Una realidad que se ha exacerbado con la pandemia ha sido la necesidad de una conexión digital constante. Entonces, las redes sociales y aplicaciones como Zoom funcionan como mecanismos que reemplazan otra necesidad humana básica: ser social. 

Aunque esta búsqueda por la conectividad social nace de una necesidad, su uso excesivo puede conllevar situaciones desagradables. La condición de pandemia ha puesto un estrés importante en la salud mental de todos, no solo por el aislamiento (que en ocasiones se convierte en reclusión) impuesto, sino también por la creciente dependencia del entorno digital. 

Síntomas como el agotamiento laboral y emocional han crecido de manera acelerada, en muchos casos ayudados por la misma conveniencia que brinda la tecnología. La búsqueda por más interacciones, por más respuestas y por más contenido crea en ocasiones una dependencia hacia estos entornos digitales. 

La pandemia de Cóvid-19 también ha sido la pandemia del agotamiento y del deterioro de la salud mental. Para Camilo Mejía, emprendedor colombiano y fundador de Munay, la vacuna a esta segunda pandemia está en el entrenamiento que le damos a nuestra mente.  

La felicidad es una rutina

Todos tenemos rutinas que a su vez pueden ser intencionales o no. Levantarse y prender el teléfono para revisar mensajes es seguramente una de las rutinas más comunes. Otras rutinas, como por ejemplo ir al gimnasio regularmente, tienen resultados y beneficios reales en nuestro cuerpo y salud mental. 

Con esta idea en mente, Camilo Mejía fundó Munay, con la meta de hacer que la felicidad sea también una rutina. “Claro, hay un gimnasio y tú entrenas tu cuerpo. Entonces por qué no hay un gimnasio en donde entrenes tus emociones, tu mente, y que disfrutes de hacer actividades de felicidad”, explicó.

Más allá de lograr una felicidad momentánea, la aplicación se enfoca en fomentar rutinas constantes que promueven un mejor estado mental. El ser humano, para bien o para mal, reacciona constantemente a estímulos externos, y controlar estas reacciones es una tarea de todos los días.

“Todo lo que está alrededor de las personas es lo que genera una respuesta cognitiva, una respuesta humana hacia ellos. Esto no tiene que ser ni bueno ni malo, sino que depende de la herramienta, del dispositivo y de la plataforma, explica Juan Esteban García, psicólogo y director de Mercadeo de la empresa Berhlan.

Precisamente por esta visión de convertir la salud mental un asunto de todos los días es que Munay se describe como un gimnasio de la felicidad. Este, sin embargo, también se ha convertido en uno de los mayores retos que hoy en día afronta la aplicación.

La tecnología dió, y la tecnología lo quitó

Y es que, precisamente, nuestro ecosistema actual hace que seamos más propensos a elegir ver el último capítulo de WandaVision (o a repetirnos los viejos de cualquier otra seria) que a pasar 30 minutos meditando o ejercitándonos. Más allá de imponer categorías como ‘bueno’ o ‘malo’, la clave está en entender la tecnología como una herramienta. 

“Nosotros no queremos asociar la tecnología o incluso una red social con algo malo, condenarlo. Son simplemente herramientas. Nuestra propuesta va a cómo utilizo la tecnología, cómo utilizo yo una red social para el bien social, para conocerme”, nos explica Camilo Mejía. Las herramientas tecnológicas son, valga la redundancia, solamente herramientas. La decisión final queda siempre en nosotros.  

Munay es, entonces, un facilitador hacia esa felicidad, una felicidad que se ha tornado evasiva con la situación de pandemia. Para Juan Esteban García, esta problemática ha surgido debido a la aceleración tan rápida que hemos tenido en los últimos años. 

Las innovaciones y desarrollos han sido tan rápidos que no hemos tenido tiempo de adaptarnos y asimilar actitudes adecuadas sobre el uso de las herramientas que brinda la tecnología. La pregunta es si cuando consumimos contenidos digitales y en redes sociales estamos conscientes de lo que estamos consumiendo, y qué estamos haciendo para regular el consumo, para tener prácticas adecuadas, etc.”, dice García.

Para 2021, Munay espera llegar a más de 3.000 usuarios y tener ingresos anuales de 250.000 dólares. Y aunque es un emprendimiento colombiano, están desarrollando una versión en inglés para llegar a más personas. Incluso más interesante es que están desarrollando una versión corporativa de Munay con la que esperan llegar a empresas y universidades. 

Dato curioso: Munay es una palabra quechua que significa ‘el poder del amor incondicional’.

Quieren muchos competidores 

Aunque Munay piensa en grande, la visión humana es la punta de lanza de este emprendimiento. De hecho, Camilo Mejía afirma que no quieren ser los únicos, sino que quieren mucha competencia. La búsqueda por el bienestar mental no es una patente, y la tecnología ofrece varios métodos que pueden ayudar a ser más felices.

Juan Esteban Garcia, por su parte, también dice: “Lo más importante es aprender a escuchar a nuestro cuerpo, porque esa es la clave de todo tipo de implementación de estrategias”. La estrategia que funciona para unos puede que no funcione para otros, pero es importante entender y reconocer los síntomas que presentan cuerpo y mente.

Aunque en ocasiones la desconexión total de la tecnología puede ser beneficiosa, no es necesario recurrir a extremos para obtener beneficios. Puede ser que, por ejemplo, desconectarse 30 minutos al día y dedicar ese tiempo a leer un libro, correr con sus mascotas o hablar con familiares traiga un cambio emocional importante y mucho más duradero que 5 días sin Internet al año.  

Más que una sola solución, la aplicación Munay emplea distintos métodos con la meta de que cada persona encuentre la solución que busque. Esta compañía espera que el uso de la tecnología permita que el entrenamiento de la felicidad se vuelva un tema cotidiano y que más aplicaciones surjan con la misma visión.

El papel de la tecnología es importante y la solución no es erradicarla. La solución verdadera está en usarla para cambiar nuestros hábitos y que la felicidad sea una realidad de todos los días.

Munay está disponible en iOS y Android. Su sitio web oficial es happymunay.com

Imagen principal: Zac Durant en Unsplash