La industria del software colombiano tiene una meta ambiciosa: Contribuir con el 5 % del PIB nacional superando el 3,7 % de la actualidad, pero para hacerlo necesita ser tenido en cuenta por las políticas de Estado, nos recuerda Ximena Duque Alzate, la presidenta ejecutiva de la Federación Colombiana de la Industria de Software y Tecnologías de la Información (Fedesoft).
Para conocer la visión, las propuestas y las metas de este gremio conversamos con Duque Alzate quien comparte la visión de este nicho incluidas algunas propuestas concretas que ya han presentado ante los equipos de gobierno de varios de los candidatos presidenciales.
A continuación algunas partes de la entrevista:
Impacto TIC: ¿Cómo va la meta para alcanzar el 5 % del PIB y qué se necesita para acelerar ese crecimiento en este año?
Ximena Duque Alzate: Hemos hecho un ejercicio muy juicioso para revisar qué necesita esta industria para ser más competitiva. Esa ‘mega meta’ del 5% del PIB es nuestro gran objetivo; hoy la industria digital está entre el 3,6 % y el 3,7 %, lo que representa unos 61 billones de pesos. Esto muestra que el sector ya empieza a pesar en la economía del país y es hacia donde apuntan las naciones más desarrolladas.
Por eso, hemos recogido 14 propuestas que estamos socializando con los equipos programáticos de los candidatos a la presidencia. El mensaje central es que este sector debe ser prioritario, con una política de desarrollo estructural, tal como se hizo en su momento con el turismo o el agro, y que deje de ser considerado simplemente como un sector habilitador.
Impacto TIC: ¿Qué quiere decir?
Ximena Duque Alzate: Hoy está industria existe ‘per se’. Es un ecosistema vivo. Actualmente mapeamos unas 7.200 empresas en el ecosistema digital, de las cuales 5.200 se dedican específicamente a software y tecnologías. Hay aceleradoras, Big Techs, EdTech y startups; el ecosistema está vibrante. Sin embargo, estamos perdiendo la inversión de ese ecosistema.
Países como Costa Rica, Panamá, Uruguay o Chile han implementado beneficios tributarios agresivos e inversión en Ciencia, Tecnología e Innovación (TIC). Y vemos empresas colombianas moviéndose a esos territorios. El próximo gobierno debe entender que este sector, además de generar empleo de calidad, es la palanca para transformar otros sectores económicos si se crean los incentivos correctos.
IC: Entrando en materia de esas propuestas de Fedesoft, ¿cuáles son los incentivos específicos que plantean?
XDA: Estamos proponiendo regímenes preferenciales para profesionales tech. Por ejemplo, que un profesional de tecnología pueda tener un beneficio de renta del 9 %. Esto incentivaría que el talento se quede y tribute en nuestro país.
También planteamos beneficios para descontar el 150 % de los costos laborales de las personas contratadas para actividades de TIC. Esto busca fomentar el primer empleo tecnológico, que hoy corre riesgo de verse desplazado por la automatización inicial de la Inteligencia Artificial. Otra propuesta clave es permitir el descuento de las retenciones por ventas en el exterior; actualmente, muchas empresas prefieren no exportar desde aquí porque repatriar ese dinero resulta excesivamente costoso.
IC: También han mencionado un vacío en el financiamiento y el papel de instituciones como iNNpulsa. ¿Qué proponen para reactivar la innovación?
XDA: Necesitamos recuperar el papel de iNNpulsa como articulador. Muchos en el ecosistema extrañamos lo que dejó de suceder allí. Proponemos la creación de fondos nacionales de capital semilla y necesitamos también unos fondos en los que el mismo gobierno también participe.
Además, queremos que se aprovechen las compras públicas innovadoras para que las microempresas y startups locales puedan ser proveedoras del Estado. En cuanto a seguridad, es urgente fortalecer la creación de la Agencia Nacional de Ciberseguridad y establecer un Centro de Operaciones (SOC) para monitorear infraestructura crítica en salud, energía y finanzas, sectores que hoy están muy vulnerables.
También necesitamos que se creen programas de aceleración para la adopción de tecnologías dirigidos a Mipymes y micronegocios, de forma mucho más masiva, en los que también pueda participar el sector privado como proveedor. En general, todas estas iniciativas también apuntan a mejorar los indicadores, ya que, en la medida en que exista un mercado más amplio y mejores condiciones de competencia, las empresas serán más sólidas y tendrán mayores posibilidades de crecer en Colombia.
