Hay un dicho muy popular que dice que no hay que intentar arreglar lo que no está dañado. Justamente esta parece que ha sido la filosofía que Samsung ha tomado con sus últimos teléfonos de la gama media, la popular serie Galaxy A. Esta serie representa de lejos los teléfonos más vendidos por la marca coreana, muy por encima de la popular Galaxy S.

El año pasado encontramos en el A52 un equipo extremadamente capaz, con muchas características apetecidas por la mayoría de los usuarios y lo mejor de todo es que no es un teléfono que rompa el bolsillo. Desde ese entonces, Samsung ha actualizado el A52 con el A52s y, el mes pasado, con el nuevo Galaxy A53 5G.

De entrada, tenemos que dejar algo claro: el A52 y el A53 son equipos muy similares. Tanto así que la mayoría de esta reseña se enfocará más en qué es lo nuevo y también en lo peculiar del nuevo A53. Esto tiene sentido, ya que el A52 era de por sí un paquete muy completo y el cual es difícil mejorar sin tener que buscar equipos en rangos de precios más elevados.

Accesorios y especificaciones

En términos de especificaciones, el A53 mantiene muchas relevantes y mejora otras ligeramente. Todavía encontramos acá la certificación IP67 contra polvo y agua (30 minutos a 1 metro de profundidad), que sigue siendo única en el segmento. La pantalla es ligeramente más grande, con un tamaño de 6,5 pulgadas y tipo Amoled con una tasa de refresco de 120 Hz que mejora los 90 Hz del A52.

El almacenamiento y la memoria Ram continúan siendo de 128 GB y 6 GB, aunque existen opciones de hasta 256 GB y 8 GB de memoria Ram. El paquete de la cámara es similar, con un lente principal de 64 MP, un gran angular de 12 MP, una cámara de selfies de 32 MP y por puestos la estabilización óptica presente en el modelo anterior.

En la batería vemos una mejora ligera. Ahora es de 5.000 mAh y se queda con la carga rápida de 25 W. Sin embargo, pese a que el A52 y el A52s contaban con cargador en la caja, para el A53 Samsung ha decidido saltarlo y solamente encontramos el teléfono y los manuales. De la misma forma, el A53 no viene con conector de 3,5 mm par audífonos, lo que de por sí puede ser un cambio grande para algunas personas.

Lo más interesante y peculiar, sin embargo, es algo de lo que Samsung no ha hablado bastante: el chipset. Tanto el A52 como el A52s contaban con chips Snapdragon de Qualcomm, mientras que este A53 viene con un chip Exynos 1280 fabricado y diseñado por Samsung. Esto tiene algunas implicaciones de rendimiento que veremos más adelante. Más allá de estas diferencias, el A53 es idéntico al A52.

Diseño y sensaciones

En términos de diseño no hay mucho nuevo. Samsung ha mantenido el acabado mate tan popular en el A52, pero esta vez con más variedad de colores que le entregan un toque más ‘juvenil’ al equipo que otros acabados. No podemos quejarnos, ya que el A52 y ahora el A53 tienen un diseño y colores divertidos y muy apropiados.

El cambio más grande lo vemos en los bordes del teléfono. Mientras que el A52 tenía bordes curvos, el A53 tiene bordes rectangulares que se asemejan más al Galaxy S22+ que a su predecesor. Así mismo, además de la ausencia del conector de 3,5 mm, los dos teléfonos parecen esencialmente idénticos.

La parte trasera del A53 mantiene el mismo grupo y diseño de las cámaras del A52. Imagen: Sebastian Romero/Impacto TIC

Para ver las diferencias mínimas hace falta poner al A52 al lado del A53, pero incluso así los cambios son muy sutiles. El lector de huellas está debajo de la pantalla y es ligeramente más responsivo que en el modelo pasado, los botones siguen provocando buenos sentimientos y en general es una sensación un poco diferente, pero no terriblemente nueva. Esto no es un negativo, sin embargo, ya que el diseño sigue la misma fórmula de modelos pasados.

