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Identidad digital: cómo protegerla, riesgos y estrategias clave



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Nuestra identidad digital es clave en la vida diaria, pero enfrenta amenazas como el phishing y la suplantación de identidad. Conoce sus componentes, riesgos y cómo gestionarla de forma segura en un entorno digital en constante evolución.

Publicado el 19 de feb de 2025



identidad digital

¿Qué es la identidad digital?. Es el conjunto de datos electrónicos que representan a una persona o entidad en el mundo digital, afectando la seguridad, privacidad y acceso a servicios en línea.

Garantizar una identidad digital segura es fundamental para prevenir fraudes, suplantación y otros riesgos cibernéticos. Según la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), la protección de datos personales es un derecho fundamental, regulado por la Ley 1581 de 2012. Además, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) y la Registraduría Nacional del Estado Civil, impulsa la autenticación digital segura para los ciudadanos.

Hoy por hoy, nuestra identidad ya no se limita a documentos físicos o firmas manuscritas, sino que se extiende a cada interacción en línea, la cual es cada vez más predominante. Desde un simple inicio de sesión hasta una transacción bancaria, la identidad digital se ha convertido en el eje de nuestra vida virtual.

Sin embargo, esta evolución trae consigo nuevos riesgos: el auge del ‘phishing’ potenciado por inteligencia artificial está facilitando el robo de credenciales y datos personales, mientras que la suplantación de identidad ya no es un problema exclusivo de los adultos, sino que también afecta a niños, poniendo en peligro su futuro financiero y social.

En respuesta a estos desafíos, la seguridad en los pagos digitales y la verificación de identidad están en constante transformación, buscando un equilibrio entre accesibilidad y protección ante el crecimiento de la ciberdelincuencia.

Introducción a la identidad digital

En la actualidad, la identidad digital es un elemento esencial de la vida cotidiana, permitiendo a las personas acceder a servicios, realizar transacciones y comunicarse en línea.

Este concepto abarca la información que identifica a un usuario en el mundo digital, incluyendo datos personales, credenciales de acceso y el historial de interacciones en plataformas digitales. A medida que la Transformación Digital avanza, la identidad digital se convierte en una pieza clave para la seguridad, la privacidad y la eficiencia en múltiples sectores.

Si bien son cercanas, la identidad digital es diferente de la huella digital, las diferencias radican principalmente en su naturaleza, control y alcance. Por un lado, la identidad digital se refiere al conjunto de datos que identifican a una persona o entidad en entornos digitales. Incluye nombres de usuario, correos electrónicos, contraseñas, identificadores biométricos (como la huella dactilar o reconocimiento facial), historiales de transacciones y más. Es algo que un usuario crea, gestiona y utiliza para acceder a servicios digitales.

Mientras que la huella digital es el rastro de información que una persona deja al interactuar en internet. Incluye datos recopilados de manera consciente (como publicaciones en redes sociales) o inconsciente (como direcciones IP, cookies y datos de navegación).

Componentes clave de la identidad digital

La identidad digital está compuesta por diferentes elementos que garantizan su autenticidad y seguridad. La información personal, como nombres y números de identificación, es el punto de partida, complementada por credenciales de autenticación como contraseñas y datos biométricos. Además, los identificadores digitales, como direcciones de correo electrónico y nombres de usuario, permiten a los sistemas reconocer a cada individuo en diversas plataformas. Otro aspecto importante es el historial de actividad, que registra interacciones y transacciones en línea, influyendo en la reputación digital de los usuarios.

Importancia de la identidad digital en la sociedad actual

En el entorno empresarial, la identidad digital es crucial para garantizar la seguridad. En Colombia por ejemplo, la implementación de la cédula digital ha marcado un avance en este ámbito, ofreciendo mayor seguridad y facilitando la gestión de trámites en línea. A partir del 1 de marzo de 2025, la Registraduría Nacional estableció un costo de $72.450  para la expedición de este documento, reflejando la apuesta del país por la digitalización de la identidad ciudadana.