Nuestro mensaje es claro: existe un ecosistema potente, que ha venido creciendo de forma acelerada en los últimos 5 o 6 años, y no podemos desaprovecharlo. La Transformación Digital de los sectores productivos puede ocurrir en Colombia, y puede hacerse con empresas internacionales, lo cual no es negativo. Sin embargo, no deberíamos ignorar la capacidad instalada en el país para impulsar ese desarrollo de la mano de un ecosistema local que, si se potencia adecuadamente, puede generar un enorme bienestar.
IC: Menciona que ya se han reunido con los equipos los candidatos, ¿cuál ha sido la recepción?
XDA:Pues ha sido muy buena. Nosotros tenemos una gran ventaja, y es que este sector no tiene tinte político. Al final, nuestra invitación es a trabajar, por supuesto, bajo nuestros principios y con economías de libre mercado, pero también acompañando el cierre de brechas sociales. Como sector, tenemos mucho que ver con los Objetivos de desarrollo Sostenible (ODS), y eso es súper importante.
Hoy nos hemos reunido con 3 de estas candidaturas y sus equipos programáticos; hemos tenido reacciones muy positivas y una invitación a que sigamos trabajando, lo cual es muy bueno para nosotros.
IC: Más del 30% de las exportaciones de software nacional van a Estados Unidos, ¿qué papel debe desempeñar la diplomacia comercial para cuidar este logro?
No solo se trata de Estados Unidos; la diplomacia comercial es fundamental para este sector, y no únicamente desde la perspectiva de la exportación.
Cuando se presentó la crisis el año pasado, que fue especialmente difícil para varios sectores, también hicimos la tarea: convocamos a nuestros empresarios y elaboramos un documento riguroso para entender la relación del sector tecnológico con Estados Unidos y los riesgos de una eventual ruptura. A primera vista, podría pensarse en términos de exportaciones, pero en este sector, particularmente en servicios, la conversación no pasa por partidas arancelarias.
Lo que sí existe es un amplio ecosistema de startups y empresarios con fuertes vínculos con inversionistas, fondos de capital privado y, en general, con el entorno de innovación y desarrollo en Estados Unidos. Eso generó preocupación y nos llevó a levantar la mano. Es decir, no se trata solo de un posible quiebre en la relación comercial o en las exportaciones, sino de todo el entramado que hay detrás.
A través de nuestro programa de internacionalización hemos identificado que empresarios del sector ya están vendiendo sus soluciones en 52 países. Además, estamos impulsando estrategias para fortalecer estos vínculos en otros mercados. Por ejemplo, se viene trabajando con España para consolidar el relacionamiento en algunos países de África, una dinámica que incluso resulta poco visible, pero que ya está ocurriendo.
En ese contexto, la diplomacia comercial y el trabajo sostenido con otros países, bajo reglas claras y estándares sólidos, son claves para que el sector continúe creciendo y mejore sus indicadores.
IC: Hablemos de la regulación de la Inteligencia Artificial (IA). En el mundo hay una carrera por legislar, ¿cuál es la visión de Fedesoft?
XDA: Nuestra posición se inclina hacia la no regulación y explicaré el motivo. No es porque no existan riesgos, pues los hay y deben ser visibles y monitoreados, sino por una cuestión de competitividad. Colombia tiene uno de los índices de productividad más bajos de la OCDE. Mientras el promedio se acerca a los 60 dólares por hora, en nuestro país estamos hablando de unos 18 o 20 dólares. En ese escenario, la digitalización y la Inteligencia Artificial son aliados indiscutibles para acelerar la productividad que necesitamos para crecer, cerrar brechas y fortalecer los programas sociales.
Para que al país le vaya bien, a los empresarios les debe ir bien, teniendo en cuenta que la mayoría son micro, pequeños y medianos. La automatización y la adopción de estas herramientas son vitales para que sus modelos de negocio evolucionen, se adapten a las necesidades del mercado y sean más productivos. Colombia no está produciendo Inteligencia Artificial Generativa, sino que la está apropiando para la productividad. Cerrarnos las puertas cuando el mundo se acelera, viendo incluso cómo Europa retrocede en algunos aspectos, solo aumentaría nuestra brecha de desarrollo.
