La rápida adopción de la Inteligencia Artificial (IA) en el entramado empresarial e institucional de Colombia plantea una encrucijada crítica: potenciar la eficiencia operativa y la innovación sin vulnerar la privacidad de la ciudadanía ni desproteger los activos de información.
En el marco del encuentro virtual Live TIC, diversos liderazgos del sector tecnológico y financiero del país coincidieron en que la ciberseguridad y el gobierno de datos ya no deben concebirse como un freno regulatorio, sino como la condición habilitante para una transformación digital segura y sostenible.
Seis líderes de tecnología de Seguros Bolívar, Davivienda, Credibanco, Bansat, Bodytech y Escala 24/7 coincidieron en que la Inteligencia Artificial solo genera valor cuando la sostienen cultura, datos confiables y confianza digital. En dos paneles moderados por Mauricio Jaramillo Marín dejaron cifras de adopción y recomendaciones para organizaciones de cualquier tamaño.
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¿Qué habilidades exige el liderazgo en la era de la Inteligencia Artificial?
La integración de arquitecturas avanzadas, como la IA agéntica y los modelos de automatización, exige una evolución en las competencias de los equipos de trabajo y una rigurosa gobernanza interna. Las organizaciones se enfrentan al reto de desplegar soluciones ágiles que mitiguen el sesgo algorítmico y garanticen la trazabilidad de los datos utilizados para el entrenamiento de los modelos.
Más que dominio técnico, el panel resaltó destrezas humanas. Catalina Riveros, líder de Agentic AI –agentes de IA con cierta autonomía– en Davivienda, destacó “la capacidad de pivotear“: reorientar equipos y proyectos con rapidez cuando los costos o los resultados no cierran.
Germán Sánchez, vicepresidente de Tecnología de Seguros Bolívar, sumó la curiosidad y el “liderar con el ejemplo“: que quienes dirigen prueben la tecnología para dar fuerza a su discurso. Rubén Cortés Galarza, vicepresidente de Operaciones de Credibanco, lo resumió así: “esto no es un cambio tecnológico, esto es un cambio de mindset“.
María Fernanda Juárez, gerente regional para el norte de Latinoamérica de Escala 24/7, insistió en el pensamiento crítico, el aprendizaje y una cultura que baje desde la dirección hasta toda la organización, no solo el área técnica.
El diseño de soluciones automatizadas debe enfocarse en complementar las capacidades humanas en lugar de sustituirlas. La implementación de estas tecnologías en sectores regulados, como la banca y los seguros, demuestra que la confianza de la audiencia disminuye si las instituciones no logran explicar cómo y para qué se utilizan los algoritmos de aprendizaje automático.
¿Qué resultados muestran las grandes empresas colombianas con Inteligencia Artificial?
Las cifras sectoriales dieron cuerpo a la conversación. Seguros Bolívar, con 86 años de trayectoria y más de 5 millones de clientes, usa la IA para agilizar la suscripción de pólizas. La compañía también automatiza el desembolso por siniestros de vehículos mediante el análisis informático de las imágenes que suben las personas aseguradas.
Credibanco, presente en más de 967 municipios y con unos 365.000 comercios aliados, procesa más de 2 millones de transacciones diarias. La entidad comenzó a implementar Machine Learning –el enfoque de IA donde los sistemas aprenden de patrones de datos históricos– en 2019. Gracias a esta tecnología, suma más de 1.500.000 horas de trabajo operativo evitadas. Adicionalmente, cuenta con un modelo predictivo de más de 54.000 series de tiempo que detecta anomalías transaccionales en menos de 20 segundos.
Asimismo, Davivienda, con una base de 23 millones de clientes incluyendo la plataforma Daviplata, impulsa de manera transversal una visión estratégica denominada ‘AI First’.
¿Por qué la confianza digital es condición y no freno para la IA?
El segundo segmento del encuentro técnico profundizó en la interdependencia entre los datos y la seguridad informática. En un entorno hiperconectado, las amenazas de malware y la filtración de credenciales obligan a las organizaciones a redefinir sus perímetros de protección mediante enfoques de arquitectura Zero Trust (confianza cero) y procesamiento descentralizado.
Luis Guillermo Sandoval, director general y CIO de Bansat, ubicó la conectividad como capa crítica y puso el acento en el factor humano: “las herramientas no toman decisiones, son los gerentes, los líderes, quienes van a tomar decisiones con data”.
Rafael Socarrás, vicepresidente de Tecnología e Innovación de Bodytech, afirmó que la IA hoy “se equivoca menos, alucina menos”, pero pidió cuidado con la información que se entrega a plataformas abiertas. Defendió pasar de la transformación digital a ser “empresas de base tecnológica”: Bodytech se certificó en PCI DSS 4 —estándar de seguridad para pagos con tarjeta— y captura unos 350 millones de puntos de datos al mes en su app para mejorar el entrenamiento.
Juárez advirtió que no se trata de acumular datos ni de probar toda herramienta disponible, sino de definir qué valor se busca y gobernar el proceso. Un dato citado por el moderador –que cerca del 86 % de los proyectos de IA fracasa, según estudios en Estados Unidos– sirvió para subrayar la importancia de esos cimientos.
Un llamado a arriesgar sin perder el foco
Los mensajes de cierre apuntaron a la acción. Sánchez recordó que las empresas “no están compitiendo contra la Inteligencia Artificial, sino contra los profesionales y las empresas que están adoptando y saben utilizar la IA”. Juárez pidió flexibilidad y celeridad para corregir: “entre más rápido te equivoques, más rápido vas a llegar“.
El consenso final fue no castigar el error en entornos controlados, identificar a las personas pioneras dentro de cada área y hacer del talento y los datos el punto de partida.




