La pornografía, para bien o para mal, no es ilegal. No es delito consumir estos contenidos, aunque sí existen prejuicios alrededor del tema. Por eso puede ser usual que, por pena o por miedo a ser involucrado en un problema mayor, no se hagan denuncias cuando es necesario.

Hablamos específicamente de los contenidos con menores de edad que implican abuso o explotación sexual, que hoy en día proliferan en el mundo debido a la facilidad de distribución que ofrecen los medios digitales.

Usualmente, este tipo de contenido es llamado ‘pornografía infantil’, incluso en el ámbito legal, pero las organizaciones que defienden a los menores afirman que el término está mal empleado:

El término y concepto de «pornografía» alude y se asocia a una industria pensada y representada en la visibilidad y reproducción de actos sexuales explícitos entre adultos, donde los niños y las niñas se encuentran ajenos y excluidos de tales escenarios. Al relativizar y legitimar los contenidos sexuales de los menores y las menores de 18 años víctimas de abuso, bajo tal denominación, se ven estos reducidos a un objeto destinado a satisfacer deseos sexuales ajenos, apartándolos de su calidad de sujetos de derecho. Ya el propio protocolo facultativo de la Convención de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes hace mención a la «utilización» de niños en la pornografía excluyendo a estos de tales denominaciones.

Columna de Hernán Navarro en el sitio Télam.com.ar

Aunque la legislación colombiana al respecto hace su mejor esfuerzo para proteger a los menores, también hay que decir que no es ajena a la polémica, como lo señala este texto publicado en El Colombiano.

De cualquier manera, la comunicación es indispensable para determinar en qué casos se infringe la ley y se realizan actos indebidos:

Fuente: Te Protejo.

La Red PaPaz pone más que un grano de arena en esta labor y comparte algunos ejemplos de explotación sexual infantil, que los usuarios de la red y de otros medios deberían denunciar, sin dudarlo un instante, si se encuentran con ellos:

  • Materiales en los que se exhiben los genitales de niños, niñas o adolescentes.
  • Materiales en los que niños, niñas o adolescentes participan en actividades sexuales en contextos utilizados por adultos y prohibidos por la Ley para menores de edad (bares, discotecas, tabernas, prostíbulos).
  • Escenas sexuales en medios impresos o audiovisuales en las que aparecen niños, niñas o adolescentes utilizando artículos o juguetes sexuales.
  • Medios impresos o audiovisuales en los que aparecen niñas, niños o adolescentes siendo utilizados en actividades sexuales reales o simuladas.

Según la Internet Watch Foundation (IWF), cada siete minutos se muestra en Internet a un menor siendo objeto de abusos sexuales. En 2018, 39% de las víctimas fueron menores de 10 años, 78% fueron niñas, 17% fueron niños y 4% de los materiales involucraban niños y niñas.

Desde 1996, la IWF ha logrado eliminar 477.595 páginas que mostraban contenido de abuso sexual a menores. Es una batalla diaria, porque asímismo se incrementa el número de direcciones (URL) con este material.

¿Dónde denunciar sitios de pornografía infantil?

Si usted, por gusto o por casualidad, llegó a una página de pornografía, encontró el tema en redes sociales, recibió información de este tipo a través de un correo electrónico, aplicación de mensajería o en cualquier otro escenario digital y encuentra que allí se publica material que incluye escenas de abuso sexual infantil puede hacer su denuncia anónima. Le contamos cómo:

  • Te Protejo: es un canal de denuncia de contenidos ilegales como el abuso y la explotación sexual. Trabaja en alianza con el Ministerio TIC, el ICBF, la Policía Nacional y Red PaPaz, entre otros. De hecho, es el principal canal de denuncia recomendado por Google en Colombia. Cuenta son su aplicación móvil disponible en Android.
  • Internet Watch Foundation: tiene su propio apartado para hacer denuncias anónimas. Esta es una red mundial.
  • En las mismas páginas de pornografía. Existen casos en los que los mismos sitios de pornografía invitan a denunciar estos contenidos.

Si todavía siente temor de hacer clic en el enlace de las denuncias, puede estar tranquilo. Carolina Piñeros Ospina, directora de Red PaPaz, explicó por qué se puede tener la certeza de que estas son anónimas, porque al ingresar al portal o la aplicación el usuario solo debe registrar el enlace del sitio que aloja este material. Es opcional el dejar sus datos, que a veces lo hacen para hacer seguimiento del caso.

Te protejo está pensada para ser una línea de denuncia confidencial, es el compromiso porque es una organización de la sociedad civil, administrada por Red PaPaz.

Carolina Piñeros Ospina

Existen mecanismo de denuncia directamente con las autoridades, como la Policía Nacional (Cai Virtual) y la Fiscalía (A Denunciar), pero no son tan populares porque aquí sí se piden los datos para tramitar la denuncia. Además, por lo que ha podido notar Red PaPaz, las personas prefieren hacer denuncias ante organizaciones independientes que ante las autoridades. Sea cual sea el caso, la invitación es a no dejar de denunciar por miedo, pudor o pena de ser señalado.

Las personas prefieren reportar a una ONG pero no directamente a las autoridades. «Creemos que le llegan muy pocos reportes al Cai Virtual. En Colombia al rededor de un 97% de las denuncias en este tema se envía a través de Te Protejo», agregó Piñeros.

¿Qué ha logrado Red PaPaz en 2019?

A septiembre de 2019 la red logró bloquear más de 5 mil páginas web con este material y hay más de 7 mil solicitudes para que desmoten otros (pues muchos están alojados fuera del país). Lo triste es que hay cero procesos de judicialización por estos delitos en Colombia.

A diario vemos cómo los medios de comunicación buscan las tendencias o lo que se comenta en redes sociales, pero dejan de ver contenidos realmente importantes que dan pie a investigaciones y demás. Como ejemplo, citamos este hilo de Trueno en el que expone redes de pedofilia en Internet, al que no se le prestó la atención que corresponde:

El compromiso de proteger a niñas, niños y adolescentes en los entornos digitales es de todos. Una de las acciones más importantes, además de denunciar, es hacer evidente la situación. Hablar, escribir, no mirar hacia otro lado o ignorar el elefante en la habitación.

Foto: B_A (Pixabay)