100 LÍDERES TIC

El bilingüismo entre el negocio y los bits: la estrategia integrada de Ernesto Pardo en ISA



Dirección copiada

Ernesto Pardo asumió la dirección de tecnología (CIO) del Grupo ISA para transformar la plataforma digital de la corporación en un motor de competitividad regional. En 100 Líderes TIC habló sobre cómo administra la infraestructura mientras establece criterios éticos frente a la IA.

Publicado el 27 de jul de 2026

Redacción Impacto TIC

Editores y Analistas Senior de Ecosistema TIC




En el dinámico escenario corporativo de 2026, la dirección tecnológica de las grandes compañías ha dejado de ser un área de soporte para convertirse en un motor de competitividad y resiliencia institucional. En el marco del especial editorial 100 líderes TIC de Latinoamérica 2026, conversamos con Ernesto Pardo, quien asumió el cargo de CIO (Chief Information Officer) en el corporativo de ISA en diciembre de 2025.

Con una trayectoria de más de 25 años en la industria de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), Pardo ha consolidado una visión enfocada en el impacto positivo de la tecnología sobre las personas, las organizaciones y el planeta.

Su experiencia previa como gerente general de Internexa y líder de la startup Intella –ambas filiales del Grupo ISA– le otorga una comprensión profunda del ecosistema técnico y comercial desde la base de la operación.

Este recorrido le permite dominar con fluidez una de las capacidades críticas en el liderazgo moderno: la conversación bilingüe que traduce los requerimientos del negocio en soluciones de infraestructura.

¿Cómo fue la transición de Ernesto Pardo hacia la dirección tecnológica de ISA?: El arte de la escogencia

El paso desde el liderazgo comercial de filiales y startups hacia la dirección tecnológica del corporativo central de ISA representa un cambio de paradigma profesional no menor. Pardo explica que su rol actual exige una mentalidad habilitadora de todos los negocios del grupo, bajo un estricto respeto al gobierno corporativo y al propósito común.

Asimismo, este movimiento implicó pasar de una cultura netamente vendedora de soluciones a una posición de comprador estratégico de tecnología. En un mercado donde las herramientas digitales se han democratizado y coexisten decenas de competidores por categoría, la toma de decisiones se complejiza.

“En los pocos meses que llevo acá me estoy dando cuenta que es tremendamente difícil escoger la tecnología, escoger los procesos, escoger los proyectos que priorizamos. ¿Qué genera más valor? ¿Qué va primero? ¿Qué genera más impacto? No es fácil escoger”, compartió Pardo.

¿Cuál es la magnitud de la infraestructura digital que administra ISA en América Latina?

El impacto de la gestión tecnológica en una compañía como ISA se dimensiona a través de la infraestructura crítica que soporta en América Latina. La organización beneficia indirectamente a cerca de 300 millones de personas en la región y resguarda más de 200.000 activos críticos, incluyendo casi 50.000 kilómetros de tendido eléctrico.

Para articular y asegurar esta cadena de valor regional, el área de TI liderada por Pardo administra cifras de alta complejidad operacional:

Indicadores clave de la infraestructura digital de ISA

  • Volumen de datos: Almacenamiento y procesamiento de más de 150 petabytes de información.
  • Ecosistema de software: Gestión de más de 500 aplicaciones principales articuladas con 1.200 aplicaciones delegadas.
  • Capital humano integrado: Soporte tecnológico para más de 5.000 empleados directos y cerca de 40.000 contratistas externos.
  • Disponibilidad del servicio: Mantenimiento de niveles de disponibilidad superiores al 99,95 % en plataformas críticas.
  • Estándar de ciberseguridad: Adopción del marco internacional NIST (National Institute of Standards and Technology), con la meta de consolidar un nivel de madurez de 4 sobre 5 y avanzar hacia la excelencia técnica.

De la confiabilidad a la competitividad: el nuevo legado

Al asumir la dirección tecnológica del grupo, Ernesto Pardo recibió el legado de Olga Lucía López, quien lideró el área por más de tres décadas y cimentó una plataforma digital transversal bajo la premisa de la confiabilidad. El nuevo desafío estratégico consiste en conservar esa robustez técnica y elevarla hacia una cultura de competitividad.

Pardo aclara que el sector de la infraestructura crítica es mucho más competitivo de lo que se percibe externamente, debido al ingreso de grandes jugadores globales con alta capacidad de inversión.

Cuando los topes presupuestales limitan competir únicamente por chequera, la tecnología se convierte en la herramienta para generar eficiencias internas:Una de esas formas es siendo cada vez más rentables, más eficientes en el uso de los activos, más capaces de generar valor sobre los activos que ya están puestos. En todo esto la tecnología ayuda mucho a la competitividad. Los proyectos que hagamos en tecnología deben ser proyectos cuyo impacto sea medible”.

Esta optimización permite que las inversiones de capital (CAPEX) se traduzcan en reducciones de costos operativos (OPEX) dentro del estado de resultados de la compañía, liberando caja a corto, mediano y largo plazo para asegurar el crecimiento del negocio.

¿Cuáles son las prioridades y líneas rojas en ciberseguridad e Inteligencia Artificial para 2026?

Al evaluar las preocupaciones del panorama actual en 2026, el CIO de ISA enfatiza tres aspectos fundamentales que ocupan la agenda de los directores de tecnología:

  1. Apropiación de la Inteligencia Artificial con valor real: Pardo advierte sobre la presión de mercado por adoptar IA de manera apresurada con fines mediáticos o de “show” corporativo, omitiendo fases previas esenciales como el gobierno y la arquitectura de datos. En ISA, el enfoque se basa en la prudencia inteligente para asegurar que los insumos de información (inputs) sean de alta calidad y garanticen resultados precisos (outputs).
  2. Ciberresiliencia en la adopción de IA generativa: La democratización de estas herramientas expone a las organizaciones a riesgos de ciberseguridad sofisticados. El rol del líder técnico exige trazar “líneas rojas” institucionales claras que equilibren la velocidad de adopción con el blindaje de la información confidencial.
  3. La velocidad del desborde tecnológico frente a hitos como Mitos: Hallazgos recientes en modelos avanzados –como la evolución de Claude detectada en el ecosistema Mitos– evidencian la capacidad de la IA para comprometer contraseñas y sistemas complejos en minutos, anticipando los retos del denominado ‘Día Q’ o de la Computación Cuántica. Ante este escenario, la estrategia de resiliencia corporativa implica rodarse de aliados de infraestructura que posean mayores capacidades de defensa que la propia organización.

¿Por qué el criterio humano sigue dirigiendo la evolución tecnológica?

A pesar de la complejidad técnica que demanda vigilar 150 petabytes de datos o defender redes de infraestructura crítica regional, Ernesto Pardo concluye que el valor fundamental del liderazgo en la era de los algoritmos reside en mantener el control y la empatía en el factor humano. Vivir e implementar una revolución industrial en pleno auge es un privilegio profesional que debe gestionarse con responsabilidad ética.

La tecnología y el liderazgo sin un propósito claro no entregan dividendos sostenibles. El éxito de cualquier arquitectura digital radica en su capacidad para subordinarse al servicio y bienestar de las personas, garantizando que el criterio humano dirija siempre la velocidad de la evolución técnica.

Mira aquí la entrevista completa:

Artículos relacionados