Cada año que pasa, los efectos del calentamiento global se vuelven más y más fuertes. Los gobiernos de muchos países desarrollados se comprometieron en la COP21 –la Conferencia de las Naciones Unidas para el Cambio Climático de 2015– a reducir los gases invernadero emitidos y reducir nuestra huella de carbono. Dentro de los parámetros fijados, el tema de los automóviles eléctricos fue fundamental para reducir las emisiones y, por consiguiente, la contaminación y el cambio climático.

En Bogotá, por ejemplo, desde el pasado 5 de marzo se decretó la alerta amarilla debido a altas temperaturas, incendios y la contaminación en el aire de la ciudad producto de vehículos particulares y de carga. Los autos eléctricos, sin embargo, están obviamente exentos de la medida de pico y placa ambiental.

El papel que van a tener los autos eléctricos es tal que incluso Renault y Nissan hicieron presencia en la COP21 mostrando sus modelos cero emisiones. Estos automóviles fueron los encargados de transportar a más de 8.000 delegados a lo largo de toda la conferencia. Los modelos utilizados fueron el Renault Zoe y el Nissan Leaf, ambos disponibles actualmente en el mercado colombiano.

Países como Canadá y algunas regiones de Estados Unidos han implementando leyes de incentivos para promover la compra y venta de movilidad eléctrica. Si bien existen hoy en el mercado varias opciones de carros eléctricos, lo cierto es que su precio todavía está muy lejos del alcance de gran parte de la población. Mucho de este costo está relacionado a las baterías de alta capacidad que incorporan la mayoría de fabricantes.

Así las cosas, los incentivos se hacen necesarios para impulsar esta tecnología. Colombia, aunque todavía no está al nivel de Estados Unidos, Canadá o Noruega, es uno de los países más fuertes en América Latina en este tema. Además de tener una de las ofertas más robustas, el gobierno también se ha encargado de crear incentivos para los ciudadanos.

Ley 1964 de 2019

El pasado julio, se expidió la primera ley que no solo reglamenta los incentivos, sino además impone reglas importantes para ciudades y constructores. De entrada, y tal vez lo más atractivo para compradores, es que los carros eléctricos gozan de beneficios exclusivos.

Según el Artículo 6 de la nueva ley, todos los carros eléctricos están exentos de reglamentos de circulación regionales. Esto, dicho en otras palabras, significa que cualquier carro eléctrico está exento de medidas como el pico y placa, los días sin carro y restricciones ambientales que pudieran surgir.

De la misma forma, las entidades públicas y establecimientos comerciales con lugares de parqueo deberán destinar por ley al menos el 2% para uso preferencial y exclusivo de usuarios que tengan un carro eléctrico. Por si fuera poco, dentro de los 3 años siguientes todos los municipios de categoría especial —es decir con población mayor a 500.000 habitantes— deberán garantizar la construcción de 5 puntos de carga rápida. Bogotá, por su parte, debe garantizar 20 puntos dentro del mismo periodo de tiempo.

Y para garantizar que los nuevos edificios y construcciones residenciales cuenten con la infraestructura necesaria. El gobierno también está trabajando para implementar esta necesidad dentro del debido proceso para otorgar licencias de construcción.

Algunos mitos de los carros eléctricos

«Los carros eléctricos son lentos»Falso. El Tesla Modelo S es solamente 0.1 segundos más lento que el Lamborghini Aventador. El Nissan Leaf tiene también una velocidad tope de 160 km/h.

«Un carro eléctrico no me lleva tan lejos como uno a gasolina»Falso. El BMW i3 tiene un rango de hasta 246 km. El Tesla Modelo 3 tiene un rango de 402 km. El Nissan Leaf 2019 tiene un rango de 346 km.

«Los carros eléctricos son muy caros»Verdadero. En Colombia el eléctrico más barato empieza hacia los $40’000.000. Los otros empiezan en 100’000.000.

El camino hacia el 100%

Además de los puntos anteriores, la Ley 1964 también fija metas específicas en cuanto a porcentajes de flota y de venta. Todos los prestadores de servicio público de transporte deberán tener un 30% de su flota total funcionando con electricidad, ya sea en vehículos comprados o contratados.

También se fijó un calendario para las ciudades que cuenten con sistemas de transporte masivo. Para el 2025, el porcentaje de la flota debe estar compuesta en un 10% mínimo por vehículos eléctricos. Desde esa fecha, se darán saltos de dos años hasta llegar a la meta de una flota 100% eléctrica en el año 2035.

Año % flota eléctrica
2025 10%
2027 20%
2029 40%
2031 60%
2033 80%
2035 100%

Con toda esta infraestructura pensada, el gobierno espera promover la compra de los carros eléctricos, que vio un aumento del 236% en el 2019 respecto al año anterior. Es decir, se pasó de 932 unidades vendidas en 2018 a 3.134 en 2019. La tarifa máxima de los impuestos para estos vehículos se estableció en 1%, lo que muy seguramente resultará en carros eléctricos más económicos.

Esta medida se suma también a la Ley 1116 de 2017 que eliminó los aranceles de los carros eléctricos y redujo el IVA hasta un 5%. La reducción está impuesta hasta el año 2027, y ciertamente ha ayudado a promover la oferta para obtener un carro eléctrico en el país.

Así mismo, todos los asuntos legales respecto a revisiones y SOAT deberían estar listos antes de que acabara el 2019, según la Ley 1964. Con todo el panorama legal y regulatorio mucho más claro para los importadores y compradores, el 2020 se proyecta como un año fuerte para el mercado de carros eléctricos.

Imagen principal: VanveenJF en Unsplash