“Expo I es más que un evento, es una plataforma, un punto de encuentro, un espacio para generar oportunidades entre las ciudades, las tecnologías y los diferentes actores”, afirmó Nixon Mejía, fundador de Expo I, un evento que en 2026 llega a su octava edición con buenas noticias.
Por una parte, este espacio de Ciudades Inteligentes, ya consolidado en diferentes ciudades de Colombia, abre un nuevo espacio de internacionalización que lo llevará a Lima, Perú, el 7 de mayo. Omar Duarte, organizador del evento, explica que la elección de esta ciudad se debe a factores como el tamaño del mercado y los avances en infraestructura que posee el país vecino.
Según Duarte: “Es un país hermano con un tamaño similar a Colombia, tenemos muchas similitudes. Lima también tiene avances en los temas de infraestructura de los cuales podemos aprender y con los cuales también podemos compartir experiencias”.
En paralelo, Expo I anunció el fortalecimiento de su presencia en Bogotá con una agenda robusta que incluirá invitados internacionales y un marcado componente académico. El evento se realizará a partir del 14 de abril en una nueva sede: el Hotel Grand Hyatt Bogotá. De acuerdo con Nixon Mejía, se trata del mejor hotel de la ciudad y de un espacio cuya infraestructura responde a las nuevas exigencias que ha traído el crecimiento del evento.
Duarte añade que otra de las grandes novedades de 2026 es la alianza con Impacto TIC: “Quiero resaltar la cobertura de un medio tan importante como Impacto TIC, un medio aliado que va a estar allí en el evento haciendo esta conexión y esta réplica al exterior de lo que pasa en la edición del 2026”.
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Otras novedades de Expo I 2026
Con una duración de tres días, la edición 2026 de Expo I Bogotá contará con ejes académicos, comerciales y de relacionamiento (networking), además del cubrimiento de medios especializados. Adicionalmente, el evento servirá de marco para la tercera edición de los premios de iniciativas de Ciudades Inteligentes innovadoras.
Este reconocimiento cuenta con el apoyo de entidades como la Alcaldía de Bogotá, la Gobernación de Cundinamarca y diversas asociaciones de alcaldes. Las siete categorías del premio permiten a empresas y entidades del sector público postular proyectos en áreas como medio ambiente, planeación urbana y tecnología.
La seguridad se mantiene como una piedra angular de la propuesta de Expo I, abordada tanto desde la protección física como desde la salvaguarda de los datos. La Inteligencia Artificial también ocupa un lugar central en la muestra tecnológica, al presentarse como una herramienta transversal para múltiples industrias: desde aplicaciones de seguridad predictiva hasta soluciones de movilidad, entre otras opciones. Al mismo tiempo, el evento abre espacios de reflexión sobre la regulación y los alcances éticos de estas tecnologías en el entorno urbano.
Además de los grandes eventos de Lima y Bogotá, la organización de Expo I ha diseñado actividades preliminares en municipios como Cajicá y Mosquera para descentralizar el conocimiento. Estos eventos académicos buscan acercar el concepto de territorios inteligentes a las regiones, respondiendo a la demanda de comunidades fuera de las capitales principales. Con estas acciones, se pretende mantener un ecosistema vivo y conectado durante todo el año, fortaleciendo la red de contactos entre los sectores público y privado.
Participación del sector privado y asistencia
Aunque históricamente Expo I ha sido percibido como un evento con un marcado enfoque gubernamental, en los últimos años ha fortalecido la participación del sector privado en su estructura.
Tradicionalmente, cerca del 50% de los asistentes provenían del sector público —entre ellos alcaldes, gobernadores y secretarios de distintas carteras—; sin embargo, el resto del público está conformado por empresas, instituciones académicas, constructores, urbanistas, ingenieros e integradores tecnológicos, que encuentran en el evento un espacio estratégico para generar oportunidades de negocio y colaboración.
El valor agregado para el sector privado reside en la posibilidad de acceder a un mercado especializado bajo una misma sombrilla tecnológica, recuerda Mejía. Según el vocero, las empresas que deciden participar en el circuito binacional de Bogotá y Lima reciben incentivos económicos y logísticos para facilitar su actividad comercial. Esta sinergia permite que los expositores repliquen sus contenidos en ambos escenarios, optimizando sus esfuerzos de inversión y preparación.