Pantalla y batería

Hablando de la pantalla, de nuevo, no encontramos muchos apartados nuevos. La pantalla es idéntica a la que vimos en A52s, con una resolución de 1.080 x 2.400 pixeles y un tamaño de 6,5 pulgadas, lo que se traduce a una densidad de pixeles de 405 ppi. La pantalla es tipo Amoled y tiene una tasa de refresco de 120 Hz, lo que significan colores vivos y experiencias fluidas. La pantalla puede ser la misma, pero esto tampoco es un negativo ya que sigue siendo excelente.

En apartado de la batería, como ya dijimos, vemos una mejora de 4.500 a 5.000 mAh. Sin embargo, en la práctica esta mejora es muy ligera y no tiene influencia real en el día a día. Ambos equipos son capaces de durar el día entero con un uso pesado, o dos días con uso intermedio o ligero. La carga rápida de 25 W está lejos de ser la más rápida, especialmente frente a marcas como Xiaomi o Realme, pero es aceptable.

Cámara

Curiosamente, en el apartado de la cámara empezamos a ver algunas desmejoras ligeras con respecto a la serie A52. El paquete de cámaras del A53 se idéntico al del A52s, lo que dictaría que la calidad de imagen sería la misma entre ambos equipos. Sin embargo, el cambio de chipset de Snapdragon a Exynos ha traído también algunos cambios relevantes.

a53 prueba camara

El A53 toma fotos mucho más vivas, con colores que saltan bastante a la vista y que en ocasiones puede que se torne incluso un poco chillón. El A52s toma fotografías más neutras, pero con colores que se acercan mucho más a la realidad. El A53 también mejora ligeramente en la eliminación del ruido visual, así como la identificación de escenas.

Pese a esto, en ambientes con poca luz o en escenas nocturnas, el A52s parece tomar imágenes más nítidas y con mejor representación de colores, lo que de nuevo debe ser debido al cambio de chip. En general, el A53 es decente en el terreno de las cámaras, aunque el cambio al chip Exynos 1280 ha dejado el paquete un poco desbalanceado.

Software

En términos de software y rendimiento es donde vemos la diferencia más grande. El A53 viene de fábrica con Android 12 y One IU 4.1. Mejor aún es que Samsung promete 4 años de actualizaciones de Android y 5 de parches de seguridad, lo que lo pone ligeramente por encima de otros competidores que han empezado a ofrecer también años de soporte.

En rendimiento, sin embargo, notamos una desmejora considerable respecto al A52s. En pruebas de GeekBench 5, el A52s con su Snapdragon 778G supera al A53 en la mayoría de los casos. Sin embargo, el Exynos 1280 también prueba ser ligeramente superior al A52 con el Snapdragon 720G. En pruebas gráficas, sin embargo, el A53 iguala o supera al A52s, lo que es un alivio.

Hablando generalmente, no podemos negar que el Exynos 1280 del A52 es una desmejora si lo comparamos directamente con el A52s y una ligera mejora comparado con el A52. Pese a esto, lo cierto es que el rendimiento del equipo no es malo y de hecho se desempeña muy bien en todas las funciones cotidianas. De vez cuando encontramos momentos lentos, pero no más de lo que vemos en otros equipos.

a53-rendimiento

Conclusiones y veredicto

En términos generales, encontramos en el Galaxy A53 de Samsung un equipo capaz, aunque con algunas notas peculiares que hacen difícil su posición del equipo en el mercado. Como ya vimos, el A53 sigue la misma línea de desarrollo del A52, con algunos toques y cambios de diseño, pero nada mayor, a excepción del chip Exynos 1280.

Justamente el chip Exynos es el interrogante más grande del paquete, ya que no supera en rendimiento al saliente A52s. Si comparamos por precios, el A52s se puede encontrar por 1.300.000 pesos colombianos, mientras que el A53 sube a alrededor de 1.500.000. Mirando así las cosas, es difícil poder recomendar el A53 cuando el A52s ofrece mejor rendimiento y un paquete casi idéntico.

Curiosamente, otros equipos de Samsung son los mayores rivales del A53; una posición envidiable para la marca pero que no deja de ser confusa para el usuario común. Para quienes ya cuenten con un Galaxy A52 o A52s, el A53 no representa una mejora verdadera. Para usuarios nuevos de Samsung, sin embargo, encontrarán un equipo muy capaz y que en muchos apartados mejora ligeramente la experiencia.

Foto de portada: Cortesía Samsung