crear una visualización fundida que se parece al engendro de una exhibición de arte psicodélico. «Los resultados se combinan con otras imágenes, creando una imagen ‘secundaria’ que de alguna manera mejora el caos visual», según le dijo Reben al Washington Post.

Luego de esta mezcla, con IA se miden las ondas cerebrales y las señales corporales de una persona, y con eso se selecciona la imagen que más le gusta. Entonces, la que pasa esa prueba de simpatía se retoca y, una vez finalizada, es enviada a China, donde se reproduce a mano. Sin embargo, todo el ‘trabajo creativo’ estuvo a cargo de la máquina. Es un ciclo de creación de arte entre tecnología y humanos. Reben también ha hecho obras usando robótica.

Robótica para obras infinitas

En Alemania se expuso la obra ‘Rising colorspace’, una pieza de arte abstracto en la que la pintura siempre está cambiando. Esto es posible gracias a Vertwalker, un robot que sube y baja con su pincel y está constantemente sobrescribiendo su propia obra, siguiendo las indicaciones del patrón que le indica un software desarrollado por Sonice.

Los artistas detrás de Verwalker son Julian Adenauer y Michael Haas, quienes lo definen como un proceso de creación infinito.

Brazos robóticos para crear

La tecnología, además de nuevas piezas de arte, también trae un aspecto de inclusión. Con IA y robótica se están empoderando artistas y audiencias en condición de discapacidad. ¿Cómo volvería a pintar alguien que perdió sus brazos?, ¿como moldearía alguien que nunca tuvo brazos?, ¿cómo se abordará la fotografía para los ciegos, o la música para los sordos? Es posible, porque la Inteligencia Artificial está cambiando el arte mismo.

Ejemplos de personas usando sus brazos robóticos para pintar, dibujar y demás existen varios. Hoy destacamos uno más extremo, el de un tatuaje hecho por un artista con un brazo robótico adaptado, que en vez de dedos tiene las herramientas necesarias, las agujas:

Óleo y acuarelas reales como hechas a pincel

El arte digital permite también el dibujo a través de dispositivos como tabletas (Pen tablets), que se han convertido en parte esencial del trabajo de diseñadores gráficos y animadores (entre otros). Pero dejando de lado los productos especializados, las marcas tradicionales también están ofreciendo algunas soluciones interesantes, como es el caso de Adobe.

Fresco‘ es la aplicación de dibujo y pintura de la famosa suite de diseño, disponible solo para iPad Pro. A diferencia de otros proyectos similares (como Genimni), Fresco ofrece como principal atractivo el uso de pinceles en vivo, gracias a la plataforma de Inteligencia Artificial de Adobe Sensei, para producir esos trazos realistas de acuarela y pintura al óleo. Por ejemplo, la aplicación permite descargar o importar los propios pinceles del usuario.

Museos ArTech

Y si la transformación en las técnicas y las herramientas para crear obras de arte no fueran suficientes, la fusión entre tecnología y arte también está creando nuevos espacios para interactuar con diferentes tipos de obra. Además de salas interactivas y experimentales, se han creado museos exclusivos con esta temática, museos digitales. Uno de los más representativos es el  museo de arte digital Borderless, creado por el colectivo japonés teamLab.

El concepto general de este museo es ser un espacio sin fronteras, liberar el arte de las restricciones físicas y evidenciar cómo todos son agentes que transforman el entorno; la cocreación está implícita. El museo cuenta con proyectores, computadores y demás dispositivos que hacen que las obras reaccionen al contacto del visitante, e incluso lo siguen durante todo su recorrido.

Foto:  Andrian Valeanu (Pixabay