Actualmente, muchas empresas están viviendo un momento fundacional de cambio. Esto es importante no solo porque representa la respuesta a un mundo todavía sumergido en la pandemia, sino además porque será la base de la reacción a desafíos futuros. Mucho más que una respuesta a la pandemia, las empresas líderes están utilizando esta coyuntura para pensar o repensar modelos y planificar mejor a futuro.  

Este ambiente constante de cambio no es nuevo para muchas compañías, principalmente debido a que están acostumbradas a la innovación constante para mantenerse a flote en un mercado cada vez más competitivo. Sin embargo, la movida hacia la nube y la digitalización de los servicios representan terreno inexplorado para muchos, y es fundamental entender que esta tendencia también debe estar acompañada de ese cambio constante que caracteriza a las mejores empresas. 

Así como en el mercado las empresas ágiles y flexibles son las que siempre salen a tope, en la época de Transformación Digital aquellas empresas que puedan adaptarse mejor tendrán ventajas muy por encima de la competencia.  

La agilidad en el centro de todo

De todos los desafíos que enfrentan las empresas, la agilidad es tal vez uno de los más importantes. Hoy por hoy, los ciclos de mercado se están haciendo cada vez más cortos, y lo que suene innovador un día, puede ya no serlo al día siguiente. La rapidez de los cambios se puede ver, por ejemplo, en el terreno de compras en línea, que de un día para otro pasaron de ser una ventaja a convertirse en una necesidad. 

Y hablando precisamente de la Transformación Digital, esta misma agilidad debe tener un papel principal. Conociendo cuáles son las fortalezas de la compañía, qué se está haciendo y qué se puede mejorar, se logrará tener una mejor base de lo que se necesitará en el camino hacia la digitalización de los servicios.No es lo que necesité ayer, ni es lo que necesitaré mañana. Es lo que necesito hoy, lo que necesito ahora. Puede ser una optimización, puede ser una migración, o incluso la seguridad”, explica Rodrigo Martineli, vicepresidente y gerente general de Rackspace Technology para América Latina, en una conversación con Impacto TIC. Aunque Rackspace lleva más de 20 años en el mercado, la compañía se encuentra reforzando sus esfuerzos en América Latina y próximamente estará abriendo oficinas en Colombia.

Tener servicios en la nube –ya sea pública, privada o híbrida– trae consigo no solo la digitalización, sino además también poder incursionar en temas como la analítica de datos o la Inteligencia Artificial de forma mucho más fácil. Así como en el mercado se necesita de la agilidad para responder a nuevos desafíos, los sistemas digitales deben también responder a estos cambios constantes y a nuevas demandas del mercado.

Sin importar el área o los requerimientos, cuando se necesita cambio, es importante que la compañía pueda actuar rápidamente. “La idea es que se comprendan los retos de negocio y luego diseñar una solución exacta para tu necesidad, independientemente de cómo sea o de para quién sea la solución. Puede ser una combinación de varias tecnologías o de nuestras tecnologías propias”, dice Martineli.

Precisamente acá se toca un tema importante, y es el de la flexibilidad y la apertura de los negocios. Cada empresa es única por diferentes motivos, y esto se traduce a que las soluciones también deben ser únicas y a la medida. Esta flexibilidad no solo incumbe a la empresas, sino también a sus aliados estratégicos.

Una mejor respuesta a más desafíos

Según Rodrigo Martineli, la flexibilidad es un término clave para las compañías y para sus proveedores de servicios. Así como la movida hacia la nube ha traído la personalización y la adaptación de las empresas a las necesidades de los usuarios, de la misma forma los proveedores en la nube tienen la posibilidad de crear soluciones especialmente diseñadas para cada empresa.  

Así lo explica el ejecutivo de Rackspace Technology: “A veces en este camino a la nube tengo necesidades distintas, por ambiente, por carga, por el momento que pasa la compañía o hasta por país. Muchos clientes nos preguntaban incluso cómo les podemos ayudar a que tengan personal disponible para los distintos momentos del camino a la nube”.

Y precisamente por esta necesidad de flexibilidad es que la misma Rackspace ha cambiado de manera considerable. Más allá de ofrecer simplemente servicios de alojamiento en la nube, en los últimos 2 años la compañía ha tomado rumbo hacia la consultoría y el asesoramiento, ofreciendo incluso la capacidad de tener integración con servicios como Microsoft Azure o Google Cloud.

Hoy en día, las compañías no deben necesariamente quedarse con un solo proveedor, sino que la flexibilidad también viene de la libertad de escoger varios. Puede ser que, por ejemplo, se tengan servicios en la nube contratados con Azure, pero que la migración sea acompañada por Rackspace u otra empresa. Esta capacidad de elección significa también mayor resiliencia en momentos de incertidumbre; la diversificación de opciones es una ventaja importante.

Aunque el mercado tecnológico de América Latina es apenas del 2,2 % (comparado con 33 % de Estados Unidos), su crecimiento ha sido del 65 % anualmente desde el 2003 y por encima de Estados Unidos y China. Imagen: Atlantico/TechCrunch

La importancia de los aliados

De nuevo, en esta coyuntura de cambio, una de las elecciones más importantes es saber elegir los aliados. Más allá de nombramientos internos, la decisión de un proveedor en la nube es también saber elegir el nivel de soporte adecuado, de seguridad y de compatibilidad con los servicios que ya están desplegados.

Creo que antes los clientes tenían dudas o incluso miedos sobre cómo hacer la transición [a la nube]. Ahora, con los casos de éxito que ya tenemos en el mercado y la evolución increíble en la infraestructura, el cliente siente mucha más confianza para hacer esta mudanza, ya sea hacia la nube pública, privada o híbrida”, explica Martineli.

La responsabilidad de los proveedores de los servicios está no solamente en la infraestructura, sino también en el acompañamiento que brindan. Para regiones como América Latina, que se encuentran tal vez en el punto más álgido de la transformación, este acompañamiento es a la vez una oportunidad de mercado y un pilar importante que marcará el desarrollo futuro de la región.

Elegir aliados y servicios adecuados, con la flexibilidad que requiere el mercado moderno, tendrá como resultado mucha más agilidad empresarial. Esto, a su vez, también permitirá que la región crezca en relevancia y económicamente. “El potencial en la región [de América Latina] es enorme, exponencial diría yo. Con mucha inversión y con mucha expansión a futuro”.


Imagen principal: Jonathan en Unsplash