Por: Juan Carlos Montes
Director, TecnoTV y GPS Turístico
Colombia ya no puede mirar los eSports como un simple pasatiempo de jóvenes frente a una pantalla. El país tiene una comunidad cercana a 10 millones de jugadores, un mercado de videojuegos que supera los 600 millones de dólares y, desde 2025, un reconocimiento legal que incorpora los deportes electrónicos al Sistema Nacional del Deporte. El problema es que mientras el talento crece, la estructura todavía avanza a otro ritmo.
El verdadero desafío de los eSports en Colombia dejó de ser conseguir más jugadores y ahora es construir una ruta para quienes quieren convertir su talento en una profesión. Bogotá y Medellín ya muestran que los torneos, las salas ‘gamer’ y los espacios de formación pueden generar comunidad, pero el país necesita llevar esa oportunidad a otras regiones. No puede ser un privilegio de las grandes ciudades: también debe llegar a los jóvenes de municipios y ciudades intermedias.
El siguiente paso debe ser mucho más ambicioso: reglamentar completamente la Ley 2507, crear competencias nacionales, fortalecer clubes, impulsar una liga universitaria, desarrollar programas de salud para los deportistas y producir estadísticas oficiales sobre el sector. También hace falta que empresas, universidades y entidades públicas entiendan que detrás de los eSports hay empleo, educación, entretenimiento, creación de contenidos, tecnología y oportunidades de negocio.
Colombia ya tiene jugadores, comunidades, eventos, infraestructura, talento y reconocimiento jurídico. Falta conectar esas piezas y construir una industria capaz de formar talento, generar empleo, atraer inversión y llevar el nombre del país a las competencias internacionales.
Nota editorial de Voces TIC: Para ampliar esta discusión sobre talento digital y economía digital, vea «Del acceso al talento: reestructurar la agenda digital y tecnológica para Colombia», de Martha Patricia Castellanos Saavedra y «Ningún gran reto de Colombia se resolverá sin tecnología», de Ximena Duque.