En lugar de una regulación restrictiva, proponemos apoyarnos en los marcos éticos y legales que ya existen en distintos mercados. La Inteligencia Artificial es como un cuchillo: sirve para generar bienestar y preparar alimentos, pero también puede usarse para hacer daño. Cuando se usa para lo segundo, ya existen mecanismos legales que regulan ese comportamiento. Por eso, estamos a favor de no sobrerregular y, en cambio, enfocarnos en desafíos reales como la ciberseguridad, las suplantaciones y la transparencia al interactuar con estas tecnologías. Regular por temor solo impediría que usemos una herramienta que el país necesita para progresar.
IC: En el ámbito educativo, ¿cómo resolver la brecha de talento? ¿Sirven los modelos de educación formal frente a los modelos informales?
XDA: Bueno, nosotros vemos esto como un sistema. Lo primero que solemos decir es que se ha planteado erróneamente como una disyuntiva: educación formal o educación no formal. No creemos que sea una cosa o la otra; creemos que es un sistema que debe integrarlas.
De hecho, en diciembre publicamos, junto con el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, la actualización del estudio de brecha que habíamos realizado en 2015. Allí mostramos cuál es el rol de la educación formal, especialmente en habilidades blandas o power skills, en el cierre de brechas sociales, y cuál es el papel de la educación no formal en la última milla y en las actualizaciones constantes que hoy exige el mercado.
Desde la Federación, por ejemplo, hemos lanzado un programa llamado ‘Training Lab’, que busca ofrecer cursos cortos a los empresarios para fortalecer sus capacidades en nuevas tecnologías, especialmente en Inteligencia Artificial, y su aplicación en el día a día, incluso en procesos de desarrollo.
Ahora bien, creemos que el problema está en la base. Cada año medimos las habilidades computacionales de estudiantes entre cuarto y once grado, y encontramos resultados por debajo del 34 %. Esto es preocupante, porque el pensamiento computacional no es solo para desarrollar software; es una habilidad clave para resolver problemas, algo cada vez más demandado en un entorno donde la inteligencia artificial está reemplazando tareas repetitivas.
Si no se corrige esa base, con incentivos y programas adecuados, a las universidades les resulta cada vez más difícil recibir a estos estudiantes y acelerar su formación. En ese sentido, estamos viendo que los empresarios están demandando un perfil diferente de los egresados, tanto de carreras profesionales como técnicas y tecnológicas. No necesariamente un nivel más alto, sino distinto. Ese es un trabajo que estamos validando con las universidades para que puedan ajustar sus programas.
También tenemos una relación muy cercana con la red de facultades de ingeniería de sistemas, que reúne cerca de 120 instituciones. Allí se desarrollan proyectos, metodologías e investigaciones valiosas, y parte de nuestro trabajo es mantener esa interacción constante.
Por otro lado, está el papel de la educación para el trabajo y el desarrollo humano, que es clave para acelerar procesos de upskilling y reskilling, no solo en profesionales de tecnología, sino en toda la fuerza laboral. Hoy, todos los profesionales necesitan habilidades tecnológicas para ser más productivos y competitivos.
En ese contexto, los modelos tipo bootcamp también han mostrado resultados. Parte del mensaje, y una invitación para el nuevo gobierno, es reconocer y escalar lo que ya funciona. Hoy existen experiencias valiosas como Campuslands en Bucaramanga, con resultados concretos, o iniciativas en municipios como Tibú, donde se han formado jóvenes con altos niveles de empleabilidad, incluso en contextos complejos. Estos modelos deben evaluarse y replicarse.
Es una conversación amplia, que daría para un espacio completo sobre educación. Pero, en síntesis, el próximo gobierno debe diseñar estrategias basadas en pilotos y modelos que ya han demostrado funcionar, entendiendo que no se trata de elegir entre enfoques, sino de integrarlos. Algunos resultados se verán en el largo plazo, incluso en más de una década, pero otros pueden lograrse más rápidamente si se articulan bien elementos como la formación técnica, la virtualidad y la Inteligencia Artificial dentro del sistema educativo.
IC: Para terminar, si tuviera que resumir el mensaje principal para los candidatos presidenciales en una sola frase, ¿cuál sería?
Ximena Duque Alzate: Priorizarnos. Priorizar la industria y lo que ya existe. Esta industria tiene 40 años de trayectoria, con casos de éxito internacionales y soluciones que compiten globalmente. Sería un error histórico no priorizar cuando la Transformación Digital es el eje de la economía mundial y nuestro talento está buscando mejores condiciones en otros países.



