El inicio de 2026 plantea un escenario de contrastes para la economía y el empleo en Colombia. Mientras las empresas mantienen una intención de contratación positiva, la dificultad para encontrar talento calificado en áreas tecnológicas alcanza niveles críticos. Este panorama se ve influenciado por un ajuste en las políticas de compensación frente a la inflación y la irrupción de nuevas métricas que evalúan cómo la Inteligencia Artificial (IA) está transformando la productividad y las habilidades de la fuerza laboral.
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¿Cuál es la realidad del talento tecnológico en Colombia para este inicio de año?
Según el informe Expectativas sobre Talento Tecnológico Q1 2026 de Experis (división de ManpowerGroup), las empresas empleadoras en Colombia reportan una Expectativa Neta de Empleo del 29 % para el primer trimestre. No obstante, este optimismo se enfrenta a una barrera estructural: el 68% de las organizaciones manifiesta dificultades para encontrar talento en los ámbitos de TI y datos.
Estos datos coinciden con el Estudio de Empleabilidad y Talento Digital realizado por MinTIC y Fedesoft, en el cual se evidenció que el país proyecta una necesidad de 85.000 talentos adicionales para finales de la década.
A nivel global, Colombia muestra una dinámica moderada en comparación con otros mercados de la región como Brasil (58%) o Perú (51%). Ante la persistente escasez, el estudio señala que la prioridad de las empresas ha virado hacia el upskilling y reskilling (capacitación y actualización) del personal actual como estrategia principal para cerrar la brecha de capacidades.
¿Cómo impactan las variables económicas en las estrategias de compensación?
El contexto macroeconómico añade una capa de complejidad a la gestión del talento. Durante el Lanzamiento del Gran Estudio del Mercado Laboral Colombiano 2026, se analizó el impacto de una inflación que cerró en el 5,1% y un ajuste del salario mínimo del 23%, factores que han presionado las estructuras de costos de las organizaciones.
Juan Manuel Acosta, presidente de Human Capital destacó que las cargas impositivas han comenzado a afectar el componente de compensación total. Por su parte, María Pablo Ospina, socia de Búsqueda de Ejecutivos y Experiencia del Empleado de Human Capital, enfatizó que la fuerza laboral es “cada vez más exigente, cada vez más demandante y con prioridades” diversas, lo que obliga a las empresas a trascender el salario fijo. “Se trata de que no se nos vuelva paisaje dentro de la organización y que como empleados seamos realmente conscientes de lo que vamos a valorar en una estructura de recompensas totales”, puntualizó Ospina, subrayando la importancia de la comunicación y la gestión del cambio.
¿De qué manera la Inteligencia Artificial está redefiniendo la productividad económica?
A la par de los retos de contratación, la tecnología está alterando la ejecución de las tareas. El reporte The Anthropic Economic Index, publicado este 15 de enero de 2026 por autores como Ruth Appel y Maxim Massenkoff, pone sobre la mesa los “primitivos económicos“: métricas fundamentales sobre cómo herramientas como Claude interactúan con la economía. Estas métricas fundamentales evalúan las habilidades del modelo, la complejidad de las tareas, el grado de autonomía otorgado y la tasa de éxito para medir cómo la IA interactúa con la economía global.
Los puntos clave sobre la potenciación del trabajo son:
- Transición a la autonomía: El informe destaca que las tareas que demuestran ser automatizables en entornos de chat “se gradúan” hacia despliegues de API, permitiendo una integración más autónoma y profunda en los flujos de trabajo empresariales.
- Importancia del Capital Humano: Se enfatiza que el acceso a la tecnología no es suficiente; el beneficio económico real depende de desarrollar el capital humano para que la gente aprenda a utilizar la IA eficazmente.
- Identificación de tareas: Mediante un sistema que preserva la privacidad, se analizan millones de interacciones para entender qué patrones de uso generan mayor valor en la economía real.
- Crecimiento Transformativo: La IA se posiciona como un motor de crecimiento que puede cerrar brechas internacionales si se acompaña de políticas que fomenten tanto la innovación como la seguridad
El estudio, basado en datos de finales de 2025, analiza dimensiones como la autonomía otorgada a la IA y la complejidad de las tareas delegadas. Según la investigación, el desarrollo del capital humano es esencial para que la IA beneficie a las economías de manera global. “Para que la IA beneficie a los usuarios a nivel mundial, la expansión del acceso por sí sola no será suficiente; desarrollar el capital humano que permita un uso eficaz, especialmente en las economías de menores ingresos, es esencial”, concluye el informe de Anthropic.
Este avance tecnológico sugiere que las tareas que antes requerían interacción constante están “graduándose” hacia despliegues de API más autónomos, lo que redefine qué habilidades serán demandadas en el mercado laboral del futuro cercano.
¿Qué proyecciones definen el rumbo de las organizaciones este año?
El 2026 se perfila como un año de decisiones rápidas y estratégicas. La convergencia entre una inflación controlada pero con salarios al alza, y una oferta de talento que no satisface la demanda técnica, pone a la gestión de personas en el centro de la viabilidad económica. El éxito de las organizaciones dependerá de su capacidad para articular propuestas de valor que integren tanto la estabilidad financiera como la formación continua en herramientas de vanguardia, garantizando que la adopción de la IA se traduzca en una ventaja competitiva y no en un aumento de la brecha de productividad.







