Seguridad, resiliencia y nube, las tendencias del mercado

Ciberresiliencia y nube, 2 protagonistas de la seguridad informática moderna

“Probablemente sea muy ambicioso, pero, para el 2026, queremos duplicar nuestro revenue” afirma Ignacio Triana, el  líder de Tecnología MCA de Trend Micro.

Publicado el 30 Nov 2022

Foto Ignacio Triana Trend Micro especialista en seguridad

En medio de la celebración de los 25 años de Trend Micro en Latinoamérica, Ignacio Triana, el líder de Tecnología para la región MCA, compartió su visión sobre las tendencias tecnológicas de seguridad y objetivos de su firma.

“Probablemente sea muy ambicioso, pero, para el 2026, queremos duplicar nuestro revenue”, afirma Ignacio Triana, líder de Tecnología MCA Trend Micro, al hablar sobre la operación en Colombia. Y aunque puede sonar muy optimista tiene razones para hacerlo, pues la seguridad es más necesaria que nunca.

Más aún si consideramos que, para el cuarto trimestre de 2021, se produjeron más de 900 ataques por empresa en todo el planeta. Y en América Latina estos ataques crecieron un 38 por ciento, en comparación con 2020, usando técnicas que iban desde el ransomware hasta los ataques de denegación de servicio(DDoS).

Pero a la hora de analizar estas cifras debemos tener en cuenta el contexto y la Transformación Digital que sufrieron las industrias en medio de la pandemia, que pasaron de modelos laborales tradicionales al teletrabajo que, en países como Colombia, llegó a 209.000 teletrabajadores, en 2020.

Este cambio generó retos para los departamentos de sistemas y oportunidades para los ciberdelincuentes. “Para nosotros las redes privadas virtuales (VPN) siempre fueron unos puntos de conexión muy seguros, pero en la pandemia los atacantes descubrieron que había una forma de explotación y aprovecharon eso al máximo, afirma Triana.

Confiando en la nube

Aunque la Transformación Digital que trajo el Cóvid-19 significó aspectos positivos en el desarrollo de canales digitales, particularmente de comercio electrónico, también generó cambios culturales en las organizaciones que se dieron de un momento para otro. Y todo departamento de sistemas sabe que los usuarios finales son los mayores riesgos en todas las estrategias de ciberseguridad.

Así, en el escenario que nos dejó la pandemia, la computación en la nube se presentó al mismo tiempo como víctima y salvador en la gestión de riesgos. Víctima porque junto al teletrabajo significó una expansión en la superficie de ataque de los criminales, y salvador porque se convirtió en una herramienta invaluable para los administradores de tecnología.

No por nada la computación en la nube ha sido uno de los grandes protagonistas de la revolución informática de la última década y fue ella la que permitió la descentralización de las operaciones facilitando la migración hacia el teletrabajo. Pero esta misma migración significó afrontar nuevos retos en autenticación de usuarios y seguridad de datos.

Al respecto, Triana recuerda que la nube aunque trajo eficiencias operativas también significó una pérdida en la visibilidad de las operaciones de muchas empresas. Estos desafíos también demandaron el despliegue de soluciones de seguridad optimizadas para trabajar en ambientes híbridos. ¿Y cómo hacerlo? … irónicamente, usando la misma nube.

Porque las soluciones de seguridad basadas en la nube permiten una actualización automática del software en forma remota. Al mismo tiempo, al ser administradas en línea es más fácil cumplir regulaciones locales e internacionales. De igual forma, como toda solución basada en la nube, se puede escalar/crecer más fácilmente. “Nuestro objetivo es llevar a nuestros clientes a la nube. Porque definitivamente ese es el futuro” agrega Triana.

Tiempos de resiliencia…

Aunque a la nube se le adjudica la expansión de la superficie vulnerable de algunas empresas, también es cierto que aún imperan los sospechosos de siempre. “Las estadísticas dicen que el vector de ataque más utilizado para el software es el correo electrónico” agrega el directivo.

Esto sin contar con innumerables frentes de ataque que van desde las redes sociales hasta las memorias USB armados con nuevos virus. No por nada, cada día son detectadas más de 560 mil firmas de malware.

Esto ha llevado a un cambio en el paradigma de las empresas que han pasado, con los años, de dejar de pensar en una invulnerabilidad infinita de sus sistemas a considerar qué pasaría cuando las atacaran. De esta forma, entra en escena la resiliencia.

Definida por analistas de PwC (PricewaterhouseCoopers) como la capacidad de una organización para anticiparse y reaccionar al cambio, no solo para sobrevivir, sino para evolucionar. Esta capacidad de recuperación es comparada con el sistema inmunológico de las empresas.

Triana agrega que esta tendencia busca concientizar a las empresas “que pueden ser atacadas, pero que existen formas de reaccionar muchísimo más rápido para que sus servicios no se vean impactados”.

En otras palabras, la ciberseguridad es un blanco móvil que se desplaza según las nuevas tendencias en tecnología (redes 5G, Internet de las Cosas, etc.), al mismo tiempo que se descubren nuevas vulnerabilidades. Porque la seguridad, en últimas es una filosofía, un fin último que se busca basados en estrategias donde sus protagonistas son seres imperfectos: los usuarios.

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Jorge Hernández

Periodista, escritor y libretista, ha trabajado en el diseño narrativo de videojuegos y con medios de tecnología como El Tiempo, El Espectador y la revista Esquire, entre otros. Amante del cine, el manga, los comics, las tardes grises de Bogotá, el café y los libros de Neil Gaiman.

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