Riesgos y amenazas comunes a la identidad digital

A pesar de sus múltiples beneficios, la identidad digital enfrenta constantes amenazas. Uno de los riesgos más comunes es la suplantación de identidad, donde ciberdelincuentes utilizan información personal para cometer fraudes o acceder a cuentas de manera ilícita. De hecho, el fraude de identidad en 2025 seguirá siendo un desafío crítico para empresas y consumidores, según el informe de Cybersecurity and Infrastructure Security Agency (CISA).

El informe del Cybersecurity and Infrastructure Security Agency (CISA) destaca el impacto creciente de los deepfakes en la suplantación de identidad, lo que representa una amenaza crítica para instituciones financieras y corporaciones. Además, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) recomienda el uso de autenticación biométrica y FIDO2 para mitigar el riesgo de fraude digital a gran escala. . Además, la tecnología de deepfakes ha sido empleada para crear audios falsos que imitan la voz de ejecutivos, facilitando fraudes financieros significativos . Para mitigar estos riesgos, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de EE. UU. recomienda la implementación de autenticación biométrica y el uso de claves FIDO2 como medidas esenciales para reducir la suplantación de identidad en el sector empresarial.

El robo de identidad es uno de los principales riesgos en el entorno digital. Los ciberdelincuentes usan datos personales para cometer fraudes, acceder a cuentas y suplantar a usuarios en distintas plataformas. El phishing sigue siendo una estrategia común para engañar a las personas y robar credenciales mediante correos o sitios falsos. En el último año, estos ataques crecieron un 28 % a nivel global, y en Colombia ya representan el 17 % de los incidentes reportados, según el FBI Internet Crime Report y la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA)

El panorama del phishing a nivel global ha cambiado drásticamente, con un crecimiento del 28 % en el último año, según la empresa de ciberseguridad OlimpIA. En América Latina, Colombia se ha convertido en un punto crítico, concentrando el 17 % de los incidentes reportados, lo que evidencia la creciente sofisticación de este tipo de ataques. Esta situación es especialmente relevante en Colombia, donde el 81 % de los trabajadores utilizan herramientas de IA a diario, según el informe Work Trend Index 2024 de Microsoft y LinkedIn, lo que podría generar nuevos vectores de ataque en entornos laborales.

También es necesario tener en cuenta los riesgos y amenazas de acuerdo al género. Si bien la identidad digital implica riesgos para todos, las mujeres experimentan una mayor vulnerabilidad a la violencia de género en línea, mientras que los hombres suelen estar más expuestos a fraudes financieros y ataques a la reputación profesional. Esto resalta la necesidad de estrategias de ciberseguridad con enfoque de género, que aborden estas diferencias y garanticen un entorno digital seguro para todos.

Los ataques a bases de datos son una amenaza constante. Cada día, millones de personas ven comprometida su información personal, desde datos bancarios hasta credenciales de acceso. ¿La mejor defensa? Adoptar medidas como la autenticación multifactor y estar atentos a señales de actividad sospechosa. La educación digital es clave para reducir estos riesgos

Estrategias para proteger y gestionar la identidad digital

Una de las más recientes líneas de acción en la que están trabajando las empresas en el mundo es la prevención de ataques a identidades digitales, aprovechando tecnologías como la Inteligencia Artificial y el Aprendizaje Automático, así como el uso de autenticación multifactorial, que combina diferentes métodos de verificación, se ha convertido en una estrategia clave para evitar accesos no autorizados.

Para reducir riesgos, es fundamental evitar que los usuarios tengan acceso permanente a información o sistemas sensibles. En su lugar, es mejor otorgar permisos solo cuando realmente se necesiten. Sam Elliott, vicepresidente senior de productos en BeyondTrust.

Asimismo, la actualización regular de contraseñas y el uso de combinaciones complejas pueden minimizar el riesgo de hackeos. La educación en ciberseguridad es otro pilar esencial, ya que conocer las amenazas y aprender a identificarlas permite a los usuarios tomar decisiones más seguras en línea.

