Algunas publicaciones e investigaciones señalaron que Cali era una de las ciudades más peligrosas y violentas del mundo. En 2016 el informe de la Organización Civil Mexicana de Seguridad, Justicia y Paz ubicó a la capital del Valle del Cauca en la décima posición. Y aunque muchas cosas han pasado desde entonces (según el informe más reciente, de 2019, Cali está ahora en la posición 26) esa idea quedó en el imaginario.

¿Cómo cambiar esa percepción?, ¿cómo saber realmente qué está pasando con la seguridad en Cali? Este es el primer foco que trabaja Chispa, una iniciativa que recopila y verifica datos, para luego presentarlos al público de una manera completa y fácil de entender. La idea es trabajar en mejorar la calidad de vida en Cali, a través del entendimiento de los datos.

Johnny Coffey, emprendedor, mentor y consultor, enfocado en el uso de datos y tecnología para el desarrollo social, cuenta que llegó a Colombia en 2006 y no regresó a su país natal (Irlanda). Se instaló en Cali, donde ya tiene familia y desde donde ha decidido trabajar en alianza con amigos expertos en otras áreas (Andrea Bernal y Germán Alfonso), con los que gestaron Chispa. Coffey comparte que «la idea siempre es trabajar con personas brillantes. El grupo es más que la suma de sus partes». Los 3 amigos sabían que a través de la tecnología podían atacar varias temáticas y decidieron trabajar con los datos, pero no de cualquier manera, sino de una estratégica.

«Cali tiene su plataforma de datos que nadie consulta». Coffey explica que esto se debe a varias razones: por un lado la calidad de los datos no es la ideal (son obsoletos) o el formato no es útil, y de otro lado está la usabilidad, el diseño y la interpretación (o la falta de estos elementos). Hay tantas cosas que puede resultar confuso entender qué significa exactamente todo lo que allí hay. Entonces, «el mensaje no llega. Transparencia no es montar datos».

Aquí llega la importancia de la comunicación, el crear contenidos explicativos, videos, fotos, artículos y cuantos formatos se puedan usar, para que efectivamente se entienda lo que dicen los datos. En ese orden de ideas, Chispa ya lanzó el primer informe, ‘Seguridad en Cali en tiempos de COVID-19’.

¿Y de dónde salen los datos?

En este caso, se tomó la información de la Policía Nacional, pero para futuros informes se plantea la creación de los datos, teniendo en cuenta lo que se mencionó previamente, no siempre los datos públicos son buenos. Coffey pone el caso de la calidad del aire: la alcaldía de Cali cuenta con pocos sensores en la ciudad y algunos no funcionan, entonces se puede activar la ciencia ciudadana para la creación de sensores que permitan monitorear la calidad del aire. Recordemos que en Colombia ya existen iniciativas como CanAir.io., en la que son los ciudadanos quienes monitorean el aire (a través de código y hardware libre) y generan datos.

¿Qué más traerá Chispa?

A través de la plataforma Chispa.Data, que recopila y verifica los datos públicos y los presenta al público de una manera completa y fácil de entender, se seguirán trabajando otras temáticas, como la calidad del aire, el agua, la educación, la movilidad y el gasto público en Cali. Es decir, la información que está por venir es sumamente valiosa para diferentes actores como investigadores académicos, periodistas, líderes sociales y, en general, para los ciudadanos de Cali.

De momento, esta iniciativa es financiada únicamente por sus creadores, pero ya se revisan otras fuentes de ingresos. Ya hay activo un botón de donación y se estudia el aplicar a grants (becas o subsidios).

Ya en cuanto a otros proyectos, hay muchas ideas, pero sobre todo retos. Trabajar con información requiere de cuidado y rigurosidad. «La tecnología no es una solución, es un medio y es muy útil, pero hay pros y contras». Coffey es consciente de los retos que se avecinan, conoce de tecnología y asegura que «hay un rol y responsabilidades. Lo que viene con la Inteligencia Artificial es mil veces más poderoso, hay que tener cuidado. En los colegios hay que enseñar a consumir información, hay que educar al mundo».

En Colombia ya son varias las iniciativas, públicas, privadas y mixtas, relacionadas con datos abiertos; sumar nuevos jugadores es esencial y enriquecedor, especialmente dada la estrategia explicativa y social que trae Chispa.

¿Conocen más iniciativas como esta? Compártanlas a través de nuestro formulario de contacto, nos gustaría conocerlas y divulgarlas.