Además, el uso de herramientas como gestores de contraseñas y software de monitoreo de identidad puede reforzar la protección de los datos personales.Para mitigar algunos riesgos, es esencial adoptar buenas prácticas de ciberseguridad. Algunas recomendaciones clave incluyen:

Utilizar autenticación multifactor (MFA):Agregar un segundo nivel de seguridad reduce significativamente el riesgo de accesos no autorizados.
Actualizar contraseñas periódicamente:Usar combinaciones seguras y únicas para cada servicio.
Verificar fuentes oficiales:Acceder solo a plataformas seguras y evitar enlaces sospechosos.
Controlar la información compartida:Limitar la exposición de datos personales en redes sociales y formularios en línea.
Usar servicios gubernamentales de autenticación:Como el Servicio de Autenticación Digital, que permite validar la identidad de forma segura.

Herramientas y recursos para una gestión eficaz de la identidad digital

En respuesta a los desafíos de la identidad digital, han surgido diversas soluciones tecnológicas que facilitan su gestión. Plataformas como SoyYo en Colombia han desarrollado servicios de autenticación segura que permiten a los usuarios verificar su identidad sin comprometer su información.

Existen también diferentes tipos de aplicaciones de autenticación que generan códigos de acceso temporales para reforzar la seguridad en plataformas digitales. Otra opción son los servicios de monitoreo de identidad, los cuales alertan a los usuarios cuando su información personal ha sido expuesta en filtraciones de datos. Estas herramientas son fundamentales para garantizar una identidad digital segura y confiable.

Futuro de la identidad digital: Tendencias y desafíos

La evolución de la identidad digital avanza hacia modelos más seguros y descentralizados. La interoperabilidad de sistemas se ha convertido en un tema clave, especialmente en sectores como el jurídico, donde la identificación digital debe ser confiable y compatible entre distintas plataformas.

La Inteligencia Artificial y el Machine Learning también han adquirido un papel central en la protección de identidades, permitiendo la detección temprana de fraudes y actividades sospechosas.

Además, la identidad digital descentralizada está cobrando relevancia, ofreciendo a los usuarios mayor control sobre sus datos personales sin depender de entidades centralizadas. No obstante, estos avances traen consigo desafíos como la protección de la privacidad y el cumplimiento normativo, aspectos que deberán ser abordados a medida que la identidad digital sigue transformándose.

Preguntas frecuentes sobre la identidad digital

¿Cómo gestionar la identidad digital de los empleados en una empresa?

La gestión de la identidad digital en entornos corporativos requiere políticas claras de acceso y seguridad. Implementar autenticación multifactorial y utilizar soluciones de gestión de identidades ayuda a controlar los permisos de los empleados y reducir el riesgo de accesos no autorizados.

¿Qué riesgos enfrenta una empresa por una mala gestión de identidad digital?

Una administración deficiente de la identidad digital puede derivar en filtraciones de datos, accesos indebidos a información sensible y daños a la reputación de la empresa. Esto puede afectar la confianza de los clientes y generar pérdidas económicas por fraudes o sanciones regulatorias.

¿Cuáles son las mejores prácticas para proteger la identidad digital corporativa?

Las mejores prácticas incluyen la capacitación continua en ciberseguridad, el uso de autenticación multifactorial, la implementación de políticas de contraseñas seguras y la realización de auditorías de seguridad periódicas para identificar y mitigar vulnerabilidades.

¿Cómo influye la identidad digital en el cumplimiento normativo empresarial?

Una gestión adecuada de la identidad digital garantiza que las empresas cumplan con regulaciones de protección de datos y privacidad, como la Ley 1581 de 2012 en Colombia. Cumplir con estas normativas no solo evita sanciones, sino que también fortalece la confianza de los clientes en la empresa.

¿Qué tecnologías pueden reforzar la seguridad de la identidad digital en las empresas?

El uso de Inteligencia Artificial y Machine Learning permite detectar patrones anómalos y prevenir fraudes de manera más eficiente. Asimismo, la biometría avanzada y las soluciones de autenticación descentralizada están emergiendo como herramientas clave para reforzar la seguridad digital en entornos empresariales.

La identidad digital continuará evolucionando en los próximos años, y su adecuada gestión será determinante para garantizar la seguridad y la privacidad de los usuarios en un mundo cada vez más interconectado.

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